El Plan Estratéxico de Galicia mantiene el reto demográfico y busca converger con España

Emma Araújo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

XOAN A. SOLER

Miguel Corgos llevó el texto a la Comisión de Facenda del Parlamento y la oposición criticó los plazos para estudiarlo

08 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El Plan Estratéxico de Galicia 2022-2030, presentado por Núñez Feijoo días después de confirmar su renuncia a la presidencia de la Xunta y aprobado en el consello del pasado 10 de marzo, llegó ayer al Parlamento para su estudio con los partidos de la Cámara, que debatieron sobre su filosofía y contenido en una comisión en la que compareció por iniciativa propia el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, y en la que resumió las grandes aspiraciones del plan.

El documento, accesible en internet al disponer de página web propia, plantea cinco ejes transversales: Reto demográfico, Galicia verde e sostible, Competitividade e crecemento, Cohesión social e territorial y Gobernanza. También recoge diez metas prioritarias que se resumen en lograr en el 2030 la plena convergencia con España en términos de rentabilidad bruta disponible y superar el 90 % del PIB per cápita de la UE, además de revertir la sangría demográfica, un reto que ya formaba parte del documento anterior y que, como evidencian todas las estadísticas oficiales, no mejora, sino todo lo contrario.

En cuanto al empleo, marca el objetivo de aumentar un 10 % la tasa de ocupación, rebajar el paro hasta el 8 %, reducir a la mitad el desempleo juvenil y recortar la temporalidad seis puntos. En el ámbito de la salud y la calidad de vida, los deberes pasan por aumentar en cinco años (de 18 a 23) la vida saludable a partir de los 65, mientras que en el área de educación aspira a reducir cinco puntos la tasa de abandono escolar, hasta llegar al 6,5 %, mejorar el rendimiento educativo y lograr que el 45 % de la población tenga estudios superiores.

En materia ambiental se trabajará para conseguir la neutralidad climática reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero hasta el 55 % respecto a 1990, conseguir que el 58 % de la energía consumida sea limpia y que el 85 % de la electricidad generada en el 2030 lo sea mediante renovables.

En cuanto a la industria, se busca mejorar la competitividad y las exportaciones y ampliar el tamaño medio de las pymes en un 15 %, además de elevar el gasto en I+D para acercarlo al 2 % del PIB. En el ámbito social se trabajará para que 150.000 personas dejen de estar en riesgo de pobreza y exclusión. En el ámbito de la igualdad, los deberes pasan por que la tasa de ocupación laboral entre hombres y mujeres sea la misma. Y en cuanto a la sostenibilidad financiera, la meta es rebajar la deuda hasta el 13 % del PIB.

El desglose de datos y retos planteados por el conselleiro de Facenda obtuvo la contrarréplica parlamentaria de Daniel Pérez (BNG) y la socialista Begoña Rodríguez Rumbo. El portavoz nacionalista de Emprego considera el documento «fume e propaganda» porque no recoge en detalle el impacto de la pandemia, las consecuencias de la guerra de Ucrania ni la elevada inflación. También acusó la falta de propuestas de apoyo al sector cultural y al gallego, que pierde hablantes.

Rodríguez Rumbo, que aludió al mismo problema de base, afirmó que el plan está «caducado e reseso» y echó en cara al PP que no hubiese apoyado iniciativas socialistas para frenar la sangría demográfica. Ambos representantes de la oposición también coincidieron en cuestionar los plazos de entrega del plan estratégico.

Pedro Puy, portavoz parlamentario del PP, respondió a BNG y PSOE instándolos a estudiar el documento «con mirada longa» y Corgos defendió que el diseño de estrategias llegará cuando el plan esté ratificado. También destacó que el plan utiliza datos estadísticos oficiales y que es una herramienta que se actualiza a situaciones coyunturales.

Enmiendas antes del día 11 y debate tras las vacaciones

El Plan Estratéxico de Galicia 2022-2030, promovido por la Xunta, fue elaborado por expertos, entidades sociales y agentes sociales y productivos. Los grupos parlamentarios obtuvieron documentación del plan a finales de junio y ahora tienen de plazo hasta el día 11 para presentar enmiendas. El documento deberá someterse a debate y aprobación parlamentaria tras el verano. No hay un plazo cerrado, ya que Facenda destaca que es un documento abierto al debate.