El posible efecto secundario del pago en las autovías: evasión a las carreteras y aumento de la inseguridad vial

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

El último tramo estatal inaugurado en Galicia fue este en la autovía Lugo-Ourense (A-56)
El último tramo estatal inaugurado en Galicia fue este en la autovía Lugo-Ourense (A-56) Santi M. Amil

Galicia sumaría casi 600 kilómetros de pago a los 358 de sus autopistas

20 oct 2021 . Actualizado a las 15:52 h.

El Gobierno ha dejado atrás todas sus cautelas a la hora de hablar sobre la implantación de peajes en los más de 11.000 kilómetros de autovías de la red estatal y defiende con profusión y contundencia su cobro a corto plazo. Tres de los más destacados cargos del Ministerio de Transportes han salido en solo 24 horas a argumentar por qué tiene que dejar de ser gratuito el uso de las carreteras de alta capacidad. Lo basan en dos razones: contar con una vía de financiación extra para que el mantenimiento de las carreteras no dependa solo de los presupuestos del Estado, y que los peajes retraigan el uso del vehículo en favor de criterios medioambientales.

«No queremos demorar la aplicación de este sistema», dijo ayer la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, tras el Consejo de Ministros. Dejó claro también que la tarificación de las autovías, término con el que el Gobierno denomina a los futuros peajes, llegará como muy tarde en el 2024, unos meses después de que a los españoles les toque acudir a las urnas para validar o remover al actual Ejecutivo.

Mientras, los transportistas y sociedades automovilísticas niegan el debate desde su raíz al cifrar en 30.000 millones de euros los ingresos que el Estado obtiene cada año de los impuestos a los carburantes, las tasas por matriculación, las ITV o la vía impositiva municipal que grava directamente la circulación. Un fondo que consideran más que suficiente para atender las necesidades de reposición viaria. Añaden además una advertencia: los peajes en las autovías llenarán las vías secundarias de tráfico aumentando la inseguridad vial y reducirán la competitividad de los territorios más alejados de los principales mercados.