Jueves Santo en Sanxenxo: «Hemos venido toda la vida aquí y no hay sitio mejor»
GALICIA
Silgar, con sol, realza su posición como eje principal de la capital turística de las Rías Baixas
03 abr 2026 . Actualizado a las 18:41 h.La playa de Silgar estaba en marea baja este Jueves Santo por la mañana y atraía la vista sin necesidad de ningún reclamo publicitario. Un gran arenal que se extiende a lo largo de todo el frente marítimo de Sanxenxo explica, por sí solo, por qué esta localidad es la capital turística de las Rías Baixas. Al mediodía el termómetro superaba los 20 grados en una jornada donde soplaba algo de brisa. El agua está fría, comenta la gente, pero eso no importa a la hora de tumbarse en la toalla, andar por la orilla mojando los pies o recorrer el paseo desde la acera. Silgar se veía fotografiable, lejos de la estampa desapacible de las semanas santas de los dos últimos años, cuando llovió.
Álvaro y Paula, de Madrid, están por primera vez en Sanxenxo. Ella explica el porqué: «Venimos porque nos lo recomendaron unos amigos que nos dijeron que les gustaba mucho. A nosotros nos gusta el norte de España y esta vez escogimos Sanxenxo». Llegaron este Jueves Santo y en cuanto pusieron el pie en el paseo de Silgar empezaron a hacerse fotos y a disfrutar del día. No tuvieron problemas para encontrar alojamiento, pero también es cierto que lo hicieron con anticipación suficiente. Así se evitaron posibles disgustos. «Lo cogimos con tiempo, hace dos meses», añade Paula, que apunta que la experiencia está siendo «buena, muy buena».
Esta pareja de madrileños aprovechará Sanxenxo como base para conocer la comarca. En su agenda están Cambados y Combarro. «Bañarnos no sé si podremos, el sol engaña», sonríe ella, mientras señala una playa donde apenas hay gente en el agua pero mucha en la arena. Álvaro completa la razón por la que eligieron Sanxenxo para esta Semana Santa: «Galicia nos gusta bastante. Esta es una zona que no conocíamos y que queríamos visitar. Además, hace buen tiempo».
En la playa, Mónica, también de Madrid, disfruta con su familia ayudando a sus hijos a hacer un castillo de arena en la orilla de Silgar. Ella solo tiene elogios si se le pregunta por Sanxenxo. «Tenemos casa aquí, hemos venido toda la vida y no hay sitio mejor». ¿Qué le gusta? Podría decirse que todo: «La gente, el clima, los locales, la naturaleza...». Uno de sus hijos la interrumpe para añadir una cosa más a la lista: «¡La comida y los delfines!». En esta ocasión no han ido en un barco al mar, pero sí han hecho dos etapas del Camino de Santiago, de Palas a Melide y de Melide a Arzúa. «También hemos estado en Portugal y en varios furanchos».
Asís, uno de los pequeños que juega con el castillo de arena, explica que Silgar «está estupenda, está perfecta. Miras para el agua y ya te refresca». Mónica subraya: «Lo mejor es la gente, la de aquí. Nosotros venimos aquí por la gente, por supuesto por la playa, pero por la gente también».
Playa, agua fresca y descanso
Borja, madrileño, pasea con sus hijos Javier y Borja por el paseo de Silgar al mediodía. Su razón para disfrutar de Sanxenxo la Semana Santa es clara. «Hemos venido aquí toda la vida, desde los años 70. Lo conocimos con unas condiciones diferentes, cuando había casas como pazos alrededor de la playa, pero todavía tiene su encanto». Para Borja padre, Sanxenxo es un lugar «fantástico» al que este año llegaron el martes. ¿Se bañó? «Sí, hace calor y el agua está tan fresca que se está muy bien». No se olvida tampoco de las efemérides que dan lugar a este período vacacional. La familia acudirá a los oficios religiosos de estos festivos en Nantes, donde conocen al párroco.
Javier bajó a la playa, pero no se atrevió tanto como su padre a adentrarse en la ría de Pontevedra. «Yo soy más de un agua más caliente», incide, pero a la vez se confiesa fan de Sanxenxo, en donde veranea desde que nació. De esta Semana Santa destaca la playa y el buen tiempo. Borja hijo se muestra más reservado en cuanto a bañarse a estas alturas del año. Para él, en estos momentos, Sanxenxo significa una oportunidad para relajarse. Dedicará su tiempo a «estudiar y a descansar».