La cerveza del confinamiento

Pier Ceolin, veneciano afincado en A Coruña, decidió dar el paso a fabricar su cerveza en A Cova da Serpe y en Aguas Santas tras años de elaboración casera. En tiempos de confinamiento, explica cómo llegó a idear la cerveza de A Cova Céltica y ofrece las pautas para el que quiera probar durante el encierro domiciliario.

Pasos de la elaboración de cerveza casera
Pasos de la elaboración de cerveza casera

PACIENCIA

La cerveza artesana no está pasteurizada. Contiene microorganismos beneficiosos para la salud. Requiere mucha paciencia, pero en un mes puedes tenerla lista para consumir. La clave es la limpieza y la higiene. Necesitaremos cuatro materias primas: agua, malta (cereales germinados), lúpulos (flor o pellets) y levadura (de fermentación alta o ale, de fermentación baja o lager).

Material

Molino de malta, macerador (nevera de playa u olla de acero), malla fina, olla para hervir el mosto, filtro para el lúpulo, fermentador con tapa, airlock o borboteador, serpentín enfriador, enfriador de placas o un recipiente lo suficientemente grande para poder sumergir la olla en agua y hielo, densímentro, botellas, chapas y chapadora, pulverizador, esterilizante.

ESTERILIZACIÓN

Hemos de limpiar todas nuestras herramientas de trabajo y la zona en la que vayamos a trabajar. Para que sea todo más fácil, utilizaremos el pulverizador con una mezcla de agua y el producto esterilizante desinfectante que hayamos adquirido.

MACERACIÓN

Haremos una infusión con agua (a 65? entre una y dos horas) y malta. Los almidones se convertirán en azúcares fermentables que posteriormente la levadura utilizará y los convertirá en alcohol, dióxido de carbono y otros subproductos. Filtraremos el líquido del bagazo (malta usada).

HERVIDO

Llevamos a ebullición el mosto sobre una hora. Desde que empieza hervir se añaden los lúpulos. Si hierven más tiempo, la cerveza resultará más amarga; si es menos, será mas aromática. Los introducimos con una malla como la de los garbanzos para facilitar el proceso. (foto: @jorgeorva)

ENFRIADO

Una vez finalizado el hervor, procederemos a enfriar nuestro mosto rápidamente hasta los 25? aproximadamente para así evitar la contaminación del mismo. Se usará el serpentín enfriador, un enfriador de placas o un recipiente lo suficientemente grande para poder sumergir la olla.

TRASVASE

Crucial. No queremos que se nos contamine la cerveza. Hay que limpiar y esterilizar todo. El mosto, una vez hervido y enfriado, pasa al fermentador o damajuana. Utilizaremos el densímetro si queremos saber cuál será nuestro alcohol final en la cerveza.

FERMENTACIÓN

Añadimos la levadura al cubo fermentador con el líquido. Cerramos y colocamos el airlock. Lo llevamos a un lugar oscuro con temperatura fresca constante. La levadura transformará los azúcares en etanol, dióxido de carbono y otros subproductos. Tarda entre 7 y 12 días. (foto: @jorgeorva)

EMBOTELLADO

Tras la fermentación añadiremos azúcar o dextrosa diluída en agua esterilizada (6 gramos/litro), o una cucharadita de azúcar en cada botella, que tras el llenado y chapado permanecerá en un sitio oscuro a 18? dos semanas. En este tiempo la cerveza estará creando su gas.

DISFRUTE

Solo queda enfriar la cerveza, abrirla, escoger el vaso preferido, servirla y disfrutarla. «La cerveza artesana, al igual que cualquier proceso artesanal, significa la elaboración de un producto con materias primas de alta calidad y con el mayor cuidado», recuerda Pier Ceolin.

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