O Sombreiro: tres ambientes para disfrutar en familia

FRAN ESPIÑEIRA

CRÍTICAS GASTRONÓMICAS

ANGEL MANSO

Su brasa, casi siempre encendida, permite disfrutar de todo tipo de carnes. La oferta de pescados no es menor, y el bacalao o la merluza en caldeirada complementan la amplísima oferta gastronómica

14 jun 2021 . Actualizado a las 11:28 h.

En un lateral de la A6, en el límite entre Culleredo y Arteixo, a poco más de diez kilómetros de la zona de playas de este último municipio, sobrevive O Sombreiro, un local de comidas con solera que premia a quienes lo encuentran con un ambiente tranquilo y una carta contundente. Para ello, dispone de tres ambientes complementarios con los que atender a quienes sean capaces de encontrar este pequeño remanso de paz. La pandemia, cuando el (buen) tiempo lo permite, ha servido para descubrir dos terrazas al aire libre con las máximas garantías sanitarias. En el interior, el espacio principal está destinado a los clientes con más prisa, el menú del día y especialidades a la brasa. Pero O Sombreiro dispone también de un comedor a la carta donde es posible disfrutar de una amplia variedad de platos en los que no faltan la cuchara -el potaje es contundente y la sopa de cocido, deliciosa- o los mariscos del día. La brasa, casi siempre encendida, permite disfrutar de todo tipo de carnes. Ojo al corte especial de la costilla de cerdo, uno de los secretos de la casa para multiplicar el sabor de un plato habitual en cualquier carta. Pescados como el bacalao a la brasa o la merluza en caldeirada complementan una amplísima oferta gastronómica capaz de satisfacer al público de todas las edades y paladares. Y, tras el postre, el entorno sirve además para poder estirar las piernas con un paseo después de un suculento ágape.

Plato estrella: Navajas de Fisterra al estilo de O Sombreiro

Uno de los secretos del local, que cumplirá 27 años el próximo mes de julio, es la fidelidad de sus proveedores. La palma se la lleva el de los mariscos, que no ha fallado a lo largo del último cuarto de siglo. La materia prima se condimenta con un aliño de ajo, perejil y aceite de oliva, al gusto del cliente.

Recomienda: Navajas, churrasco de vaca gallega o faldilla de ternera y flan de queso

ANGEL MANSO

Precio: A partir de 25 euros

A Garnacha (Melide)

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Laura G. del Valle

No se conocen de nada, pero es posible que se encuentren en breves en A Mina tomando unos mejillones tigre. Jorge Rosendo está asentado en México D.F., Álvaro Sánchez lleva ya unos años trabajando en Madrid, y los dos aseguran que una de las primeras cosas que van a hacer cuando vuelvan a Galicia es dejarse caer por esta taberna viguesa en la que ha recalado sí o sí cualquiera que haya vivido en la ciudad olívica. Con unas medidas de control mucho más laxas que la última vez que ambos jóvenes estuvieron en la que sigue siendo su tierra, el afincado en Madrid sabe que en el momento que se acerque a ese bar se encontrará a todos esos amigos y conocidos que no ha podido ver durante los durísimos meses de pandemia, en parte, porque los puntos de reunión habituales, esas segundas casas que son los bares, tenían el telón bajado. El verano que está por llegar se presenta distinto a todos, precisamente por su particularísima casuística. Vuelve el ocio, vuelve el buen comer, vuelven las reuniones y, en definitiva, vuelve la vida. Hacemos un recorrido por la cocina gallega a través de los antojos de quienes hace ya demasiado que no disfrutan de una buena empanada, una ración de pulpo o un churrasco. 

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