La Xunta compensará la subida de precios con un ahorro en el IRPF de 60 euros por gallego

Manuel Varela Fariña
Manuel Varela SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Alfonso Rueda conversando con Pedro Puy tras presentar las líneas claves al Parlamento.
Alfonso Rueda conversando con Pedro Puy tras presentar las líneas claves al Parlamento. Sandra Alonso

Habrá una deflactación en los tres primeros tramos, además de la rebaja al 9 % en el primero. La oposición censura la reducción de ingresos para sostener los servicios públicos

28 sep 2022 . Actualizado a las 19:03 h.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se guardó hasta ayer el anuncio en el Parlamento de que las cuentas del próximo año incluirán la deflactación de los tres primeros tramos del IRPF con carácter retroactivo al 1 de enero del 2022. En una comparecencia donde expuso las líneas maestras de los Presupostos, que llegarán a la Cámara alrededor del 20 de octubre y podrían incluir más novedades, el jefe del Gobierno gallego desgranó durante casi una hora las principales medidas del que será el «maior orzamento» de la autonomía, con un techo de gasto de 12.600 millones de euros, un 8,2 % más —unos 900 millones—. Las subidas salariales del empleo público y el plan de contingencia ante los «maiores custos enerxéticos e financeiros» de la Administración absorberán cuatro de cada diez euros de ese incremento.

IRPF

Deflactación de los tres primeros tramos. Será con carácter retroactivo al 1 de enero de este año. En concreto, se van a deflactar las tarifas del IRPF en un 4,1 % —un porcentaje equivalente a la subida salarial media según la estadística de costes laborales del segundo trimestre del 2022 del INE— hasta el tercer escalón, es decir, hasta los 35.000 euros. Quienes ingresen hasta 60.000 euros al año también verían su cuota amortiguada en los tres primeros tramos, evitando así cambios de cotización que les hagan pagar más. La Xunta estima que alrededor de un millón de contribuyentes se verán beneficiados por esta compensación del incremento de los precios en el impuesto. En este caso, el ahorro será de unos 46 euros de media. 

El Gobierno gallego se suma a otras seis comunidades autónomas que han anunciado medidas similares, la última de ellas la Comunidad Valenciana, gobernada por el socialista Ximo Puig. Rueda reivindicó, aun así, que Galicia sigue «a súa propia senda», con independencia del Gobierno central u otras autonomías.

Rebaja en el primer escalón. Rueda confirmó otra de las medidas avanzadas en los últimos meses: la reducción del primer tramo del IRPF del 9,4 al 9 %, una rebaja que anunció en su investidura en mayo y que se empezará a notar a partir de la declaración de la renta en el 2024. Según el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), la rebaja para un contribuyente casado, con dos hijos y que presente una declaración individual tendrá un ahorro medio de 17,40 euros al año para las bases liquidables generales medias sometidas a gravamen a partir de 16.010 euros. Junto al ahorro estimado con la deflactación de los tres primeros tramos de este tributo, a los contribuyentes les saldrán unos 60 euros menos en la declaración. Además, se equiparán las familias con dos hijos menores de 25 años a las numerosas, a efectos de IRPF. 

Rebajas fiscales

Impuesto de patrimonio. Rueda confirmó el avance que hizo el viernes en La Voz de la nueva bonificación del 25 % en el impuesto de patrimonio, que alcanza así el 50 %. Según la Agencia Tributaria, la medida beneficiará a 7.700 gallegos que poseen bienes o derechos que superan los 2 millones de euros. Por este impuesto se recaudaron en el 2020, antes de aplicársele la primera bonificación, 66,6 millones de euros. 

Demografía

Planes de retorno y de vivienda para jóvenes. El presidente gallego apuntó en su comparecencia a la situación demográfica como «unha das maiores hipotecas» que pesan sobre el futuro de la comunidad. Anunció que se incrementarán de 5 a 13 millones de euros los fondos destinados a impulsar el retorno de gallegos que vivan fuera. En esta materia, recordó la gratuidad en escuelas infantiles y el bono de ayudas de 75 euros para la compra de material escolar, que en las cuentas del próximo año espera que llegue a 140.000 familias.

Para los jóvenes, la Xunta ofrecerá un aval del 20 % a menores de 35 años para la compra de su primera vivienda. El presupuesto destinado a ayudas del alquiler se incrementará un 142 %, alcanzando los 27 millones de euros.

