Feijoo pide urnas y promete un millón de viviendas si es presidente: «¿Es un disparate? No»
GALICIA
El líder de la oposición presenta una batería de propuestas en su primer discurso con tintes de campaña, entre ellas, 600.000 nuevos empleos
03 oct 2026 . Actualizado a las 16:06 h.Ni los escándalos de corrupción, ni la incapacidad de aprobar presupuestos en cuatro años han puesto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un escenario tan cercano al adelanto electoral como este. Mientras se toma un tiempo para reflexionar sobre si convoca o no elecciones, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, hace su primer discurso con tintes de campaña electoral en el Foro de la Toja, en su Galicia natal. Y los tintes de campaña se perciben en las promesas que ha hecho a los españoles. Entre ellas está la de construir un millón de viviendas y crear 600.000 nuevos empleos.
Como en un discurso de campaña, afloraron las promesas. «España merece un plan para construir un millón de viviendas ¿Esto es un disparate?», se pregunta. «No», él mismo se responde. Tomando como referencia sus propios datos, ni en los tiempos previos al estallido de la burbuja inmobiliaria ha habido un año en el que se construyeran más de 300.000 viviendas en España. Después de 2008, no hubo ni uno solo en el que se superasen 100.000.
Sea o no posible, para Feijoo la receta es esa. No se trata de intervenir en el mercado, dice, sino de ampliar la oferta «pública y privada». Todo lo demás solo lleva a «inseguridad jurídica», lo que, según su mismo razonamiento, sacará viviendas del mercado y aumentará los precios del alquiler. «El mercado de la vivienda está roto», sostuvo. «Les aseguro que ocho años de inacción no se resuelve con dos reales decretos», repitió en referencia al Gobierno.
La vivienda fue el tema alrededor del cuál giró la mayor parte de su discurso, de no más de media hora. Mientras hablaba, a 486 kilómetros de allí, en la plaza de Cibeles de Madrid, miles de manifestantes llamaban a secundar una huelga general para pedir medidas contra la subida del precio del alquiler. Feijoo dejó entrever que «la inacción» del Gobierno para solucionar el problema habitacional será uno de los ejes políticos de su campaña llegado el caso.
Sobre Ceuta, la otra herida abierta que tiene el actual Ejecutivo junto con el problema de la vivienda, solo dedicó unas breves palabras. Mencionó a la ciudad autónoma dos veces. La primera fue al cuarto de hora de empezar su discurso, mientras enumeraba una ristra de fracasos políticos de Sánchez. La segunda, en el último tramo, en las conclusiones, para criticar que el Ejecutivo la había «abandonado».
«Populismo o reformismo»
Feijoo se presenta ante los españoles como la alternativa «reformista» frente a un mandato que ha tachado en varias ocasiones de «populista» a lo largo de la media hora que ha durado su intervención en el foro. «El populismo ha degradado los servicios públicos y empobrecido a las familias», criticó en referencia a la subida del precio de la luz, a los problemas de conservación de autovías, a las incidencias en los trenes de alta velocidad y a la huelga de médicos y facultativos por un estatuto propio.
Según Feijoo, el populismo es uno de los mayores problemas que atraviesa ahora el país. Sustuvo que el actual Gobierno está promoviendo «el enfrentamiento entre los españoles» y resquebrajando «la normalidad democrática». En ese sentido, acusó al propio Consejo de Ministros de haber atacado directamente a jueces. «Se han pervertido las normas democráticas más básicas: todas las instituciones se han puesto al servicio de un proyecto personal», sostuvo.
Eso para Feijoo supone no cumplir con «la mínima higiene que tiene que tener cualquier país serio». Puso como ejemplos de esa falta de higiene los numerosos decretos que aprobó el Gobierno de Sánchez durante la última legislatura para sacar adelante sus propuestas al no conseguir mayoría suficiente en la Cámara Baja para hacerlo mediante leyes orgánicas y el no haber sido capaz de aprobar unos presupuestos generales desde hace ya cuatro años.
«Soy perfectamente consciente de los estragos generados por esta forma de gobernar», señaló. «Me comprometo a que España no volverá a pasar una legislatura sin presupuestos», apuntó. En ese sentido, pronunció otra promesa que podría parece electoral. De ser presidente, dice, encontrara una «forma legal» para disolver las cortes si algún gobierno, incluyendo eventualmente el suyo, no consigue sacar adelante los presupuestos generales del Estado.
«El presidente Sánchez no debería amagar con llamar a los españoles a las urnas, debería hacerlo», defendió. Y sobre por qué él debe ser elegido presidente, señala: «He cumplido 65 años. No tengo carrera por construir. Mi único objetivo y ambición es servir a mi país y mejorar de forma real la vida de los españoles».