Madrid, la esponja que absorbe 782.000 personas en diez años: «Los jóvenes no nos vamos de Galicia por gusto»

Manuel Varela Fariña
Manuel Varela REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

JUANJO MARTIN | efe

La capital recibe a dos de cada diez españoles que cambian de comunidad de residencia, más de 36.700 en el caso de Galicia en un decenio. La mayoría de emigrados son jóvenes universitarios

23 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Suele decir Isabel Díaz Ayuso que la gente va a Madrid «porque quiere ser libre». Por libertad o no, esa bandera que agita siempre que puede la presidenta madrileña, su comunidad acumula años absorbiendo población del resto de autonomías. Un sumidero en el centro de la Península que, desde el 2010, acogió a más de 782.000 personas procedentes del resto del país. Ninguna comunidad presenta unas cifras similares. Más de la mitad de los que emigraron de Castilla-La Mancha en estos doce últimos años, por ejemplo, lo hicieron a Madrid. En el caso de Galicia, uno de cada cuatro gallegos que hicieron las maletas se instalaron en la capital del país.

«Atrae a un montón de personas con formación. Mucha gente de la España vaciada se está yendo a las grandes ciudades a buscar trabajo», comenta Antía Domínguez, experta en demografía de la Universidade da Coruña. Las regiones que rodean Madrid son las más perjudicadas por esa fuga de talentos: de las dos Castillas se fueron allí cerca de 200.000 personas en los últimos diez años, la mayoría jóvenes. «El mercado laboral no recoge las necesidades de esta gente y acaban yéndose a Madrid porque sí ofrece esas oportunidades», continúa la profesora de Socioloxía.

En la última década, 36.768 gallegos se instalaron en la región, según datos del INE, que recoge la cifra de los que se empadronan allí. Muchos, a pesar de tener su residencia en Madrid, siguen censados en Galicia. Para Patricio Sánchez, profesor de Economía Financiera de la Universidade de Vigo, el fenómeno irá a más en los próximos años: «Las perspectivas no son buenas, esta fuga de talentos se incrementará. Es dramático porque se han formado aquí, pero no pueden rendir en su comunidad».