La disparidad en las condiciones laborales fomenta la «fuga» de enfermeros de unas a otras autonomías

La Voz SANTIAGO

GALICIA

El hospital Virxe da Xunqueira de Cee recibió este verano a varios enfermeros andaluces, algunos de ellos en la foto.
El hospital Virxe da Xunqueira de Cee recibió este verano a varios enfermeros andaluces, algunos de ellos en la foto. ANA GARCÍA

El sindicato Satse dice que el 30 % de los inscritos en las listas del Sergas están en suspensión voluntaria de llamamientos

13 ago 2026 . Actualizado a las 12:46 h.

La falta del personal de enfermería, sobre todo en determinadas épocas como el verano, hace que las condiciones laborales se conviertan en un factor de movilidad entre comunidades. El sindicato Satse ha denunciado este «mercadeo» de profesionales entre autonomías y países, que lejos de solucionar el problema de déficit de trabajadores lo empeora. No es que haya, aclara Asunción Maus, secretaria autonómica de Satse en Galicia, contratos con condiciones especiales para robar a personal de otros servicios de salud, pero la variabilidad en las condiciones empujan a los profesionales de un a otro sistema, e incluso al extranjero.

«É un fenómeno global», porque aunque hay una retribución fija establecida a nivel estatal, los complementos retributivos varían mucho por autonomías. La carrera profesional es uno de ellos. «Hai casos nos que van a outra comunidade a acadar graos da carreira e despois piden a homologación aquí, porque aquí vai máis devagar a implantación, iso pasou por exemplo con xente que marchou a Canarias», señala Maus. Las diferencias a la hora de optar a un concurso de traslados, el reconocimiento o no de los solapes —el tiempo en el que dos profesionales coinciden para darse el turno e informar de la situación de los pacientes— o la estabilidad, son factores que juegan a favor de unas u otras autonomías y que provocan un trasvase de profesionales en un momento de carencia de personal en general. 

A Castilla y León

Desde Satse apuntan que Castilla y León es el destino más común de los profesionales gallegos, «e recíbense sobre todo de Andalucía». En cuanto al éxodo al extranjero, según los datos del Consejo General de Enfermería, en el año 2025 un total de 1.356 graduados pidieron el certificado de buena conducta para trabajar en otros países, casi un 20 % más que en el 2024. No obstante, la cifra gallega es muy baja, 45 personas, la octava comunidad. Por encima, eso sí, de otras similares como Castilla-La Mancha o Castilla y León.

Satse reclama abandonar la «guerra de guerrillas» para conseguir más personal en otras autonomías e ir a la raíz del problema, el déficit estructural de las plantillas y las malas condiciones de trabajo. Sobre la falta de enfermeros, el último informe del Consejo cifra la ratio en España en 6,45 sanitarios por cada 1.000 habitantes, por debajo de la media europea, de 8,12. Galicia, con una ratio de 5,33, tiene la segunda peor cifra después de Murcia.

En el Sergas el déficit de profesionales se nota en momentos puntuales del año, en los que las listas de contratación, aunque tienen más de 12.000 inscritos, llegan a agotarse. Uno de los motivos es que en torno al 30 % de los enfermeros que figuran en estas listas están en suspensión voluntaria de llamamientos, «o que implica que están traballando noutro sitio», concluye Maus.