«Profundo malestar» de la Xunta con Óscar Puente por rechazar cambiar el ancho ibérico en Galicia
GALICIA
«Esta decisión supone un severo varapalo para Galicia», expone el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo
21 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, envió una carta al ministro de Transportes, Óscar Puente, para expresar el «profundo malestar» del Gobierno gallego ante la decisión del Ejecutivo central de descartar la migración de las vías convencionales del corredor atlántico, de ancho ibérico (1.668 mm) al ancho estándar europeo (1.435 mm).
En la misiva, Calvo considera un «desacierto» rechazar el proyecto bajo una política de «todo o nada», sin analizar las necesidades concretas. Subraya que en Galicia solo se necesitaría adaptar los 250 kilómetros del tramo que conecta Ourense con el eje atlántico, es decir, actuar en un extremo de la infraestructura. El conselleiro critica que el ministerio utilice ese mismo argumento de actuación en el extremo para sí justificar inversiones en el corredor mediterráneo.
«Esta decisión supone un severo varapalo para Galicia», expone el responsable de movilidad del Gobierno autonómico, que recuerda que mantener el ancho ibérico obliga a depender de trenes de ancho variable y perpetuar el intercambiador de Taboadela, que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia señala como limitante a la competitividad y describe como «cuello de botella» y «barrera técnica». «Esto priva a los ciudadanos gallegos de disfrutar las ventajas logísticas y comerciales de otros territorios», continúa.
La carta rechaza que la decisión se base en la «falta de viabilidad presupuestaria», señalando como contraste «hiriente» que el ministerio aumente en 1.700 millones el Plan de Rodalies de Cataluña, hasta llegar a 8.000 millones.
El conselleiro remite una serie de exigencias en la misiva: el acceso inmediato al informe de viabilidad enviado a Europa y creación de una mesa técnica; cambiar a ancho estándar el tramo Santiago-Ourense de forma prioritaria; entregar el Plan Director del Corredor Atlántico con un calendario vinculante; acelerar la salida sur de Vigo y la conexión con Portugal para cumplir con los plazos lusos; y modernizar la red interior.