Un queso de Vilalba ya se puede pagar con criptomonedas

Los clientes de una quesería de San Simón da Costa pueden pagar con esta moneda virtual

Toubes se interesó por lass criptomonedas y ahora las usará también en su negocio
Toubes se interesó por lass criptomonedas y ahora las usará también en su negocio

VILALBA / LA VOZ

Lo que vale para las aficiones personales puede servir también para la actividad profesional. Una quesería de Vilalba (Cas Leiras, inscrita en la Denominación de Orixe San Simón da Costa) acepta el uso de criptomonedas. Hay una evidente utilidad para un mercado en el que parece pesar cada vez más la exportación; pero todo empezó por la curiosidad del responsable del negocio, Modesto Toubes, por ese mundo.

En meses pasados, mientras el confinamiento derivado de la pandemia imponía nuevas formas de pasar el tiempo libre, comenzó su interés por las criptomonedas, hasta el punto de comprar algunas. Toubes recuerda que el coronavirus también alteró algunos hábitos, entre ellos el aumento de las tarjetas de crédito en lugar del dinero en metálico para muchos pagos.

Teniendo en cuenta esos dos aspectos, llegó un momento en que se dio cuenta de que estaban bastante relacionados. «Hai que estar preparados xa», pensó Toubes. «Por que non me vou adiantando no meu negocio, se vai ser o inmediato?», reflexionó. A esa conclusión llegó también tras comprobar que estaban aumentando los pedidos del extranjero, que pueden suponer ya en estos momentos, calcula el quesero, alrededor de la tercera parte del total. Estados Unidos sigue siendo el país al que más se exporta, pero también Letonia, Corea del Sur o los Emiratos Árabes empiezan a aparecer como mercados interesantes.

Si, por ejemplo, un cliente letón realiza un pedido a la quesería Cas Leiras y paga en metálico, la transferencia bancaria tardará tres días en materializarse y supondrá costes para el comprador y para el vendedor, según explica Toubes. Si ese mismo cliente decide utilizar las criptomonedas, el pago resultará inmediato y quedará libre de esos costes, detalla el quesero. El fabricante agrega que el proceso se realiza con el uso de códigos encriptados; resultan casi imposibles de jaquear porque, dice, son extensos y meticulosos. Hay además otra ventaja para el vendedor: se descarta el riesgo de impago, ya que el precio se abona de inmediato.

El que realiza un pedido paga un precio que está fijado en euros. Al hacerse el cambio a la criptomoneda —pueden ser bitcóins u otras—, hay que tener presente que es un mercado sujeto a muchas oscilaciones, por lo que el comprador puede acabar abonando algo más o algo menos de lo que le costaría la mercancía pagada en euros.

Sin coste

El cliente que quiera pagar en monedas virtuales ya tiene lista esa opción Para la quesería no ha supuesto ningún coste, y la operación puede hacerse sin más uso que el de un teléfono móvil, empleándose un código QR. Esa posibilidad está también al alcance de alguien que se acerque a la quesería a comprar, si bien Toubes cree que van a ser los clientes extranjeros los que más la usen.

En busca de la exportación desde los comienzos

«Cando montei a queixería, xa apostei polo mercado exterior», dice Toubes. El negocio, integrado en la D.O. San Simón da Costa, se puso en marcha este siglo en la parroquia de Oleiros, y su impulsor recuerda que pronto empezó a acudir a ferias del sector como Alimentaria (Barcelona). Los premios en certámenes internacionales, como World Cheese Awards, no tardaron en llegar. Por otro lado, Toubes percibe que el mercado exterior parece haberse recuperado antes que el nacional tras el azote de la pandemia.

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