Crisis energética

Ayudas a autónomos. Las cuentas incorporan tres medidas de impacto en materia energética: duplicar los fondos destinados al ahorro y la eficiencia energética, hasta los 80 millones de euros; lo mismo con los fondos asignados a sufragar el pago de las facturas eléctricas de los consumidores más vulnerables, para que lleguen a 66.000 hogares; y un plan para más de 25.000 autónomos, dotado de 30 millones. 

Sanidad

Renovación y formación. Los presupuestos contemplan un incremento de 215 millones de euros de gasto público en materia sanitaria, según avanzó Rueda en el pleno. El objetivo es mejorar la eficacia y agilidad de la atención primaria y hospitalaria. Los fondos para la renovación de hospitales y centros de salud se incrementan respecto a este año en 91 millones. Además, otros 65 millones se destinarán a formar médicos y enfermeros.  

Movilidad

Congelación de los peajes. Otra medida que Rueda ya había avanzado y confirmó ayer es la congelación de los peajes en las autopistas autonómicas, que, según los cálculos de la Xunta, deberían subir un 10 % si se atiende al IPC. La intención del presidente gallego es trasladar al Ejecutivo central que haga lo mismo con las autopistas AP-9 y AP-53. 

Incendios

Contratos de doce meses. Se dedicarán 18 millones a la recuperación de las zonas incendiadas, además de otros diez contra la sequía. La Xunta incrementará de 9 a 12 meses al año el contrato de más de 600 trabajadores de defensa contra el fuego. Las cuentas incluirán también un «ambicioso plan» de 33 millones de euros para un «aproveitamento sustentable, eficiente e rendible do agro». 

Política social

Asistencia. Habrá un fondo de 21,5 millones de euros para crear, ampliar o mejorar centros de servicios sociales en los concellos, el Servizo de Axuda no Fogar, la puesta en marcha del primer centro de cuidados intermedios y una nueva estrategia de teleasistencia, que eleva un 50 % el número de beneficiarios.

La comparecencia de Alfonso Rueda sirvió para conocer las claves de unas cuentas que deberán pasar primero por el Consello de la Xunta y, a continuación, llegar al Parlamento para su debate. La oposición le recriminó que no haya aportado documentación alguna sobre su intervención. «Que problema hai en que saiban as liñas mestras duns orzamentos que aínda se están elaborando?», preguntó retóricamente el jefe del Gobierno gallego.

El presidente autonómico destacó que los ciudadanos contarán «con máis apoios que en ningunha outra parte», con ayudas que los acompañarán «dende o berce ata o bastón», aludiendo a la gratuidad en escuelas infantiles y el incremento de la inversión en la asistencia de los mayores. «Imos xestionar os fondos coa prudencia financeira que nos caracteriza», expuso tras recordar que la Xunta contará el próximo año con su mayor techo de gasto, 13.000 millones de euros. Las áreas con mayor crecimiento serán economía, industria, promoción del empleo y política social.

Rueda calcula que, durante los trece últimos años de Gobiernos populares en la Xunta, los gallegos «aforraron» más de 1.200 millones de euros en impuestos. Apuntó a las tres bajadas del IRPF en los años 2014, 2016 y 2022, la reducción del impuesto de transmisiones patrimoniales y la eliminación de sucesiones para el 99,9 % de los gallegos, entre otras medidas. «É máis necesario que nunca ser optimista», dijo ante el panorama adverso que se avecina, citando el «inverno do descontento» con el que calificó el secretario general de la ONU, António Guterres, los próximos meses.

Sobre la bonificación del impuesto de patrimonio al 50 %, que otras comunidades bonifican en su totalidad, Rueda argumentó que su propuesta «non desincentiva a chegada de novos inversores».

Ana Pontón, en el Parlamento.
Ana Pontón, en el Parlamento. Sandra Alonso

Pontón, a Rueda: «É un presidente de palla que fai o que lle ordenan en Madrid»

«Nin os seus deputados cren que esta decisión [la de bonificar el impuesto de patrimonio] a tomou vostede», le recriminó Ana Pontón a Alfonso Rueda durante su turno de réplica en el Parlamento tras presentar el presidente su política fiscal. La portavoz nacional del BNG acusaba así a Rueda de seguir el dictado marcado desde el PP nacional. «É un insulto á inmensa maioría dos galegos e galegas que, coa que está a caer, presente un pelotazo fiscal de 34 millóns para favorecer aos 7.700 ricos deste país», criticó Pontón en la primera de sus dos intervenciones. «É o PP que baixa impostos aos ricos. Vostede é un presidente de palla que fai o que lle ordenan dende Madrid», señaló la portavoz nacional del BNG, que acusó a Rueda de ser un «recadeiro da rúa Génova, cos intereses do PP por diante dos de Galiza».

