Malestar y confusión entre los pasajeros afectados por la huelga indefinida de autobuses

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

A pesar de que CC.OO. y UGT desconvocaron el paro, la CIG lo mantiene. Las mayores incidencias se registraron en Santiago, A Coruña y Ferrol, donde no funcionaron todos los servicios mínimos anunciados

11 feb 2026 . Actualizado a las 12:26 h.

El paro de autobuses continúa generando malestar y confusión entre los pasajeros afectados. Desde primeras horas de la mañana, este miércoles estuvo lleno de dudas, ya que muchos usuarios no tenían claro si la huelga arrancaba finalmente, después de que CC.OO. y UGT se descolgasen de la convocatoria, mientras que la CIG decidiese mantenerla, provocando incidencias en Santiago, A Coruña y Ferrol. El responsable de CIG Transportes, Ernesto López, criticó duramente la decisión de los otros sindicatos, calificándola de traición, y defendió la continuidad del paro. «Hoxe é unha xornada que non é como a dos demais días, porque CC.OO. e UGT suspenderon a folga en función de que o xoves teñen pensado asina, un acordo que foi rexeitado xa polas urnas».

Por zonas afectadas, en la comarca de Ferrol, los servicios mínimos funcionaron con normalidad a primeras horas de la mañana y apenas afectaron a las líneas interurbanas. El caos se instaló en las paradas de autobús urbano, donde a las ocho y media, momento en que dejaban de salir los autocares autorizados, los usuarios empezaban a mostrar su enfado. La incertidumbre acerca del inicio de la huelga pilló a algunos desprevenidos. «No debería funcionar así, deberían poner un refuerzo para llevar a los niños a clase. A mi hija ya le han llamado la atención los profesores por llegar tarde y quiere que nos vayamos ya andando. Luego llegamos nosotros tarde al trabajo y el jefe nos culpa, piensa que no queremos trabajar», señalaba Hugo antes de emprender camino al colegio de Mercedarias.

En la estación de A Coruña, aunque fueron saliendo algunos buses de esos servicios mínimos, especialmente hacia la zona de Ferrol, la falta de información fue una de las principales quejas entre los usuarios. Un ejemplo es el de Lola Mosquera, que se desplaza a Carballo dos o tres veces por semana y suele coger el bus en la avenida de Finisterre. Cargada con un carrito de la compra, explicó que se acercó a la terminal tras cancelarse el de las 8.30 por si salía alguno. «Pero nada. No sale nada hacia allá. ¿Cómo pueden dejar a todo un pueblo entero sin comunicaciones? Yo llevo la comida para mis animales, si no voy se me mueren», protestaba molesta.

Aunque sí hubo gente en los andenes a la espera de transporte, la estación mantuvo una actividad muy reducida, con pantallas de información mostrando cancelaciones y pasajeros preguntando a otros viajeros o al personal de la terminal.

Por otro lado, en Santiago, el Concello anunció que parte de los servicios mínimos del transporte urbano están comenzando a salir, aunque no funcionan ni todas las líneas ni todas las frecuencias.

Más problemas hubo en el transporte interurbano, ya que en Amio, donde están las cocheras de empresas como Monbus, los piquetes estuvieron a las 9.30 y mientras comprobaban el cumplimiento de las salidas, hubo una carga policial.

Además, la ciudad compostelana registró desde primera hora una fuerte intensidad de tráfico, concentrada sobre todo en áreas cercanas a los centros escolares.