El Ministerio de Educación aplazará un año la nueva selectividad, hasta el 2028

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GALICIA

Alumna en un examen de selectividad del pasado junio
Alumna en un examen de selectividad del pasado junio Ana García

También baraja rebajar el peso del polémico examen de madurez académica. Las comunidades del PP abandonan la mesa de trabajo

02 dic 2022 . Actualizado a las 17:02 h.

El Ministerio de Educación estudia retrasar un año la implantación de la nueva EBAU (las pruebas antes conocidas como selectividad) y baraja rebajar el peso del nuevo examen de madurez académica que había propuesto incorporar en la misma, de modo que en lugar de representar un 75 por ciento de la nota pase a suponer un 60 por ciento, según fuentes del departamento que lidera Pilar Alegría.

En una comisión técnica celebrada esta mañana en el Ministerio de Educación varias comunidades propusieron retrasar la implantación de la nueva prueba de acceso a la Universidad. Finalmente, quince han votado a favor de alargar los plazos. Solo Castilla y León y Madrid se han opuesto.

El aplazamiento de la nueva EBAU (ABAU en Galicia) se concretará y detallará el 13 de diciembre en una Conferencia Sectorial entre Ministerio y comunidades. El objetivo de este retraso en el calendario previsto sería alcanzar el máximo consenso a la hora de diseñar esta prueba crucial para el acceso a la universidad, indican fuentes del Ministerio.

De confirmarse que se aplazará la implantación del nuevo modelo de examen, la prueba estaría completamente instaurada en junio del 2028, en vez de en el 2027. Además, también podría suponer cambios en el período transitorio de aplicación, que iba a introducir variaciones progresivas en las pruebas a partir de junio del 2024. Así, es posible que en ese año todavía no se realice la prueba de madurez que estaba previsto incluir, con un peso menor que el definitivo.

La propuesta que el Ministerio de Educación envió a las comunidades autónomas el pasado septiembre incluía como principal novedad el examen de madurez, que según los planes iniciales del Gobierno tendría en el 2027 un peso del 75 % de toda la prueba, y con el que se eliminarían los exámenes de las tres lenguas, así como de Historia y Filosofía. Desde Galicia, la Consellería de Educación emitió entonces alegaciones al texto, aunque sin plantear alternativa, advirtiendo que la propuesta no recogía estándares de evaluación claros. Según el Ejecutivo gallego, generaba un problema añadido, ya que la prueba de madurez, un único examen que incluiría cinco materias, tendría que ser corregida por diferentes especialistas. «O documento non indica quen o vai corrixir, pero concluímos que ten que ser así se se van avaliar cinco materias», explicaba entonces la directora xeral de Innovación Educativa, Judith Fernández.

El PP abandona la mesa de trabajo y acusa al Gobierno de rechazar todas las propuestas

Esas discrepancias entre las comunidades gobernadas por el PP y el Gobierno central se han mantenido y han culminado este viernes con la decisión de los populares de abandonar la mesa de trabajo en la que se está diseñando la nueva selectividad. Galicia es una de esas comunidades que han advertido que se bajan de la negociación «ante a negativa do Goberno do Estado de atender ningunha das principais propostas autonómicas».

En un comunicado, el departamento que encabeza Román Rodríguez asegura que el Ministerio «desbota por sistema a meirande parte das achegas que lle foron elevadas» y «tampouco escoita opinións de organismos independentes como a RAE ou a Red Española de Filosofía», que han sido críticos con el modelo de examen propuesto. Explica también que la representante del Gobierno gallego en la mesa de trabajo reiteró que era necesario diseñar una prueba con criterios de evaluación «homologables e uniformes» que garanticen la igualdad de oportunidades de acceder a la universidad a los estudiantes de las distintas comunidades autónomas.

Desde el PP estatal alegan, además, que la prueba tal y como la ha diseñado el Gobierno, supone una «reducción inadmisible de los contenidos y la exigencia», y critican que se siga rechazando la idea de una prueba única para todo el Estado. Censuran, además, que el Ministerio «pretende vender la idea de que se está trabajando de manera conjunta con las comunidades autónomas en una nueva selectividad, cuando la realidad es muy distinta».

Escritores rechazan el nuevo modelo porque creará «españoles ignorantes» en Literatura

La Asociación de Escritores con la Historia mostró en las últimas horas su rechazo a la nueva selectividad y advirtió de que el nuevo modelo, respecto al estudio de la Literatura en Bachillerato, contribuirá a «crear españoles ignorantes de sus brillantes tradiciones literarias».

En un manifiesto, la asociación ha criticado la propuesta que plantea la evaluación conjunta de los conocimientos de Lengua y Literatura con otras materias como la Filosofía o la Historia, al considerarla «un ataque a la escuela pública» y «a la futura libertad de nuestros estudiantes, especialmente de los que provienen de entornos más desfavorecidos». En este aspecto, señalan que la Historia «enseña que la evolución de las sociedades es esencialmente compleja y, para que dicha complejidad pueda ser desentrañada, los estudiantes necesitan razonar, analizar, reflexionar, escribir, debatir, resumir y descartar». «Ninguna de estas operaciones cabe en el modelo que el Ministerio ha propuesto como medida de examen», consideran.

Asimismo, la asociación ha explicado que muchos de «nuestros futuros ciudadanos» tendrán «la última oportunidad» de estudiar Historia en Bachillerato, por lo que «un examen simplificado conllevará contenidos simplificados, y esto, a la larga, supondrá una merma irrecuperable en la formación» del alumnado. «Reducir el estudio del lenguaje a una mera práctica de escritura sobre textos simples es una irresponsabilidad histórica», avisan. Respecto a «suprimir el estudio de la Literatura» en Bachillerato -«algo inusitado desde el inicio de la escolarización universal» apuntan- «contribuirá a crear españoles ignorantes de sus brillantes tradiciones literarias en español, catalán, gallego y vasco». «Nada lo justifica y nada lo avala», ha indicado la asociación, que ha afeado «que el Gobierno plantea estas medidas sin una argumentación que las justifique».

«Por estas razones, nos sumamos a otras prestigiosas instituciones, como la RAE, el Institut d'Estudis Catalans o la Red Española de Filosofía, y pedimos la retirada de esta propuesta. Las reformas educativas deberían negociarse con los actores del sistema educativo», argumentan. El manifiesto está firmado, entre otros, por los escritores Antonio Pérez Henares, Isabel San Sebastián, Emilio Lara, María Vila, Juan Eslava Galán, Santiago Posteguillo, Almudena de Arteaga, Carmen Posadas, María Pilar Queralt del Hierro, Rafaela Cano, José Calvo Poyato, José Luis Soto o Ramón Villa.

Por otro lado, el Pleno de la RAE advirtió de las «insuficiencias» que contiene la propuesta para la nueva EBAU, al considerar que «reduce considerablemente los contenidos de lengua y literatura que los estudiantes deben dominar».