Ellos también nacieron un 4 de enero

María Cedrón REDACCIÓN

GALICIA

De izquierda a derecha, Esther Varela Paz,  Francisco Méndez Pavón, María Montserrat Monelos Moar,  Lola Gantes Rodríguez, Uxía Cascales López, Rosa María Brea y David Palleiro
De izquierda a derecha, Esther Varela Paz, Francisco Méndez Pavón, María Montserrat Monelos Moar, Lola Gantes Rodríguez, Uxía Cascales López, Rosa María Brea y David Palleiro GONZALO BARRAL

La Voz de Galicia reúne a gallegos que hoy cumplen años para hablar de la prensa y de todo lo que los une con el periódico

04 ene 2022 . Actualizado a las 10:19 h.

«¡Cuánto silencio!. ¡Cómo han cambiado las cosas!. Antes, al entrar en la Redacción, no se oía más que el sonido de las teclas de las máquinas de escribir. Y ya no hay ceniceros. ¡Mucho fumaban antes los periodistas!». Francisco Méndez Pavón cumple hoy 90 años. Conoció la sede de La Voz de Galicia, en la calle Santiago, junto a Puerta Real (A Coruña), y la de Cuatro Caminos. Hace unos días visitó las instalaciones de La Voz de Galicia, en el polígono de Sabón (Arteixo), para celebrar junto con Rosa María Brea, María Montserrat Monelos Moar, Esther Varela Paz, David Palleiro, Lola Gantes Rodríguez y Uxía Cascales López, nacidos un 4 de enero, como La Voz, el 140 aniversario del periódico fundado en 1882 por Juan Fernández Latorre.

Y desde distintos puntos de Galicia, otros gallegos que también están hoy de cumpleaños, se unieron a ellos para homenajear al diario. Desde Lugo, Burela, Vigo, Ourense.... Porque algo que caracteriza a este periódico más que centenario es que trata de contar lo que sucede en todas partes. En las ciudades, pero también en el campo. Y habla de empresas, de industrias, de la agricultura, la sanidad, la pesca... De lo que pasa a la puerta de casa y al otro lado del planeta.

Algunos lectores como Francisco celebran este aniversario recordando parte de la historia de La Voz; otras como Rosa María o Montse cuentan cómo el periódico las ha ido acompañando en casa desde niñas porque sus padres ya eran suscriptores; Esther recuerda las noticias que más le han impactado a lo largo de los últimos años, desde el accidente del Prestige a esta pandemia que irrumpió de repente y que nos ha cambiado la vida; David recuerda que la suscripción a La Voz fue un regalo de Navidad para sus padres del que también se beneficia a través de la edición digital, mientras que Uxía o Lola describen cómo ven ellas, nativas digitales que cumplen hoy quince y once años, el futuro de La Voz de Galicia.

«Vi la rotativa de Puerta Real»

Francisco Méndez es de A Coruña. Nació un lunes. En el año 1932, el primer día de la semana no había periódico: «Aquello fue algo que había logrado el sindicato de periodistas», cuenta. Por eso, en la imagen posa con la primera página del día 5 de enero de 1932, una jornada en la que se celebraba, por ejemplo, el primer aniversario de la apertura del Savoy.

Francisco ni recuerda desde cuándo es suscriptor. Eso que, como dice su hija, tiene buena memoria. Lleva leyendo La Voz de Galicia toda la vida. «Vi la rotativa de Puerta Real (una Winkler instalada en 1930 y que estuvo funcionando tres décadas) y, después, la de Cuatro Caminos», relata mientras se para a observar en el Museo de La Voz la primera imprenta Marinoni que tuvo el periódico y que, muchos años antes, había ocupado el lugar de aquella Winkler que él recuerda haber visto en los talleres de Puerta Real.

También guarda en la memoria la rotativa Wifag, que entró en servicio en 1966 en Cuatro Caminos, o las Tribune, de Creusot-Loire, que a partir de 1982 introdujeron la impresión ófset en el periódico. La última, la Manroland que empezó a funcionar en el 2011 en la sede del polígono de Sabón y que permite imprimir el periódico entero a todo color, no ha podido verla. Culpa del covid, que obliga a blindar el recinto en el que opera la rotativa.

