Cerveza: el eterno reducto machista

Las españolas beben la misma cantidad que los hombres pero muchas marcas, sexistas, aún se dirigen en exclusiva al público masculino


En uno de sus primeros papeles, Marilyn Monroe bebía un larguísimo trago de cerveza en una taberna bajo la atenta mirada de Robert Ryan. Se trataba de una escena de Encuentro en la noche, de 1952, y por aquel entonces ni la tentación rubia ni el resto de mujeres tenían por costumbre acompañar su ocio de bebidas alcohólicas. Menos aún si se trataba de una burda cerveza, asociada comúnmente por la filmografía de la época a campesinos y obreros que encontraban en el lúpulo una manera de desconexión tras la dura jornada de trabajo. Muy lejos ya de aquella realidad, todavía quedan posos que identifican la cerveza con una bebida típicamente masculina. No hay más que pensar en todas las veces que en un bar el camarero sirve la jarrita fría al hombre y el refresco light a la mujer, dando por sentado una situación que ya no es tan habitual.

Según un estudio realizado por Madison Market Research para Cerveceros de España, en verano la cerveza es la bebida elegida tanto por hombres (68 %) como por mujeres (60 %), en todos los grupos de edad a partir de 18 años, para acompañar las jornadas de relax. Este cambio de hábitos refleja que el estigma de que el líquido dorado es una bebida de macho alfa está desapareciendo tanto en los jóvenes como en los grupos de edad más avanzados. No era tarea fácil, pues durante décadas las campañas de márketing de las propias compañías cerveceras han centrado su target en el varón, relegando a la mujer a un plano ornamental dentro de los propios anuncios.

Una de las marcas que de manera reiterativa repetía el esquema de: mujer explosiva y alcohol igual a campaña de éxito es la compañía brasileña Skol. Uno de los últimos spots en los que siguió esta tónica fue en el 2015, cuando en pleno carnaval ?período en el que se disparan las agresiones sexuales? decidió lanzar una promoción de su cerveza acompañada del eslogan «Me he olvidado el no en casa». Avivada la polémica y el boicot a la marca, Skol aprendió la lección y decidió pedir perdón al sector femenino de una manera muy particular. La compañía, en plena revolución feminista, sabía que tenía las de perder si continuaba con la matraca de representar a la mujer como objeto sexual; así que el pasado año se desmarcaba de la imagen que había proyectado durante años y pedía a famosas ilustradoras brasileñas que dibujaran, literalmente, sobre los anuncios más machistas del pasado de la firma.

No hace falta viajar a Sudamérica para encontrar faltas de respeto a la mujer en promociones de cerveza. Sin ir más lejos, hace tan solo unos días saltaban las alarmas por el lanzamiento, por parte de una marca mallorquina, de una cerveza destinada al género femenino. En la página web, de hecho, publicitaban el controvertido brebaje, llamado Woman, como una cerveza «rubia, con baja graduación alcohólica, pensada para los amantes de las cervezas muy suaves». Para finalizar con un: «Para ti mujer, que eres especial».

La cruda realidad

Pese a que a tenor de los últimos datos, y de lo que uno observa si se da una vuelta por las terrazas de cualquier ciudad del país, los clichés que la industria perpetúa están muy superados, aún está latente un tufillo machista. Quedó constancia de ello tras la publicación de los resultados de una encuesta de Cerveceros de España en la que preguntaban a los españoles por las 21 celebridades patrias con las que se irían de cañas. Rafa Nadal, Jordi Évole, Bertín Osborne o Joaquín Sabina. Personalidades de todos los colores políticos y profesiones. Pero claro, ninguna mujer.

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