Los fiscales alertan de un aumento de la corrupción policial por la presión del crimen organizado
GALICIA
Los delincuentes necesitan información sobre las investigaciones contra ellos, tienen mucho dinero y recurren en ocasiones a aquellos que deberían perseguirlos
03 oct 2026 . Actualizado a las 19:04 h.La corrupción empieza a ser un problema para acabar con los narcotraficantes en España. Esa es una de las conclusiones a las que llegó ayer una de las mesas de debate del Foro La Toja, titulada El crimen organizado: Una plaga en expansión. Los ponentes eran Óscar Naranjo, exvicepresidente de Colombia y exdirector de la Policía Nacional de allí; Juan Manuel Vega, vicepresidente de la Autoridad Europea anti blanqueo de capitales (AMLA); y Ana Villagómez, fiscala delegada antidroga de Cádiz y Ceuta, uno de los puntos más calientes del narcotráfico en España.
Fue precisamente esta fiscala, que también coordina la Fiscalía Antidroga Autónoma de Andalucía, la que alertó de un incremento en los casos de corrupción detectados y de aquellos de los que todavía no se sabe nada. Señaló que los delincuentes necesitan información sobre las investigaciones, tienen mucho dinero, y recurren en muchas ocasiones a aquellos que deberían perseguirlos para estar más blindados y poder prever los movimientos que la Justicia hará contra ellos. El último caso conocido es el caso de un subteniente de la Guardia Civil, que está siendo investigado por colaborar presuntamente con narcotraficantes para introducir cocaína en Muxía.
Su descontento con esta situación es compartida por otros fiscales que se dedican a encausar a narcotraficantes. «Hay mucha posibilidad de corrupción. Vemos mucho, ha crecido mucho», advirtió también la responsable de la Fiscalía Especial Antidroga de toda España, Rosa Ana Morán, el miércoles en una entrevista en la Cadena Ser.
El otro gran problema, dijo la fiscala de Andalucía en el foro gallego, es el «embotellamiento» de las causas judiciales. Los casos se complican, los medios no son suficientes, dijo, y las condenas llegan mucho tiempo después de que el delito se cometa.
Esto es lo que ocurrió con el último gran juicio a narcotraficantes en el marco de la Operación Mito. La sentencia se emitió el 23 de septiembre, pero los hechos se remontaban al 2017. Por tanto, pasaron nueve años hasta que llegó la condena, que ni siquiera es todavía definitiva. Aunque en total hubo 23 condenados —entre ellos el capo gallego Sito Miñanco—, las penas fueron rebajadas por «dilación indebida», es decir, porque el juicio se demoró más de lo que se puede justificar. «¿Quién dice que no hay corrupción entre los jueces y fiscales?», dejó caer la fiscala Ana Villagómez en el foro.
Cada vez hay más estructuras delictivas. «En España confluyen organizaciones de todo el mundo. Desde los productores de Iberoamérica hasta las personas que vienen a defender y custodiar esa droga», señaló la fiscala. «Han surgido organizaciones dedicadas a acopiar gasolina para entregárselas a las narcolanchas», añade. Estas embarcaciones son ilegales en España y también en Portugal, por lo que permanecen gran parte del tiempo en aguas internacionales.