De los 6.000 gaiteiros de Fraga a la Biblia de Albor o la pantalla gigante de Touriño: las investiduras en 41 años de autonomía

Manuel Varela Fariña
Manuel Varela REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Fraga saluda a un grupo de gaiteiros en el acto de toma de posesión como presidente de la Xunta en 1997
Fraga saluda a un grupo de gaiteiros en el acto de toma de posesión como presidente de la Xunta en 1997 XOAN A. SOLER

Alberto Núñez Feijoo contó con la cantante Lucía Pérez para su primera toma de posesión y encerró los actos de la investidura del 2012 en el Parlamento, como símbolo de austeridad, y en el 2020 por las restricciones del covid. Mañana se estrena Alfonso Rueda

13 may 2022 . Actualizado a las 17:41 h.

Apretados en el Pazo de Xelmírez, sede provisional y prestada de una Xunta con pies de barro, una holgada mayoría de diputados de Alianza Popular, UCD y los independientes Carlos Casares, Ramón Piñeiro y Benjamín Casal decidían con sus votos el primer presidente autonómico de la historia. Gerardo Fernández Albor (1917-2018) era proclamado presidente el 8 de enero de 1982 en el palacio clerical ornamentado para la ocasión como improvisado parlamento. El presidente de la Cámara de entonces, Antonio Rosón, ausente por indisposición en la votación, viajó semanas después a Madrid para solicitar un crédito con el que financiar una nueva sede, que en junio pasaría a ser el Pazo de Fonseca, una nueva cesión, esta vez por la Universidade de Santiago. 

Albor lee su discurso en el acto de juramento del cargo como primer presidente de la Xunta, en el Panteón de Galegos Ilustres, en enero de 1982
ALBERTO MARTI VILLARDEFRANCOS

Albor tomó posesión unas semanas después, el viernes 22 de enero, ante el panteón de Galegos Ilustres de San Domingos de Bonaval, al que no habían llegado aún los restos de Castelao. Tampoco lo hizo el ministro Calvo Sotelo en representación del Gobierno, ya que la espesa niebla impidió el tráfico aéreo aquel día. El aura religiosa volvió a rodear otro de los primeros pasos de aquel imberbe autogobierno, en un acto presidido por el arzobispo de Santiago que finalizó con la interpretación de Negra sombra a cargo de la banda municipal de la ciudad y los himnos de Galicia y España.

Cuatro años después, Albor necesitó una cuarta votación en la cámara para ser reelegido presidente de la Xunta. Lo hizo con una mayoría simple, ya instalado el Parlamento en su sede de Fonseca, con los 34 votos a favor de Coalición Popular. La oposición calificó su discurso de investidura como vago, impreciso y sin proyecto. Una copia del pronunciado en 1982, dijo entonces el líder socialista Fernando González Laxe (1952), en unas réplicas similares a las escuchadas este jueves en el Pazo do Hórreo en boca de los portavoces del BNG y PSdeG.