Los mayores crímenes contra la paella

SABE BIEN

En el Día Mundial de la Pella, sacamos los colores a las elaboraciones más extravagantes de este plato valenciano, porque hay versiones que convierten este clásico en un tótum revolútum de ingredientes que nada tiene que ver con la versión original

23 dic 2020 . Actualizado a las 17:53 h.

Es el plato español más internacional. Con todo lo que eso acarrea. Aunque la gastronomía pone muchas veces en el mapa puntos geográficos que, de lo contrario, no serían reconocidos por el grueso de los mortales al otro lado del Atlántico, el hecho de que una receta sea mundialmente famosa puede provocar su muerte. Aunque sea de éxito. La paella es el ejemplo más claro de que a más reconocido es un plato, más aberraciones se cometen y, en plena era digital, Instagram es el mejor reflejo de las mutaciones que sufre para acabar convirtiéndose en un completo horror vacui con base de arroz. Pese a la existencia, incluso, de una wikipaella que deja patente los diez ingredientes imprescindibles de este plato (alubia blanca grande, tomate, judía verde plana, pollo, conejo, sal, aceite de oliva, arroz, agua y azafrán), muchos siguen bautizando como paella creaciones que incluyen chorizo (quedará para los anales de la televisión la polémica versión de Jamie Oliver), guisantes, marisco o incluso croquetas y bacon.

Tanto gusta en Estados Unidos este plato, y comienza a estar tan asentado en restaurantes que peinan el país, que hasta tienen un día (el 27 de marzo) en el que celebran el Día Nacional de la Paella Española. Aunque muchos confundan churras con merinas. Eso sí, los errores garrafales no son patrimonio universal de las tierras del tío Sam.

A ojo de buen cubero puede decirse que en esta imagen arroz no se ve demasiado. Por no decir nada. Calabacines, algo que podría ser boniato, trozos de carne y limón ocupan una gran paella (recipiente) en una imagen que se acompaña del hashtag #paella. Podría decirse que el error es de contenido. No de continente.