Portugal prueba ya los trenes que unirán Vigo y Oporto a velocidades punta de 160 km/h

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El plan inicial para la conexión de Vigo con Portugal consistía en convertir la estación de Urzaiz en pasante
El plan inicial para la conexión de Vigo con Portugal consistía en convertir la estación de Urzaiz en pasante M.MORALEJO

Las composiciones se realizan con los coches Arco que Comboios adquirió a Renfe a precios de saldo

22 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Un año después de adquirir a Renfe los coches Arco a precio de saldo —unos 30.000 euros la unidad—, Comboios de Portugal ha iniciado las pruebas de este material rodante, que en circunstancias óptimas y con locomotoras eléctricas pueden alcanzar la velocidad punta de 200 kilómetros por hora, aunque entre Oporto y Valença la velocidad máxima de la infraestructura es por el momento de 160 km/h. En cualquier caso, el nuevo material rodante permitirá reducir las dos horas y cuarto actuales del Tren Celta a un mínimo de 90 minutos.

Estos registros se podrán alcanzar, también, gracias a la mejora de la infraestructura a ambos lados de la frontera, pues la línea ya está totalmente electrificada, una vez que España hiciera su parte en el único tramo español sin energizar, el recorrido entre Guillarei y la frontera portuguesa. A ello se suma que los coches Arco fueron en su momento reformados para que pudieran soportar, con confort para los viajeros, los 200 por hora en los trazados ferroviarios que lo permitan, muy escasos en el país vecino y especialmente en el norte.

De momento, en la línea internacional que une Portugal con España, estos convoyes servirán para jubilar los viejos trenes de la serie 592 que Comboios alquiló a Renfe para cubrir esta ruta. Se trata de unidades autopropulsadas diésel que fueron fabricadas en 1981, por lo que es evidente que era necesario renovar el material rodante. Por ejemplo, el que descarriló en el accidente de O Porriño —provocando cuatro muertos y 47 heridos— acumuló 5,8 millones de kilómetros desde su puesta en circulación. Su composición la forman apenas dos cabezas motoras y un coche intermedio remolcado, mientras que los nuevos convoyes compuestos por los coches españoles tendrán más capacidad.