Las gallegas, a la cola en esperanza de vida con buena salud, según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona

La Voz

GALICIA

MARCOS MÍGUEZ

Solo murcianas y canarias tendrían menos que los 9,3 años sanos que se vaticinan para las gallegas de 50 años. En el caso de los gallegos, la cifra sube hasta los 10,8 años, la cuarta cifra más baja del Estado. El estudio relaciona las cifras con la inversión sanitaria

07 nov 2022 . Actualizado a las 15:29 h.

Vivir más y hacerlo con buena salud. Es el gran reto de las sociedades envejecidas, como lo son la inmensa mayoría en Europa. Y si en Galicia la esperanza de vida es de las más altas de España, los años que se prevé vivir gozando de buena salud (sin limitaciones funcionales o de discapacidad) no son tantos como en otras comunidades autónomas.

Según un estudio hecho público por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), las mujeres gallegas estarían a la cola en este parámetro, solo por detrás de las canarias y las murcianas. Así, las féminas de 50 años de nuestra comunidad tendrían por delante una media de 9,3 años gozando de buena salud (hasta los 59,3), y otros 28 (hasta los 87,3 años) con alguna limitación. En Canarias y Murcia los años sin disfunciones serían 9,1.

En el caso de los hombres, los gallegos de 50 años aspiran de media a 10,8 años más sin limitaciones de salud (son los cuartos con menos esperanza de vida saludable por detrás de los murcianos -9,9 años-; los manchegos -10,1-; y los canarios -10,2-). A partir de los 60,8, la esperanza de vida con mala salud sería de otros 32,1 años, hasta los 82,1.

Más esperanza de vida con buena salud donde más se invierte en sanidad

El núcleo del estudio se centra en buscar las razones tras estas cifras, y concluye, por ejemplo, que la esperanza de vida con buena salud a partir de los 50 años crece donde más invierten en sanidad. Las diferencias entre unas comunidades y otras son de hasta los seis años.

Así, según el estudio publicado por el Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona (CED-UAB), las comunidades autónomas que tienen una esperanza de vida en buena salud más alta son La Rioja, Baleares y Cataluña (en hombres) y Navarra, Cataluña y Aragón (en mujeres), mientras que por la cola se encuentran Murcia, Castilla la Mancha y Canarias (hombres) y Canarias, Murcia y Galicia (mujeres).Según el estudio, que publica la revista Perspectivas Demográficas, un gasto público de 800 euros más por persona en salud entre 2006 y 2019 se tradujo en 1,5 años más de esperanza de vida en buena salud para los hombres y en 1,2 años para las mujeres.

El trabajo analizó distintos factores socioeconómicos y sanitarios detrás de estas diferencias desde el 2006 hasta el 2019. Varios de los indicadores mostraron una relación significativa con los años vividos con o sin enfermedad, entre ellos el PIB per cápita, la tasa de desempleo entre las personas de más de 55 años, el porcentaje de la población con educación primaria o inferior, el gasto sanitario público per cápita, el gasto hospitalario público per cápita, el gasto en atención primaria pública per cápita, el número de doctores especialistas por mil habitantes y el número de enfermeras especialistas por mil habitantes.

«Sin embargo, cuando se tienen en cuenta todos los factores regionales a la vez, el gasto sanitario público es la variable que más explica las diferencias en la esperanza de vida en buena y en mala salud tanto para hombres como para mujeres», indican las autoras del estudio. Cuanto más gasto sanitario público por cápita se efectúa, más son los años que se viven sin enfermedad y menos los que se viven con limitaciones. En ese sentido, el estudio permitió mostrar la influencia que la fluctuación del gasto sanitario tuvo desde el 2006, especialmente de los recortes sufridos entre el 2009 y el 2014. Aunque la reducción del gasto se produjo en todo el territorio español, hubo diferencias importantes entre las distintas regiones, que explican las distintas esperanzas de vida con salud.

«Inversión saludable»

«La gestión sanitaria a nivel regional tiene un impacto en la prevalencia y prevención de enfermedades de las personas de edad madura y avanzada nada desdeñable, lo que debe tenerse en cuenta a la hora de diseñar políticas públicas que busquen reducir la carga de enfermedades en la población. Gastar en salud, por si alguien lo dudaba, resulta una inversión saludable», han resumido Elisenda Rentería y Pilar Zueras, investigadoras del CED-UAB y del Institute for Social and Economic Research en la Unversity of Essex (ISER-Essex) y autoras del estudio.

«Las comunidades que presentan mayores esperanzas de vida no siempre son las que muestran más años de vida en buena salud. Por ejemplo, la comunidad con una mayor esperanza de vida a los 50 años en 2019 entre los hombres es Madrid (con 33,5 años), se sitúa en séptimo lugar en la clasificación de años de vida vividos en buena salud (con 12,2 años)», puntualizan las autoras.

Para calcular la esperanza de vida sin y con enfermedades o afecciones crónicas, los demógrafos consideraron las condiciones de salud más prevalentes, entre las que se incluyen la hipertensión, dolor de espalda crónico, diabetes, asma, enfermedad obstructiva pulmonar crónica (EPOC), cáncer, ictus, infarto de miocardio y enfermedades del corazón.