Rueda responde a Pontón sobre Altri: «O nacionalismo industrial é que non haxa nada»

GALICIA

Sandra Alonso

La portavoz del Bloque exige a la Xunta responsabilidades por la derrota política que supone el archivo de un proyecto fallido, que los nacionalistas atribuyen a la movilización popular y los socialistas al buen hacer del Gobierno central

25 feb 2026 . Actualizado a las 13:17 h.

El archivo del proyecto de Altri, decidido por la Xunta al quedar excluido de la red de transporte de energía diseñada por el Gobierno, ha desencadenado este miércoles en el Parlamento un duro enfrentamiento entre el jefe del Ejecutivo autonómico, Alfonso Rueda, y la líder de la oposición, Ana Pontón. La portavoz del Bloque ha vuelto a preguntar a la Xunta por qué esconde el acuerdo secreto que alcanzó con la empresa y ha exigido responsabilidades al Gobierno gallego por el fracaso de un proyecto industrial «do século XX», propio do «franquismo industrial» y que suponía una «bomba ambiental» en el corazón de Galicia. Pontón ha atribuido el archivo a la presión popular y ha señalado a Rueda -al que volvió a definir como «o comercial de Altri»- por su fracaso político. 

«E ese pobo digno e combativo plantoulle cara ao seu goberno, ás súas mentiras», le afeó al presidente gallego, al que emplazó a explicar cuál fue el pacto al que se llegó con la empresa. «Teña por seguro que imos poñer luz onde vostede quere poñer escuridade e igual que a cidadanía logrou parar esa bomba ambiental, imos coñecer que oculta nese acordo secreto», le insistió.

El presidente de la Xunta, por su parte, criticó a los grupos de la oposición que se pongan a competir para ver quién se pone la medalla de lograr que Galicia se quede sin un proyecto industrial, y emplazó a la líder nacionalista a no atribuirse la voz de todo el pueblo gallego, porque el conjunto de la ciudadanía, insistió, habla en las elecciones y no en las manifestaciones. Rueda defendió el criterio y el rigor de los técnicos de la Xunta y la compatibilidad de esa fábrica con el medio ambiente. En su respuesta, el máximo mandatario gallego insistió en que este carpetazo tiene un claro perdedor, «Galicia e o seu futuro».

«Señora Pontón, é vostede unha auténtica campioa, e cal é a súa alternativa, que lle vai a dicir a todos os novos enxeñeiros, biólogos e tecnólogos que queren traballar en Galicia?», le ha preguntado Rueda. El presidente de la Xunta ha acusado al Bloque de parapetarse constantemente en la negativa, aún a costa de hipotecar el futuro de Galicia. «O nacionalismo industrial é que non haxa nada», ha insistido el jefe del Ejecutivo autonómico, quien ha recordado, sobre las críticas de opacidad y falta de transparencia, que el acuerdo alcanzado en su día con Altri  tiene un carácter confidencial que exige de varios «consentimentos».

Sobre la falta de futuro denunciada por Rueda, la portavoz del Bloque ha pedido respeto para quienes viven del campo y del mar, y ha recordado que la situación industrial de Galicia es atribuible a quien lleva a los mandos de la Xunta desde el 2009. Un argumento compartido por José Ramón Gomez Besteiro. «A súas desgrazas non levan o apelido de Sánchez, senón o de Feijoo, porque é a súa herdanza a que lastra a súa xestión», reprochó al presidente de la Xunta el líder de los socialistas gallegos.

El portavoz del PSdeG ha reclamado a Rueda que «manteña a coherencia» y, del mismo modo que recurre a la justicia para que el Gobierno central le entregue la documentación presentada ante la UE sobre la prórroga de las concesiones de la AP-9, acepte «desclasificar os papeis de Altri». Los socialistas también van a recurrir, al igual que ya ha hecho el BNG, ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

El líder del PSdeG también preguntó a Rueda por la relación con los ayuntamientos, a los que cree que la Xunta «agrede» en su autonomía local, y «saquea» en sus cuentas públicas. En este sentido, le reclamó cambios en el anteproyecto de Lei de Administración Local, cuya declaración de intenciones «parece un chiste» porque cree que es más propia del siglo XX que de este siglo.

Rueda, por su parte, defendió que la Xunta tiene «comunicación, acordo e lealdade» con los municipios, tal y como refleja, dijo, el reciente acuerdo para incrementar la financiación del Servizo de Axuda no Fogar (SAF). Un pacto que, según Rueda, Besteiro intentó «boicotear por terra, mar e aire».