Ellos dan la cara por la hostelería

Fran González, el eterno capitán del Superdépor; la influencer María Tilve y las actrices Sabela Arán e Isa Naveira regresan a sus restaurantes de cabecera para apoyar a los propietarios con un fin común: que todos cumplan las normas para poder seguir disfrutando de ellos


Quién no tiene una segunda casa en forma de barra, o en aquella mesa que espera siempre en la esquina. El diván en ese hostelero que recoge los pedazos cuando arrecia. Hoy toca devolverles el calor tras un año que les ha elevado a la categoría de supervivientes de una realidad mucho más extrema que el reality. De la pantalla, del mundo de la moda y hasta del campo de fútbol saltan cuatro gallegos muy conocidos para dar la cara por ellos.

EL SECRETO DE FRAN EN A CORUÑA

El de Fran González es un idilio de muchos años con la Taberna O’Secreto de A Coruña y, en especial, con su propietario, Xurxo Rivas. La sonrisa de este hostelero, nombrado en el 2019 Mejor Sumiller de Galicia en los premios Mágnum del vino gallego, recibe siempre al cliente. Ese es precisamente el motivo por el que el eterno capitán del Superdépor sigue eligiendo su taberna para disfrutar de los pocos ratos libres que le deja su trabajo como formador en el fútbol base del club. Y para demostrarlo, allí le encontramos comiendo con los suyos y con mesa reservada el primer día en el que la Xunta permitió la reapertura de los locales en el interior en la ciudad. Sin embargo, él es más de aperitivo. «Me encanta disfrutarlo, y siempre que puedo intento tomar algo aquí. Yo me muevo mucho por el trato. Soy de tomarme un par de copas de vino con un pinchito, pero sobre todo valoro la forma en la que me atienden, la buena sintonía. Y eso, tanto en Xurxo como en la gente de su equipo, está garantizado», asegura Fran. También el asesoramiento para elegir uno de los caldos de la impresionante bodega del local. «Durante mi etapa en Barcelona, Xurxo me enviaba botellas. Yo les hacía a los amigos una mariscada y la disfrutábamos con los vinos recomendados por él», asegura el exjugador del club banquiazul, que destaca la necesidad de que todos cumplamos las normas para que la hostelería no vuelva a cerrar.

 

Los chicharrones, los quesos, la morcilla y el pulpo -«el que hacen, encebollado, es diferente al resto», señala- no faltan nunca entre sus peticiones cuando se sienta a la mesa. «Y el jamón, que me encanta. Soy de pica-pica», añade. Y en ese pica-pica lleva Xurxo acompándole desde que Fran formaba parte de esa alineación deportivista que pasó a la historia del fútbol. «Fran ya paraba a veces en nuestro antiguo local de Linares Rivas, cuando yo empezaba a trabajar. Eran los años gloriosos y de apogeo del equipo y habíamos inaugurado la peña Naybet, que venía mucho», señala el hostelero, que asegura que la relación entre él y Fran trasciende ya a la del mero cliente. «Es de amistad y cercanía. Le encanta probar vinos nuevos con amigos y familiares», señala Xurxo, que disfruta ofreciéndole distintas propuestas de entre las 900 referencias que ronda su bodega. «Le recibimos como a todos, con mucho cariño y un trato personal bonito, para que quien venga se lleve un buen recuerdo. Para nosotros es un placer compartir de ese momento en el que la gente viene a disfrutar. Ese es el resumen de nuestro trabajo», añade.

Fran agradece y mucho esos momentos cuando el suyo se lo permite. «Estamos inmersos en un nuevo proyecto de reestructuración del fútbol base, que es el que me importa. Me preocupan mucho más los nuevos talentos en el Deportivo, crear un futuro prometedor con estos niños y jóvenes que vienen desde abajo y que están muy ilusionados ahora con la reactivación de la competición todos los fines de semana. Estoy centrado en ver qué somos capaces de hacer para que mañana estén en la élite y sean ellos quienes nos hagan disfrutar a nosotros», dice Fran, que tras liderar los años más gloriosos del club, capitanea hoy el sueño de salvarlo desde sus cimientos. Mientras, brinda con Xurxo por ese Dépor.