Lo que ha visto es la nueva Redacción. Observa cada detalle con ojos de asombro. Le atrae ver dónde y quién hace el periódico que lee cada día, igual que a La Voz le gusta mantener contacto con esos suscriptores que la han mantenido viva durante 140 años y también con todos los gallegos a los que trata de dar voz. Porque no hay periódico sin noticias. No hay diario sin historias. Para poder contarlas hay que pescarlas al vuelo mezclándose con la gente, escuchándola, observándola. No hay más trucos.

No le ha sorprendido la pantalla gigante en la que se ven en tiempo real las noticias de la edición digital que tienen mayor interés. La misma que da cuenta de lo que están leyendo los suscriptores. Al entrar en el recinto en el que se reparten las distintas secciones que hilvanan las páginas del periódico o las noticias de la web, lo que le llama la atención es que ya no hay aquella niebla gris que envolvía partes enteras de la Redacción antes de que prohibieran el consumo de tabaco en los centros de trabajo. Le sorprende, más aún, que no se escuche la sonata compuesta por el sonido de las máquinas de escribir que, como guiadas por un metrónomo, se acompasaban con el tintineo de la palanca que marcaba los cambios de línea y de párrafo.

Con el desembarco de los ordenadores en la Redacción aquella melodía se esfumó. Tampoco hay máquina de teletipos e Internet ha disparado la velocidad con la que publica noticias la edición digital para saciar la sed de actualidad de los lectores.

Nativas digitales

Uxía, por ejemplo, es una nativa digital que solo ve lo que pasa en el mundo a través de Internet. «Me gustan los Deportes porque el baloncesto me encanta. Las noticias que veo las miro a través de Internet. Puede que en el futuro desaparezca el papel, pero quedarán las ediciones digitales», dice. A Lola, en cambio, pese a que hoy cumple once años, le gusta enterarse de lo que ocurre a través del papel. Lo puede tocar, pasar páginas. «Lo que más me gusta son las historias que aparecen en la sección de Galicia, lo que ocurre aquí», dice. Aunque es verdad que lo que más le llamó la atención de la Redacción fue esa gran pantalla que deja al descubierto las preferencias de los lectores que descorchan la actualidad a través de la red. Y Lola responde sin pensar a la pregunta de cómo ve el futuro de La Voz de Galicia cuando ella sea mayor, con una madurez que no parece de una niña de su edad: «Continuará existiendo el papel, a mi me gusta leer el periódico. Pienso que convivirá el papel con Internet».

Una liturgia diaria

Rosa María, como Lola, también es de las que leen las noticias, los reportajes, las entrevistas o los artículos de opinión en papel. Es la dueña del mesón asador O Abuelo Peón, en Meaño, un lugar en la provincia de Pontevedra al que su fama de buena cocina casera tradicional y su menú del día de lunes a viernes arrastra cada día decenas de clientes que, como Rosa María, también disfrutan de las páginas del periódico. La hostelería siempre ha contado con La Voz.

Su padre ya era suscriptor en O Noso Bar, en Castrelo (Cambados), donde tenía un punto de venta de La Voz. Porque para muchos leer el periódico en el bar es un ritual, una liturgia diaria para informarse de lo que está pasando: «O primeiro que fago pola mañá e tomar o almorzo lendo o xornal. Despois xa o poño encima da barra para os clientes, pero a primeira en lelo son eu», dice Rosa María. Por algo ha crecido con La Voz de Galicia. «Meu pai xa era suscriptor e eu víao mirar o xornal tódolos días, e vía que se paraba moito nas esquelas e dicía eu: ``Este eche un xornal de mortos´´». Despois xa vin que non, que son moitas as cousas que conta».

Rosa María, que nació el 4 de enero de 1968, se casó por casualidad, o no, con Delio Rodríguez Covelo, que también nació un 4 de enero, solo que cinco años antes. «Cando me dixo que nacera o 4 de xaneiro non o cría, ata fixen que me mostrara o DNI», cuenta riéndose. Cosas que pasan.

¿Dónde está La Voz?

Para Montse, La Voz de Galicia forma parte de la historia de su familia. «Mi madre ya era suscriptora, luego pasó a mi padre y después pasó a mí. La primera que la leía en casa era mi madre, luego se la llevaba a mi padre... ».

