Los peajes en las autovías abren una nueva brecha en el seno del Gobierno

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

ALBERTO LÓPEZ

Podemos reclama recuperar la AP-9 «antes de abordar otros debates»

27 oct 2021 . Actualizado a las 10:51 h.

La campaña emprendida por el Ministerio de Transportes para defender la implantación de peajes en las autovías de la red del Estado ha desencadenado una disputa pública entre los dos socios del Gobierno central. Como antes lo propició la ley de vivienda, la reforma fiscal, la política migratoria, la gestión del incremento del precio de la electricidad o los disturbios generados tras el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, el cobro que el Ejecutivo se ha comprometido a acometer como muy tarde en el 2024, ha hecho saltar a Unidas Podemos para desmarcarse del PSOE en lo que considera es un impuesto que perjudicará a los trabajadores.

«No hay acuerdo sobre esto y por lo tanto no va a pasar», escribió ayer en Twitter el portavoz de Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, que ya reaccionó en las redes sociales la tarde antes a la advertencia de la ministra de Transportes de que «no queremos demorar» la puesta en marcha de dichos peajes. «Que quede claro: nosotros no apoyaremos ninguna medida que haga pagar a la gente trabajadora. O se mantienen gratuitas, o se eximen del pago a rentas bajas y medias, a transportistas y otros profesionales», escribió en sus mensajes Echenique, que cree en todo caso que la propuesta no es más que «un globo sonda».

Unidas Podemos ya había manifestado en mayo en el Congreso que el cobro de peajes en las autovías «no toca en estos momentos», como dijo el diputado Rafael Mayoral. La formación socia de Gobierno solo se mostró dispuesta a considerar que la tasa tuviese una filosofía basada en la progresividad para gravar a grandes empresas con flotas de vehículos de gran tonelaje y, en el ámbito particular, a vehículos de gran cilindrada o contaminantes, solo cuando el desplazamiento no fuese por motivos laborales, estudios u actividades esenciales.

AP-9 gratuita

A la postura del portavoz en el Congreso de Unidas Podemos se unió ayer el diputado gallego de la misma formación, Antón Gómez-Reino. «Es una medida que saca una parte del Gobierno sin dialogarlo con la otra y la parte socialista lo comunica sin acordarlo con nosotros», especificó.

Le puso además deberes al Ejecutivo para que antes de hablar de nuevas tasas en la carretera «recupere para lo público autopistas como la AP-9», según citó expresamente. Para Gómez-Reino esa recuperación y gratuidad del principal vial gallego es más posible y exigible que nunca tras advertir el Consejo de Europa que la extensión de su concesión hasta el 2048 no fue legal. «Antes de ver cómo financiamos las carreteras queda trabajo pendiente. Primero recuperar autopistas y luego se hablará de otros debates», dijo.

También dentro del PSOE empiezan a emerger voces discordantes contra la generalización de los peajes. El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig ha sido el primero en manifestar su discrepancia: «En general, no es el momento para poner más tasas en la actividad económica», avisó el mandatario socialista, que demandó en todo caso la realización de «un estudio medido» para conocer las necesidades de inversión en el mantenimiento y conservación de las carreteras.

La Xunta reclama una conferencia y que se atienda las circunstancias de las áreas periféricas

Al igual que Unidas Podemos, el PP ha convertido el plan de cobro en las autovías en terreno para la confrontación dialéctica con el Gobierno. «Impuestazo», «hachazo fiscal» o «quieren freír a impuestos a los españoles», son algunas de las valoraciones emitidas ayer por cargos populares, partido que sin embargo durante el Gobierno de Mariano Rajoy, llegó a llevar a través de la entonces ministra Ana Pastor una propuesta de cobro similar a la ahora planteada a la comisión delegada de asuntos económicos, el último trámite previo a que el Consejo de Ministros aborde un asunto, según desveló el ahora exministro Ábalos.

La Xunta, que teme que una tasa por kilómetro recorrido lastre a los gallegos y a la competitividad de la comunidad debido al carácter periférico de Galicia, reclamó ayer al Gobierno que abra un proceso de diálogo sobre el cobro en las autovías con los agentes económicos afectados y con los gobiernos autonómicos. El director xeral de Mobilidade, Ignacio Maestro, manifestó ayer la «preocupación» de la Xunta sobre esta posibilidad en un encuentro de la Conferencia Nacional de Transportes, presidida por la secretaria de Estado, Isabel Pardo de Vera, que el lunes aseguró en Pontevedra que es «imperativo» tarificar el uso de las vías de alta capacidad.

El Gobierno gallego mantiene que el alza en los precios de los combustibles y la crisis abierta en el sector logístico hacen que este sea el peor momento posible para aplicar otra tasa a la carretera.