Clienta habitual del Uro

Cuenta con casi 200.000 seguidores, por ello cuando la situación se puso complicada, para todos, pero especialmente para la hostelería, no se lo pensó dos veces y apostó por aportar su granito de arena, que en este caso vale por montañas: visibilidad. La coruñesa María Tilve lleva meses apoyando a la hostelería desde sus redes sociales, y hoy lo hace a través de estas páginas. Ha elegido el Uro Rest & Club, un restaurante ubicado en la calle Payo Gómez en A Coruña, que abrió sus puertas hace poco más de un año, donde se sienta a la mesa siempre que puede. «Es un local bastante distinto, un concepto diferente, no hay otro igual en toda la ciudad, la comida está especialmente buena y el trato es excelente», explica María. Es una de las clientes más habituales, de hecho, ya saben lo que va a pedir nada más entrar por la puerta: zamburiñas con salsa menier de ajo negro y ensalada de langostino tempurizado con salsa chipotle y bacon. «Cuando me dice que viene, les digo a mis compañeros: ‘Que sepáis que va esto’, y las croquetas de choco. Puede cambiar en alguna cosa, pero es verdad que esas no las perdona nunca. Muchas veces le digo: ‘Cambia un poco, prueba esto o esto otro’. Nosotros siempre tenemos algún plato más fuera de carta y vamos cambiando, pero esos dos evidentemente se quedan porque si no, no me vuelve», dice entre risas José María Pérez, Pepu, propietario del restaurante. Aunque estas dos recetas le pierden, no puede dejar de mencionar el solomillo con foie y salsa de shitake y oporto, «uno de los que más se piden».

Antes de este parón obligado, María solía viajar todas las semanas, pero a la vuelta, sabía que tenía una parada obligada. Ahora, con la agenda más relajada sigue acudiendo siempre que puede. «También es uno de los que recomiendo cuando me preguntan por un sitio para comer en A Coruña que tenga un poco de todo, carne, pescado, que sea chulo, porque realmente lo abarca todo», explica. Pepu confiesa que no tiene más enchufe que otro buen cliente, pero es cierto que está muy agradecido por el apoyo que siempre recibe de ella. «Siempre nos ha ayudado un montón en lo que ha podido, ha apoyado el negocio incluso en los peores momentos, el primer sitio después de la pandemia al que vino fue aquí. Evidentemente, si yo tengo una llamada de ella, o no tiene una de las mesas que más le gustan, que es una concreta... Es el trato debido que tienes hacia una persona que confía en ti y quieres que salga contenta todos los días que viene aquí», señala Pepu.

El empresario es consciente de la capacidad que tiene esta coruñesa de transmitir, por ello no duda en asegurar que cada mención de María a través de sus redes sociales se percibe claramente en el negocio. «Claro que se nota, ahora porque el local está más rodado, pero cuando empiezas lo notas un montón. Si saco un plato nuevo y la convenzo para que lo pruebe, lo publica, te garantizo que es el plato más pedido esa semana», señala.

Conociéndola, a Pepu no le sorprendió que hace unos meses iniciara una especie de campaña para apoyar a la hostelería local en Instagram. «Yo me planteé en qué podía ayudar, y vi que la manera y el sector más fácil era la hostelería de aquí, porque al final tiras un poco más de tu ciudad. Fue sobre la marcha, funcionó, y me empezó a escribir muchísima gente recomendándome otros, y a partir de ahí cada ‘x’ días fui publicando», explica María, que incluso durante el confinamiento fue fiel a la carta del Uro. «Y tenía el detalle de venir a recogerlo», matiza Pepu.

El san clemente, su casa

La actriz compostelana Sabela Arán nos abre las puertas de lo que ella llama su «segunda casa». Y que no es otro que el conocido restaurante San Clemente, situado entre la Alameda y la comisaría de Policía y muy cerca de la plaza más querida por todos los gallegos, la del Obradoiro. Así, en este enclave se encuentra el local al que Sabela ha ido desde siempre con su familia: «Mi abuela vivía por esa zona y siempre quedábamos con ella allí. Además, es gente con la que tratamos de toda la vida. Es como una segunda casa. Es un restaurante ligado a la familia de siempre, y aparte, es verdad que se come bárbaro».