La líder del Bloque apuntó que con los 34 millones de euros que se dejarán de ingresar por la bonificación del impuesto de patrimonio se podrían contratar 700 sanitarios y 900 docentes. También cifró en 12.000 las ayudas del bono social de alquiler que se entregarían con este ingreso, o la posibilidad de recuperar la Tarxeta Básica. Calculó en una rebaja de 50 euros el impacto de las medidas fiscales de la Xunta para las rentas más bajas, pero en 4.415 euros para las más altas. Sobre la deflactación del IRPF, corrigió a Rueda que no es «unha rebaixa fiscal, senón unha corrección da inflación». «O que fan é moi grave, porque vai contra intereses dos galegos», añadió.

La nacionalista argumentó así que las rebajas fiscales de la Xunta están dirigidas «aos amigos do PP», suponiendo al mismo tiempo «un ataque ao benestar dos galegos». Pontón vio el de ayer como un «debate trucado», al no disponer de documentación previa a la intervención de Rueda.

El portavoz socialista, Luís Álvarez.
El portavoz socialista, Luís Álvarez. Sandra Alonso

Formoso ve una «esmola» la rebaja, y acusa a la Xunta de «seguidismo»

El secretario xeral del PSdeG, Valentín González Formoso, criticó desde Madrid, tras un visita al Congreso de los Diputados, que la deflactación anunciada por Alfonso Rueda es «só unha esmola», mientras este centra su política fiscal «nos millonarios» y en «darlles aos máis ricos». El líder de los socialistas gallegos también acusó al jefe de la Xunta de «seguidismo» de las directrices que le marcan el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, y su homóloga en Madrid, Isabel Díaz Ayuso. «O seu Goberno é absolutamente indigno para os galegos e galegas», reprochó Formoso a Rueda.

Antes, durante su intervención en el Parlamento, el portavoz de los socialistas en la Cámara, Luis Álvarez, aconsejó al Gobierno gallego que «renuncie» a esa bonificación extra del impuesto de patrimonio: «Que ben lles sentarían eses 34 millóns de euros aos centros educativos e de saúde desta comunidade». El diputado dijo que la comparecencia del presidente de la Xunta evidencia su «incapacidade para aproveitar uns orzamentos para resolver problemas históricos».

Al igual que Ana Pontón, criticó el formato del pleno celebrado ayer. «Podemos pensar que é un debate de política xeral coa diferenza de que os grupos parlamentarios non podemos presentar ningunha proposta de resolución», apuntó Luis Álvarez, que acusó al Ejecutivo autonómico de ocultar el contenido de la intervención de Rueda: «Os orzamentos para o 2023 xa están feitos, como evidencian as cifras que foi dando na comparecencia. A oposición descoñece de que vimos falar, pero o Goberno non só o coñece, senón que tamén sabe ata os últimos detalles».

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, en el pleno de este martes

Los 34 millones con los que el Bloque contrata 700 médicos, y el PSdeG, 500

Manuel Varela

«Nin os seus deputados cren que esta decisión [la de bonificar el impuesto de patrimonio] a tomou vostede», le recriminó Ana Pontón a Alfonso Rueda durante su turno de réplica, aludiendo a las presuntas directrices que el presidente gallego recibe desde Madrid. Diputados de la bancada popular bufaron, y algunos negaron ostensiblemente con el dedo de un lado al otro. Lo mismo había ocurrido minutos antes con la intervención del socialista Luis Álvarez. El reglamento lo impedía pese a la insistencia del BNG, pero el pleno donde el presidente de la Xunta avanzó las líneas maestras de los presupuestos del año olió por momentos a ese ansiado debate del estado de la autonomía. Fue una sensación efímera, más por las ansias de cargar el debate desde la oposición que por el contenido de las intervenciones, encorsetadas por unas réplicas que apenas sumaron veinte minutos en dos turnos distintos para cada portavoz. 

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