La Xunta retoma la petición de crear más plazas mir de familia en el primer foro con Sanidad

Elisa Álvarez González
E. Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Pacientes en el centro de salud de Baltar, en Sanxenxo
Pacientes en el centro de salud de Baltar, en Sanxenxo CAPOTILLO

El Ministerio se compromete a realizar un pleno monográfico de atención primaria

19 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La Consellería de Sanidade ha vuelto a la carga y en el primer foro con el Ministerio de Sanidad tras la toma de posesión de Mónica García como responsable de este departamento —el pleno de recursos humanos del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud—, ha reclamado formar a más médicos de familia debido al déficit de especialistas que hay en Galicia y en toda España.

Es una reivindicación vieja que el conselleiro actual, Julio García Comesaña, y ya su predecesor, Vázquez Almuíña, demandan desde hace años. En una carta que Comesaña envió a la ministra este mismo lunes tras la reunión del pleno de recursos humanos con los consejeros de todas las comunidades el responsable de la sanidad gallega insiste en que el origen del problema es «un sistema formativo nacional que no está siendo capaz de proveer especialistas al ritmo suficiente para abordar el relevo de la abundante generación de médicos de familia cuya jubilación abordamos en estos años».

Un problema que no es nuevo y que ya se trató de forma específica en un grupo de trabajo creado en el 2017. En sus conclusiones, que derivaron en un acuerdo unánime en el 2018, se recoge la necesidad de priorizar la revisión de los requisitos de acreditación de centros y unidades docentes para la formación sanitaria especializada en las especialidades deficitarias, medicina de familia y pediatría. De momento estos requisitos no se han flexibilizado, que es lo que pide la Xunta. Esto provoca, denuncia la consellería, que de los más de 460 centros de salud que hay en Galicia en solo un centenar se pueden formar especialistas. Comesaña, que asistió a la reunión por videoconferencia, insiste en revisar de forma urgente el programa oficial de la especialidad de familia.

Son medidas en las que coinciden otros consejeros, como la andaluza, que ayer pidió otra vez a Sanidad la convocatoria extraordinaria de mil plazas mir al año y la flexibilización de criterios para acreditar unidades docentes.

No es la única exigencia. Galicia lleva años también —desde la pandemia— exigiendo que se cambie el examen mir en dos aspectos. El primero es eliminar la nota de corte ya que hay aspirantes que no pueden hacer ninguna especialidad por no superar este umbral. El segundo es el modo de elegir vacantes. Desde la pandemia se hace una preselección telemática y cuando llega el turno de elegir, si todos esos puestos están ocupados, el aspirante no puede optar a los que están libres si no los ha preseleccionado. Para la Xunta esto ha provocado que queden plazas sin cubrir —este año todas de medicina de familia— pero lo cierto es que el Ministerio hizo una repesca en la que los titulados podían optar a esas vacantes y la mayoría volvieron a quedar desiertas

Especialidad de urgencias

La última de las reivindicaciones que Comesaña plantea a la ministra es acelerar la creación de la nueva especialidad médica, la de urgencias y emergencias, cuyo decreto está elaborado. «Se na vindeira convocatoria mir 2024 os residentes xa tiveran aberta a opción de escoller a especialidade de urxencias e emerxencias evitaríase que entre o 25 e o 30 % dos facultativos que se especializan en medicina familiar rematen en urxencias», afirmó, instando a que se apuren los trámites para que este título esté en marcha en 2024.

Sanidad se comprometió en la reunión de este lunes a dedicar un pleno monográfico del consejo interterritorial a la atención primaria, mientras que en el primer trimestre del 2024 se va a realizar un seguimiento de seis medidas incluidas en el Plan de Acción de Atención Primaria. Entre ellas figura evaluar el resultado de ofrecer contratos de dos años de duración a los residentes de familia que acaban su formación, o el de identificar los puestos de difícil cobertura y dar incentivos económicos y de otro tipo para atraer y retener a especialistas. Galicia presume de que ofrece contratos de tres años a los mires de familia que terminan la especialidad e incluso plazas en propiedad por concurso de méritos con los procesos selectivos para cubrir puestos de difícil cobertura.

El gasto sanitario por habitante el próximo año será de 1.929 euros, por encima de la media

El gasto que en el año 2024 las comunidades destinarán a la sanidad sube en todas las autonomías pero se mantienen las diferencias entre unas y otras. Asturias se mantiene como la comunidad que más invertirá por habitante (2.311,16 euros) y Madrid sigue siendo la que menos destina per cápita (1.468,38 euros), lo que supone hasta 842,78 de diferencia entre ambas.

Según un análisis de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), en el conjunto de comunidades hay un crecimiento medio de los presupuestos sanitarios por habitante de 90,74 euros, al pasar de los 1.815,55 euros de este año a los 1.906,29 en 2024. En el caso de Galicia este incremento es de unos 80 euros anuales, pasando de 1.847,26 a 1.929,41 euros. Ocho comunidades superan a Galicia en su inversión sanitaria por habitante el próximo año, y hay seis por encima de los dos mil euros per cápita: Aragón, Asturias, Baleares, Extremadura, Navarra y País Vasco.

La federación matiza que hay tres autonomías que han prorrogado el presupuesto del 2023, Castilla y León, Navarra y Cataluña, y destaca en el análisis de estas cifras que los presupuestos que aprueban las comunidades son un indicador de su «preocupación» por el sistema sanitario y de su interés a responder a los problemas de la sanidad pública en un momento de desfinanciación crónica, y teniendo en cuenta que el gasto sanitario de las comunidades es el 92,1% del gasto sanitario público total.