Sushi para principiantes: no es tan difícil como lo pintan

SABE BIEN

Insistimos en el matiz «para principiantes», porque el resultado poco tendrá que ver con esas piezas que puedas encontrar en restaurantes especializados. Sin embargo, salva los muebles si tienes un antojo y, lo más importante, el confinamiento nos otorga el tiempo que necesita esta receta

11 abr 2020 . Actualizado a las 16:55 h.

Lo primero e imprescindible es tener, al menos, los ingredientes adecuados. Si pretendes hacer sushi con el mismo arroz que haces la paella y el vinagre que utilizas para aliñar la ensalada, es mejor que vuelvas a este artículo una vez hayas hecho la compra. Del mismo modo que pueden cogerse atajos si no tenemos la esterilla de bambú que utilizan los profesionales (aunque es muy recomendable) o un abanico a mano, hay ciertas líneas rojas a la hora de preparar este plato japonés, y la más gruesa es, sin duda, tirar de libre albedrío con respecto a los ingredientes. Después, con algo de maña, paciencia y rigurosidad, podemos lograr un resultado, al menos, digno. Pero empecemos por el principio. ¿Qué vamos a necesitar para una cena para dos personas?

  • Un vaso de arroz para sushi
  • Una rodaja de atún y salmón (o la proteína que nos guste)
  • Un paquete de alga nori
  • Medio guacate (se puede sustituir por zanahoria, pepino...)
  • Un par de fresas (el mango también le da un punto agradable)
  • Medio vaso de vinagre de arroz
  • Salsa de soja al gusto
  • Wasabi
  • Dos cucharadas de azúcar
  • Una cucharada de sal
  • Agua

Una vez tenemos los productos, el pescado, por supuesto, tiene que haber estado congelado unos días (y descongelado para utilizarlo en la receta), podemos empezar. Lo primero es lavar el arroz. Y para ello, hacer una llamada al Santo Job. Hay que dejarlo a remojo un buen rato en agua fría, al menos media hora, para que vaya soltando el almidón. La verdad es que yo me olvidé de este paso y directamente me dediqué a lavarlo y lavarlo hasta que el agua que soltaba el arroz quedase transparente, que es lo que hay que hacer a continuación. Para ello lo mejor es ponerlo en un colador con un recipiente debajo y comprobar que, cuando el agua que sale ya no deja residuo, lo tenemos listo.

Para cocerlo es recomedable utilizar la misma cantidad de agua que de arroz (en este caso, un vaso) y, de las distintas recetas que seguí, que daban indicaciones contradictorias, me quedé con la que decía que pusiésemos el arroz a hervir tapado. ¡Sin levantar nunca la tapa! Y cuando escuchemos el ruido característico de ese momento en el que el agua rompe, le bajamos el fuego al mínimo y lo dejamos que se continúe haciendo diez minutos.