La futura ley gallega de infancia intentará evitar la ruptura de vínculos
02 mar 2026 . Actualizado a las 19:39 h.La futura ley autonómica de infancia y adolescencia dará preferencia a las familias que acojan menores en desamparo para adoptarlos si así lo desean y cumplen los requisitos.
Esa medida parece de sentido común, pero lo normal hasta ahora era justo lo contrario. El acogimiento y la adopción eran procedimientos independientes y la normativa legal impedía pasar de uno a otro.
Las familias acogedoras piden desde hace años que se acabe con esa separación forzosa, que obligaba a los menores a cambiar de entorno y a abandonar los vínculos que habían construido.
Con la nueva ley, «a familia de acollida terá preferencia á hora de adoptalo», explicó el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Solo será necesario el visto bueno de los técnicos de la Administración autonómica.
Rueda estuvo acompañado de la conselleira de Política Social, Fabiola García, quien anunció que la ley, que ahora empezará a redactarse, debe quedar aprobada en el segundo trimestre de este mismo año.
García también adelantó otras novedades, como la creación de un registro de familias acogedoras y adoptivas, que facilitará el manejo de sus datos y de los trámites que les afectan.
La norma también regulará las medidas de protección a la infancia y agilizará el trabajo conjunto de las Administraciones que trabajan en esa materia. García recordó que la Xunta tiene competencias en los casos de riesgo grave de desamparo del menor, mientras que los ayuntamientos, a través de sus equipos de servicios sociales, asumen los casos de menor riesgo.
Rueda señaló que esas medidas pretenden seguir impulsando, cuando sea posible, el acogimiento familiar como solución preferida para atender a los menores, en lugar de que deban criarse en un centro público.
Más de 1.100 niños acogidos
García recordó que Galicia es la segunda comunidad con más menores acogidos por familias. Son 928 que atienden a 1.121 niños, e insistió en la necesidad de impulsar ese modelo porque «non hai mellor fogar para un menor que o seo dunha familia e que podan medrar nunha casa», en especial los que tienen menos de seis años.
Aunque las principales novedades se concentren en el acogimiento, la conselleira añadió que la norma tendrá como destinatarios a los más de 365.000 menores de edad que viven en Galicia.
El proceso de redacción comenzará con la apertura de un período de consulta pública previa, en el que particulares, asociaciones, colegios profesionales y otras organizaciones podrán hacer aportaciones al texto.
La normativa también deberá recoger todas las novedades y modificaciones legislativas aprobadas en el ámbito autonómico y referidas al ámbito de la infancia y la adolescencia que se han incluido en otras leyes. Figuran entre ellas la norma de apoyo a la familia del 2011 o la ley de impulso demográfico de Galicia del 2021. El nuevo texto abordará la protección de un colectivo que la Xunta considera «especialmente vulnerable», regulará las acciones para garantizar sus derechos y el régimen de infracciones y sanciones por vulnerarlos.
La ley debe suponer además un «cambio de paradigma na defensa da infancia», dijo la conselleira. El enfoque hasta ahora se centraba en la cobertura de las necesidades de los menores, pero el nuevo texto debe centrarse en garantizar los derechos de los niños y adolescentes, de acuerdo con los principios establecidos por la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, un tratado internacional que fue adoptado por la ONU en aquel año.