Pedro cogió su fusil

GALICIA

16 jul 2022 . Actualizado a las 13:46 h.

Recurramos a la jerga bursátil para interpretar lo sucedido. Se ha producido una OPA (oferta pública de adquisición) dirigida a los accionistas de la izquierda radical. Sánchez adquiere sus activos ideológicos y, al hacerlo sin un preaviso a los directivos de la empresa opada, nos encontramos con la llamada OPA hostil. Roba a los socios su mensaje a sabiendas de que su rabieta nunca llegará a la ruptura. Ante semejante ola de calor, salir de los ministerios para regresar a las plazas que llenaron los indignados no es algo que ilusione a nadie, con lo cual el rencor por la apropiación indebida será sordo e inofensivo.

No era la única OPA posible en el debate. Se pudo haber lanzado otra bien distinta para entrar en el caladero de Feijoo con unas artes de pesca moderadas, un tono conciliador y llamadas retóricas a los acuerdos de Estado. Para ello el presidente necesitaba que el fiel Tezanos le augurara que el gallego es una estrella fugaz cuyo destello durará poco, hasta acabar formando parte del universo lejano que retrata el telescopio James Webb. En ese caso arrebatarle la bandera de la moderación aun sería factible y una piel de cordero bien confeccionada resultaría suficiente para recuperar parte del rebaño.

También precisaba que sus gurús económicos de cabecera le hicieran un pronóstico alentador sobre la marcha de la inflación que la mostrara como pasajera. Llegar a la cita electoral con el monstruo domesticado supondría una absolución de los pecados de radicalismo acumulados durante el mandato. Al igual que Clinton contra Bush, podría entonces espetarle a Feijoo que «es la economía, estúpido». El caso es que ni los oráculos demoscópicos ni los de la economía le habrán susurrado cosas agradables, llevándolo a la consiguiente conclusión de que ya no hay tiempo para una enésima metamorfosis de Sánchez como campeón de la mesura.