Ingresa en un centro de menores tras pegarle una paliza a su novia en una calle de Porto do Son

La Voz RIBEIRA

GALICIA

Marcos Míguez

La agresión se produjo después de que la joven, también menor, le comunicara su intención de poner fin a la relación

29 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Una vista celebrada este lunes en el Juzgado de Menores de A Coruña concluyó con el ingreso en un centro de menores del presunto agresor de una joven en una calle de Porto do Son. El chico está acusado de haberle propinado una paliza a la que era su novia, justo después de que ella le comunicara el fin de la relación que venían manteniendo desde hacía varios meses. En el parte de lesiones figuran un labio roto y un hematoma en un ojo, así como varios golpes en la cabeza y en un brazo.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 25, justo en la jornada en la que se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Ocurrió poco después de las nueve de la noche. Al parecer, la joven, también menor de edad, fue al encuentro que había concertado con el chaval acompañada por unos amigos, temiéndose que la noticia que preveía comunicarle podía ocasionar algún conflicto. Y no se equivocó. Según la versión de testigos, en un primer momento, el chico abandonó el lugar y arremetió contra el mobiliario urbano que se encontró en su camino.

Pero en cuestión de minutos regresó y empezó a propinarle golpes a la que había sido su pareja en los últimos meses. Los amigos de esta trataron de frenarlo, pero no lo consiguieron, hasta el punto de que el agresor tiró al suelo a uno de ellos hasta en dos ocasiones. Los amigos decidieron pedir ayuda y llamaron a la madre de la víctima, que se puso en camino al tiempo que alertó al 112 de lo que estaba sucediendo. Al mismo tiempo consiguieron detener a dos vehículos que circulaban por el lugar, de los que salieron sendos adultos que consiguieron reducir al agresor. Cuando la madre de la chica llegó, su hija estaba en el suelo, ensangrentada.

Madre e hija fueron al centro de salud de Noia, donde atendieron a la joven y elaboraron el parte de lesiones. Allí se personó una patrulla de la Guardia Civil. Prestaron declaración en el cuartel de esa localidad tanto la víctima como los testigos de la agresión y ya entonces se dictó una orden de alejamiento para el agresor. Al día siguiente tuvo lugar una vista, que concluyó con el envío del joven a un centro de menores durante un mínimo de seis meses, hasta la fecha en la que tenga lugar el juicio.

Desde el entorno de la agredida denuncian la falta de medios para luchar contra la violencia machista, señalando que, pese a la llamada que hizo la madre al 112, nadie se personó en el lugar del suceso, que pudo haber tenido un desenlace fatal.