¿Qué niños tienen prioridad para acceder a una escuela infantil pública?

Elisa Álvarez González
E. Álvarez SANTIAGO

GALICIA

La escuela infantil de Campolongo, de titularidad autonómica
La escuela infantil de Campolongo, de titularidad autonómica CAPOTILLO

La Xunta cierra este miércoles el período para solicitar plaza; el hecho de que ambos progenitores trabajen es el factor que más puntúa

09 jul 2023 . Actualizado a las 21:19 h.

El 2023-2024 es el segundo curso en el que todas las escuelas infantiles de Galicia serán gratuitas. El año pasado la demanda subió —sobre todo en las privadas— y este año la tendencia es la misma. Es más, desde Agadei, la Asociación Galega de Escolas Infantís, que engloba a unos 130 centros privados, aseguran que los padres incluso se han apresurado porque saben que hay menos plazas libres —ya que al año pasado aumentó la matrícula— y porque son más conocedores de esta gratuidad. Quedan huecos todavía, sí, pero no muchos y concentrados en la jornada de tarde, explican desde la entidad.

Desde Os Pequerrechos, con casi una veintena de guarderías en distintas localidades, confirman esta tendencia, con una previsión de matrícula positiva: «aún tenemos plazas, pero vamos bien», dicen. En Popote (Teo) aseguran que el aumento de matrícula que hubo el año pasado se mantiene, incluso con lista de espera.

Los centros de la Xunta, con unas 10.500 plazas entre las escuelas de la Axencia Galega de Servizos Sociais y el Consorcio, cierran este miércoles el período de admisión también con una elevada demanda. Aunque es alta, y esto se traducirá seguramente en la matrícula final, es complicado hacer balances porque los padres pueden solicitar de forma paralela acceder a una guardería de la Axencia, del Consorcio, municipal, privada... es decir, que habrá que cribar muchas de las peticiones.

Pero, ¿qué opciones tienen los padres de que sus hijos de cero a tres años entren en un centro público? El baremo de la Xunta, muy similar al que aplican otros organismos públicos, prima sobre todo la ocupación laboral de los padres. La red de escuelas infantiles es una herramienta de conciliación, por lo que es coherente que este sea el principal criterio. Lógicamente los primeros en acceder a las plazas son los niños ya escolarizados en la misma guardería y sus hermanos, pero en caso de que para el resto de vacantes haya más pequeños que plazas la ocupación de ambos progenitores computa 14 puntos (7 cada uno), muy por encima de los otros criterios.

Hay otros factores que pueden decantar la plaza hacia uno u otro niño, ser familia numerosa (3 puntos), la ausencia de ambos progenitores del hogar (6), o la renta. En este caso el intervalo oscila entre cuatro puntos para las familias más vulnerables económicamente y menos cuatro para las que tienen más recursos.

Galicia es la única comunidad que implantó la gratuidad total de las escuelas infantiles en la atención educativa ocho horas al día y once meses al año —se pagan servicios complementarios como el comedor—, una medida que tiene un coste de más de 55 millones de euros al año.

Otras autonomías han dado pasos y el último en anunciar algo similar fue el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, quien hace tan solo unos días confirmó que la red de escuelas infantiles públicas, actualmente formada por 77 centros, será completamente gratuita desde el curso 2024-25. Precisamente Barbón y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, celebraron un encuentro bilateral a mediados del mes de marzo en Taramundi.

¿Por qué en un centro público nunca habrá colas como en la guardería de Oleiros?

La imagen de decenas de padres pasando la noche a las puertas de una escuela infantil privada de Oleiros esta semana para conseguir alguna plaza vacante para sus hijos no es habitual, pero en la red pública sería simplemente imposible. ¿Por qué? Porque los criterios de admisión de los centros públicos y privados son diferentes. Las escuelas privadas de la comunidad priorizan por supuesto a los niños escolarizados y a sus hermanos, pero las vacantes que quedan se otorgan en función del orden de llegada de las solicitudes, algo que no ocurre con los centros de la red pública.

Aunque concellos, entidades de iniciativa social, Xunta y otros organismos públicos tienen sus propios criterios, en todos los casos se abre un período de admisión para recoger las solicitudes, y en caso de que la demanda supere a la oferta se aplica un baremo, en el que nivel de renta, ocupación laboral de los padres, situación social, grado de discapacidad, dependientes a cargo o número de miembros de la unidad familiar son elementos a tener en cuenta a la hora de puntuar.

Los admitidos, el 31 de mayo

El listado definitivo de admitidos en los centros de la Xunta, una vez baremados todos estos criterios, se publicará el próximo 31 de mayo y el plazo de formalización de la matrícula para los niños admitidos será del 1 al 14 de junio.