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Mejora la situación en las carreteras gallegas, pero la costa de Lugo y A Coruña está en alerta roja

LA VOZ REDACCIÓN

GALICIA

La costa de Balarés, en Ponteceso, con fuerte oleaje
La costa de Balarés, en Ponteceso, con fuerte oleaje BASILIO BELLO

Este domingo será una jornada de transición en Galicia, con cielos parcialmente nubosos y chubascos, pero la calma no durará mucho. Tras el paso de la borrasca Ingrid, que dejó 700 incidencias en la comunidad, cubrió de nieve parte del territorio y provocó el bloqueo de la circulación de vehículos pesados en las autovías, en la madrugada del lunes llega un nuevo frente. 

La situación en las carreteras ha mejorado, según el parte difundido por la DGT a las cinco de la madrugada. El tramo ourensano de la A-52 que va del kilómetro 112 al 126 ha pasado del nivel amarillo al verde. Se puede transitar con precaución,pero los vehículos pesados no pueden adelantar. 

En el mar la situación es distinta. Hay alerta roja en el litoral de A Coruña y de Lugo. Habrá olas de hasta diez metros y viento de fuerza 8 del oeste, que puede llegar a fuerza 9 en la costa cantábrica gallega. La Xunta recomienda a la población mantener precaución y evitar acercarse a la costa. En el litoral de Pontevedra se ha declarado también una alerta de nivel naranja. 

En Asturias el Principado ha enviado un mensaje de Es Alert a los vecinos de los veinte concejos costeros afectados.  

Óscar Cela

Excursiones a la nieve

Aunque A Coruña y Pontevedra —donde el mar dejó sin aliento con olas de hasta ocho metros— fueron las provincias que registraron más incidentes durante los dos días previos, la peor parte por la nieve se la llevó Ourense, donde los concellos de montaña —al igual que ocurre en Lugo— continúan en alerta este domingo por acumulaciones de nieve de más de cinco centímetros. En concellos como Viana do Bolo, Montederramo y Calvos de Randín, el 112 Galicia recibió alertas de vecinos que aseguraron tener dificultades para salir de sus casas o para desplazarse debido a la nieve acumulada, que, en cambio, dibujó sonrisas a las decenas de familias que subieron al alto de San Martiño, en la carretera N-525, para exprimir al máximo el lado más lúdico de la borrasca.

Ataviados con trineos, gorros y mucha ilusión, las familias vivieron una jornada para el recuerdo. Lo mismo sucedió en el alto do Vieiro, en Bande, donde se registraron atascos, y en otros muchos puntos de la provincia. Y es que la borrasca Ingrid dejó una estampa de nieve poco habitual en zonas como la comarca de A Limia, con nieve en la lagoa de Antela o en la capital provincial. También llegó la nevada a las puertas de la ciudad, con montañas nevadas visibles desde puntos como Montealegre.

Manzaneda, cerrada por el viento 

Eso si, este domingo buena parte de la provincia sigue cubierta de un manto blanco ya que la nevada fue copiosa en muchos municipios. También lo fue en la estación de montaña de Manzaneda, que tiene más de once kilómetros esquiables gracias a la borrasca Ingrid. Sin embargo, este domingo 25 de enero las instalaciones permanecen cerradas a causa del viento.