Memorias póstumas de Dositeo Rodríguez, arquitecto de la autonomía de Galicia

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

El presidente de Hércules Ediciones, Francisco Rodríguez Iglesias, el hijo de Dositeo, Miguel Rodríguez, el diputado popular Diego Calvo, y el periodista de La Voz Domingos Sampedro.
El presidente de Hércules Ediciones, Francisco Rodríguez Iglesias, el hijo de Dositeo, Miguel Rodríguez, el diputado popular Diego Calvo, y el periodista de La Voz Domingos Sampedro. marcos míguez

El libro incluye cuatro cartas póstumas de sus hijos, y una selección de noticias elegidas por el exconselleiro por su importancia para Galicia

02 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Dositeo Rodríguez (Ribas de Sil 1935, Santiago 2020) fue conselleiro de Presidencia entre 1990 y 1999 y uno de los artífices de la autonomía de Galicia. Reconocido por su discreción, en sus últimos días escribió unas memorias que Hércules Global ha publicado a título póstumo como Mis años con Fraga. El gobierno desde la cocina. Las presentaron este miércoles Diego Calvo Pouso, vicepresidente primero del Parlamento, y Domingos Sampedro, cronista parlamentario de La Voz.

En el libro, Rodríguez, haciendo honor al título del libro, cuenta desde dentro cómo se construyó la Galicia actual, desde la primera campaña electoral de Fraga en 1989, cuando se sumó a la campaña del exministro tras ver una noticia de La Voz de Galicia, hasta el Xacobeo de 1993 o su fallido intento de ser alcalde de Santiago en 1999. Relata el arranque del Gobierno gallego, las dificultades para crear estructuras que hoy se dan por hechas —como la policía autonómica—, el dispositivo contra los incendios, la reforma de la función pública o las primeras oposiciones. En su descripción de la figura del hombre político, Domingos Sampedro citó otra firma de La Voz, la de García Bayón, que retrató a Rodríguez como uno de esos hombres «especiales», capaces de enamorarse de la ley de procedimiento administrativo. Aún con su discreción, añadió Sampedro, Rodríguez era dueño de una ironía fina, que se destila en las páginas del libro, en las que cuenta cómo contó alguna «mentira cochina» al expansivo Fraga por el bien del Gobierno.

El libro también deja entrever la personalidad del conselleiro, un hombre «humilde, incluso tímido», dijo Sampedro citando a García Bayón, del que solo llama la atención su nombre, pero tan necesario para Galicia que solo con decir «Dositeo» todo el mundo sabía de quién se hablaba.