Alfonso Villares toma posesión como nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo: «A vocación pública vénme de sangue»

Xosé María Palacios Muruais
Xosé María Palacios LUGO / LA VOZ

GALICIA

El exconselleiro do Mar y exalcalde de Cervo firma así su vuelta oficial a la política tras renunciar Javier Arias al cargo

02 jun 2026 . Actualizado a las 17:48 h.

Alfonso Villares Bermúdez (Cervo, 1970) ya es, de manera oficial, el nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo. Tomó posesión en la ciudad amurallada este martes, apenas 24 horas después de conocerse su vuelta a la política. Villares destacó su vocación pública: «Vénme de sangue, de familia». Recordó en el acto, celebrado en el edificio administrativo de la Xunta, a su padre y aseguró que fue todo un ejemplo para él. Prometió también «traballar sempre en equipo para que Lugo sexa mellor, e Galicia tamén». Asimismo aprovechó la ocasión para agradecer el trabajo de Javier Arias Fouz, que hasta ahora ocupaba el cargo.

En el acto, en el que también estuvieron presentes el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo; el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, Calvo recordó que «non hai mellor demostración de servizo público que ser alcalde ou alcaldesa», como lo fue Villares durante varias legislaturas. También estuvieron presentes las delegadas territoriales de la Xunta en A Coruña y en Ferrol y alcaldes como Elena Candia (Lugo), Pablo Taboada (Palas de Rei), Luis Fernández Guitián (Sober) o José Ulla (Begonte).

Uno de los hombres fuertes de Alfonso Rueda en Galicia vuelve así al primer nivel político tras un año apartado por decisión propia. Este impás se debió a la acusación que pesaba contra él por un presunto caso de agresión sexual, de la cual el exconselleiro y exalcalde de Cervo quiso defenderse en el juzgado sin manchar su carrera política. Por ello, dio un paso a un lado que ahora ha recuperado. El presidente de la Xunta lo ha nombrado tras la dimisión de Javier Arias Fouz, que podría acabar ocupando la Dirección Xeral de Urbanismo en el Concello de Lugo, la cual estaba vacante.

El archivo de la causa contra él sirvió para que la cúpula del PPdeG estuviese ya seguro de que volvía a estar disponible para ocupar un cargo institucional. Tras pasar por la Consellería de Mar, la plaza de la Delegación Territorial de Lugo es un puesto que le dará exposición pública de nuevo. Este movimiento, sin embargo, no es solamente un gesto hacia Villares, sino también una apuesta de Rueda por Lugo, donde el PP se juega mucho en las elecciones municipales del 2027. 

Villares es veterinario de profesión, licenciado por la USC, y ejerció su profesión durante más de una década. Antes de dar el salto a la Consellería de Mar, fue alcalde de Cervo por el PP desde 2007 con mayorías absolutas. En esa etapa también llegó a ser nombrado vicepresidente de la Fegamp, la Federación Galega de Municipios e Provincias. En junio de 2023 fue nombrado conselleiro de Mar de la Xunta de Galicia hasta su dimisión en junio de ese año tras conocerse la denuncia, perdiendo su condición de aforado para ser investigado por la vía ordinaria. 

Un nombramiento que no esperaba: «Se foi unha sorpresa para vós, tamén para min»

Alfonso Villares admitió que había recibido con sorpresa el nombramiento. «Se foi unha sorpresa para vós, tamén para min», dijo a los periodistas minutos después de la toma de posesión, antes de entrar en el multiusos de la Xunta ya como delegado territorial. En ese sentido dio a entender que la discreción suele ser la pauta de conducta del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en situaciones como esta, anunciando la decisión al interesado cuando ya está totalmente cerrada. En este caso, agregó, la sorpresa con la que recibió el nombramiento no le ha permitido trazar un horizonte político con vistas al 2027, año de elecciones municipales, en el que podría meditar su vuelta a la política local: su actual prioridad, dijo, es centrarse en el nuevo cargo.

S condición de exalcalde y un carácter abierto que no es difícil reconocer en él no parecen que vayan a quedar guardados en el armario en esta nueva etapa. Villares prometió actuar «dende a humildade e a cercanía» con un propósito claro: «Traballarei para que a provincia siga mellorando», afirmó. Por otro lado, consideró totalmente superado el frente judicial en el que se vio implicado por una denuncia por posible acoso sexual, y recordó que no se había encontrado «motivo ningún» para que el caso siguiese adelante.

Sobre si su trabajo como delegado territorial supondrá un gran cambio frente a la etapa de Javier Arias, apeló a la aceptación ciudadana. «O traballo que se está a levar adiante é moi positivo», dijo, subrayando además que las encuestas que colocan al PP como partido más votado en unas elecciones autonómicas así lo indican. Arias, por su parte, declinó, tras el acto, realizar comentarios sobre su futuro. «Ya se dirá», afirmó.

El BNG le reprocha a Rueda que «premie» al exconselleiro, al que tilda de «presunto agresor»

El regreso de Alfonso Villares a la política se coló este martes en el inicio del pleno del Parlamento, coincidiendo con la comparecencia de quien fue su sucesora en la Consellería do Mar, Marta Villaverde. La nacionalista Rosanna Pérez ironizó al inicio de su intervención con que sentía «certo alivio» al ver a la conselleira y no a Villares, «co rápido que premia o señor Rueda aos presuntos agresores sexuais». El presidente del Parlamento, Miguel Santalices, dio un toque de atención a la diputada del Bloque y expresó sus dudas sobre utilizar la palabra presunto cuando ya existe una resolución que termina con el caso. «Se hai unha resolución xudicial, iso non se poderá utilizar», razonó.

El diputado popular Miguel Fidalgo corrigió a Rosanna Pérez diciendo que Villares «non é presunto», a diferencia del alcalde de Monforte y «socio» de los nacionalistas en la Diputación de Lugo, José Tomé, un «presunto acosador sexual», expuso. El parlamentario instó a la oposición a que traslade «desculpas polas acusacións e a súa condena» al exconselleiro.

Los socialistas rechazan hacer valoraciones sobre «recolocacións internas do PP en postos de confianza» y dicen respetar siempre la presunción de inocencia. «O que reprobamos no seu día foi que o presidente da Xunta ocultase durante meses unha denuncia penal contra un conselleiro por unha acusación de extrema gravidade e que, en lugar de actuar con responsabilidade institucional, optase por expoñer publicamente a quen denunciaba», señalan desde la formación.

A través de un comunicado, la responsable de feminismo e igualdad en la ejecutiva del BNG, Noa Presas, lamentó que el Partido Popular «premiase a unha persoa que ten estas acusacións tan graves ás súas costas e cuxo sobresemento é, ademais, provisional». «É absolutamente lamentable de todos os puntos de vista. Desde o BNG non podemos facer máis ca reprobalo», añadió.