Todos los miembros de su hogar —ella, su marido y su hermano — continúan leyéndola cada día. «Por la mañana la leo en la tablet, pero es verdad que luego por la noche le doy un repaso en papel. Vienen las cosas más desarrolladas. También me gusta ver las esquelas», dice. Y le gusta leer todo. No sabría decir qué le gusta más. Tampoco es alguien que solo eche un vistazo a lo que cuentan las páginas del periódico. Le gusta leer con pausa, profundizar. Y todavía hoy recuerda una pregunta que se hacía con frecuencia en su casa: «¿Dónde está La Voz?».

«En el confinamiento La Voz trató las noticias de la pandemia de un modo que me dio ánimo»

Hay historias que dejan huella. A Esther, que creció con La Voz, algo que le ha quedado grabado en la memoria es el tratamiento que el periódico ha hecho del impacto que un virus, el covid-19, ha tenido en nuestras vidas. En medio de la sexta ola, en plena Navidad, confiesa que «durante el confinamiento el modo en el que La Voz trató las noticias sobre la incidencia de la pandemia me dio ánimo, tranquilidad, porque la información que aparecía cada mañana en Internet no eran tan sensacionalista como la que veías en otros medios. Realmente me gustó mucho el tratamiento que se le dio y que se le da». Y también le interesa saber qué pasaba cerca, la información local, otro de los grandes fuertes del periódico gracias a sus doce ediciones: «Te gusta saber qué ocurre cerca de tí».

Pero Esther también recuerda la cobertura que el periódico dio al accidente del Prestige, en el 2002, y también al seguimiento del suceso. O lo ocurrido en Angrois aquel 24 de julio del 2013 en el que la tragedia tiñó de negro las fiestas del Apóstol, en Santiago. Porque para ella «La Voz forma parte de la familia. Mi padre y mi madre desayunaban con el periódico. Todas las mañanas estaba colocado sobre la mesa», dice. Ahora su padre continúa leyendo el periódico en papel. Ella lo que hace cada mañana es repasar la edición digital: «Incluso cuando estoy fuera, La Voz es el primer periódico que miro».

Suplementos e infografía

David también es un lector diario de La Voz. Durante la semana utiliza más la edición digital, pero el fin de semana, con más tiempo, se para con el papel. «Me gusta mucho la tipografía o el tratamiento que se da a la infografía, se ve que es un trabajo detenido el que hacen en ese departamento.También me gustan los suplementos. Es algo que se agradece», dice.

Aunque lleva toda la vida leyendo el periódico, es suscriptor desde hace dos años: «Fue un regalo que les hice a mis padres por Navidad porque ellos siempre lo leían». Como responsable de 360 Trainer, en A Coruña, a David le interesan especialmente los temas relacionados con la actividad física y la salud. Cree que deberían tener mayor presencia en los medios. Su sugerencia es algo que ha tenido en cuenta La Voz. Hace unas semanas nació La Voz de la Salud, un portal especializado en eso precisamente: la salud.

«Hay temas laborales o historias de superación en La Voz que me ayudan»

No importa el tiempo que lleven vinculados con La Voz, tampoco el soporte que usen para acceder a la información que ofrece el periódico, pero todos los lectores que hoy también celebran su cumpleaños mantienen una particular relación con las noticias, los reportajes, las entrevistas o los artículos de opinión que se deslizan en sus páginas. Aquí lo cuentan ellos:

Puri Álvarez, con la primera del 4 de enero de 1947
Puri Álvarez, con la primera del 4 de enero de 1947 Benito Ordoñez

purificación álvarez Rey

Vigo (4 de enero de 1947)

«Soy fan de la información de Vigo»

Purificación Álvarez es de Vigo, de Camelias. Lee La Voz de Galicia desde hace más de cuarenta años: «Lo que más me gusta son los artículos de opinión y la información que está dedicada a Vigo. Eso lo leo de arriba a abajo. Soy fan», dice. ¿Por qué le gusta tanto? «Por el modo en el que están tratadas las noticias de la ciudad», responde. Y suele leerlas a la hora de comer. Cada día.