La actriz de Método Criminal, que triunfa en la TVG, destaca que el San Clemente sirve para cualquier momento del día: «Es un sitio genial, muy conocido por las tapas, porque con cada consumición te ponen una y ya vas comido prácticamente. Y luego tiene productos de supercalidad, marisco, carnes... es un sitio muy guay. Además, hace poco que se reformó». Al frente está Miguel Ángel Diéguez, la segunda generación, «y en la cocina, está Juan». Lo que más le gusta es la versatilidad, porque tanto puedes ir, si quieres a tomarte algo informal como para comidas de empresa: «Me sirve para ir a picar, o si quiero comerme una buena mariscada, también». Sabela además nos hace una ruta gastronómica de sus locales favoritos en Santiago: «Al San Clemente voy con mucha frecuencia, y también al que está al lado, que se llama Cotolay, que son muy amigos. Además está el Carrilana, que es muy conocido por los brunch y por los vermús. El Marte, que tiene una tortilla riquísima, o el Moja, que también es mítico por las tortillas. Esos son a los que más voy. ¡Ah1 Y el Riquela, Ri-que-la». Así da gusto ir de visita a Santiago.

Recuerdos en el MAR DE ARDORA

Recién llegada de Zaragoza de grabar el cortometraje «Negociadora» (Alfredo Andreu), Isa Naveira suelta un «por supuesto» con mayúsculas al proponerle que nos diga un local de referencia para ella. «Mi corazón es hostelero, ya sabes», dice. Porque la actriz que nos ha maravillado con sus interpretaciones en series como Néboa, regentó O Bar da Praza, en Meicende (Arteixo), —el local que heredó de sus padres— hasta hace cuatro años. Nadie mejor que ella para entender por lo que está pasando el sector: «No puedo evitar sentirme cercana a esa problemática, porque yo podría estar perfectamente en esa situación». A la pregunta de cuál es su restaurante de referencia, Naveira no duda en desplazarse hasta Cabana de Bergantiños, al Mar de Ardora. Un restaurante que conoció hace veinte años cuando grababan la mítIca serie Mareas Vivas y que la atrapó: «Recuerdo que acababan de abrir y que siempre me gustó. Era un lugar al que íbamos mucho algunos del equipo para cenar más tranquilos. Luego yo también volví con mis amigos, o cuando quiero quedar bien con alguien. Incluso sirve para una cita. Es estupendo». Además, sentencia que ella nunca salió de allí diciendo que algo no le había gustado, porque el gran secreto de este lugar es ofrecer un «producto de primera categoría, pero con una elaboración más cuidada», algo que entonces no se veía mucho, por no decir nada. Isa también destaca la cantidad de vinos que tiene: «Manuel siempre te pone el que va perfecto con cada plato». Además del Mar de Ardora, la actriz también se acuerda mucho de lo bien que comía en el Zurich, O Pino y el Bahía, todos en Laxe. Entre estos cuatro locales se movía por aquella época, entre rodaje y rodaje.

Buena culpa de la originalidad del Mar de Ardora la tiene su propietario, Manuel Varela, que acababa de abrir prácticamente sus puertas cuando los de Mareas Vivas acudían de forma asidua a su restaurante. Él, que es sumiller y que acababa de regresar de Londres de trabajar en uno de los grandes casinos de la capital británica, el Aspinall’s, llegó con la cabeza llena de grandes ideas para su local. Pero la cocinera, que también es su mujer, Marisol Martínez, tuvo que echar un poco de freno al atrevimiento de Manuel, que reconoce, en broma, que tuvieron sus más y sus menos sobre el concepto de negocio que querían, aunque nunca llegaron a un brexit. «Houbo debate, porque eu tiña unha idea máis vangardista, e ela optaba por unha liña máis tradicional, porque o restaurante non estaba en Londres. Ao final, houbo unha fusión entre eses dous conceptos, que foi tamén o que nos diferenciou do resto», dice Manuel. Así, entre sus platos más aclamados destaca el pulpo a la plancha con aceite de pimentón y patata marinada, los langostinos fritos con mayonesa de mostaza a la antigua o el rape con bacon y garbanzos al curri. Aunque Manuel ha abierto las puertas de su restaurante para la ocasión, Mar de Ardora aún se encuentra a la espera de que se reduzcan las restricciones para poder reabrir con todas las garantías. Y no ven el momento en que así sea: «Esperemos que nuns días, máis cedo que tarde».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

Ellos dan la cara por la hostelería