Carla Díaz, con la primera del 4 de enero del 2010 ante la catedral de Lugo
Carla Díaz, con la primera del 4 de enero del 2010 ante la catedral de Lugo ALBERTO LÓPEZ

carla día díaz

Lugo (4 de enero del 2010)

«No se me escapa una sopa de letras»

Cumple hoy 12 años, pero eso no quita que no sea una lectora de periódico bastante habitual: «Claro, claro». Lo que «no se me escapa es una sopa de letras. Ni los crucigramas», cuenta. De elegir un tipo de información, la local.

mari cruz francisco

Ourense (4 de enero de 1957)

«Me gusta la diversidad de información y opinión que ofrece La Voz»

Cuando a Mari Cruz le preguntan qué es lo que más le gusta de La Voz de Galicia dice que muchas cosas: «La diversidad de información, la variedad de opiniones que recogen los artículos de opinión, la información de la sección de Economía, en especial la que hace referencia a las empresas gallegas, los suplementos del fin de semana...», dice esta lectora a la que le gusta mantenerse informada con objetividad. Por todo ello hoy celebra su cumpleaños, pero también el de La Voz.

carla otero sóñora

Dodro (4 de enero de 1994)

«No teléfono móbil levas as noticias sempre á man»

Carla cumple hoy 28 años. Su abuelo, con el que convivía hasta no hace mucho, lee la prensa todos los días. «Non falla un», dice. Y a ella también le gusta saber qué ocurre cerca de su casa. «As noticias da Voz adoito lelas a través do Facebook, aínda que na casa tamén mercamos o xornal. Pero no teléfono móbil é como se as levaras sempre á man», comenta. Ella apuesta por la información local: «Cando merco o xornal en Padrón párome no que é a comarca de Sar e cando o merco na zona de Barbanza, les o que pasa nos concellos máis perto ao noso». Sobre cómo ve el futuro de la prensa: «Vexo que pouco a pouco tenderá máis cara ao soporte dixital por comodidade».

Perlas Meis Mascato, con la primera del 4 de enero de 1979..
Perlas Meis Mascato, con la primera del 4 de enero de 1979.. Martina Miser

Perla Meis mascato

O Grove (4 de enero de 1979)

«Hay noticias de La Voz que, por su tratamiento, son un estímulo»

Le gusta leer La Voz en el bar. Cuestión de costumbres. Sobre todo le interesan las noticias de Economía; pero también lee con detenimiento las historias de la gente: «Hay temas de empleo o historias de superación que me ayudan en el día a día. Muchas noticias de La Voz, por su tratamiento, son un estímulo, te inspiran», dice. A Perla también le gusta leer los sucesos por el tratamiento respetuoso que se da, por ejemplo, a los accidentes de tráfico: «Son noticias que calan, que dejan huella». Y por supuesto, como trabajadora del sector conservero, no se pierde ninguna noticia relacionada con su trabajo o el mar.

Álvaro Titos muestra en la Muralla de Lugo la primera del 4 de enero de 1995
Álvaro Titos muestra en la Muralla de Lugo la primera del 4 de enero de 1995 ALBERTO LÓPEZ

álvaro titos

San Salvador de Outeiro, en Lugo (4 de enero de 1995)

«Leo la edición digital, pero todas las semanas miro el papel»

Confiesa que tiene contacto diario con el periódico y normalmente lee la edición digital, pero cuando hay un evento o acontecimiento especial recurre a la lectura papel porque se para más: «Aunque uso la edición digital, todas las semanas miro el papel. Los que no me pierdo nunca es el suplemento de deporte base de los niños de la edición de Lugo», cuenta.

José Antonio Mogo, en la biblioteca de su casa de Burela
José Antonio Mogo, en la biblioteca de su casa de Burela PEPA LOSADA

José antonio mogo

Burela (4 de enero de 1952)

«Leo tódalas cartas ao director e a opinión»

Su relación con La Voz de Galicia es larga. «Traballei no ensino e líamos La Voz», recuerda. Como suscriptor continúa haciéndolo: «Leo tódalas cartas ao director e os artigos de opinión». Hay muchas noticias que le impactaron, pero a la memoria se le viene una: «Escoitei pola radio que un barco pegara coa ponte das Pías en Ferrol. Ao día seguinte entereime de todo en La Voz».

Información elaborada con la colaboración de distintos departamentos de La Voz.