Las lagunas que siguen pendientes en la atención primaria

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

GALICIA

Protesta organizada por la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública en Ponteareas, la semana pasada
Protesta organizada por la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública en Ponteareas, la semana pasada

Los médicos están saturados y no hay un modelo de salud comunitaria con acciones preventivas

16 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Para qué sirve la atención primaria? Todo el mundo tiene clara la aspiración de la oncología (curar el cáncer), de la cirugía cardíaca (operar las enfermedades del corazón) o de la radiología (diagnosticar con técnicas de imagen); pero ¿qué quiere ser la atención primaria? Existe un corpus teórico inmenso al respecto. El plan de cabecera de la Consellería de Sanidade es el titulado Por una atención primaria vertebradora del sistema de salud. En los últimos 30 años, dice ese documento, los centros de salud han sido la puerta de entrada al sistema sanitario, el lugar al que acudían los pacientes y que filtraba y ordenaba los que debían ir al hospital.

En estas tres décadas todo ha cambiado. El envejecimiento de la población y la mayor esperanza de vida significan más cuidados sanitarios. El 70 % de las consultas de los centros de salud de Galicia son por enfermedades crónicas, y todo apunta a que esto va a ir en aumento. Pero ¿qué es más eficaz: tratar a un diabético con insulina a diario o promover acciones concretas para evitar que la incidencia de la diabetes —la padece el 8 % de la población— siga creciendo?, ¿administrar los mejores cuidados hospitalarios a pacientes de EPOC —la sufren el 12 % de los mayores de 40 años— que ingresan seis veces al año o que su médico de familia se anticipe a posibles recaídas? Tal vez no haga falta preguntar qué es más barato.

Los centros de salud no están preparados para abordar ese futuro. No pueden. Lo dice, en su duro diagnóstico, el plan Por una atención primaria...: los médicos están saturados, no hay un modelo de salud comunitaria con acciones preventivas, no hay coordinación dentro de los propios centros, falta de previsión para gestionar el relevo generacional...

Ayer por la mañana, mientras la Xunta anunciaba en el Parlamento que desde hoy los gallegos podrán volver a pedir consultas presenciales con sus médicos de cabecera, el personal sanitario recibió un correo electrónico con el mismo anuncio. «Durante as primeiras etapas da epidemia polo virus SARS-CoV-2», decía el texto del director xeral de Asistencia Sanitaria, Jorge Aboal, «foi necesario adoptar unhas medidas transitorias para prestar a asistencia sanitaria nos centros de atención primaria». Hace 561 días que se diagnosticó en Galicia el primer caso de covid-19. Han sido 561 días de transitoriedad.

Esto deja claras dos realidades: que la ciudadanía necesita el contacto con su médico y que los cambios en primaria están claros pero son lentos.

Aunque se mueven entre lo urgente y el medio plazo. Era urgente la consulta presencial y lo es la saturación. Para ello, Sanidade ha hecho nuevas agendas de médicos, que reservan más tiempo con los pacientes, y busca redistribuir las funciones en los centros de salud, de modo que no todo acabe en la consulta del doctor. El medio plazo es más complicado: con más jubilaciones que nuevos facultativos y con listas de espera en los hospitales que rebotan a los pacientes al médico de cabecera, la primaria tiene complicado cambiar de modelo y convertirse en «vertebradora del sistema de salud».

Imagen de archivo del centro de salud de Ribeira

El Sergas restablece desde este jueves las consultas presenciales en primaria

Domingos Sampedro

El hábito de acudir al centro de salud para tener una consulta con el médico de cabecera es una práctica que, salvo excepciones muy pautadas, quedó interrumpida en Galicia en marzo del 2020, cuando se declaró la emergencia sanitaria debido a la pandemia de coronavirus. Hace 18 meses de aquello. Y el Servizo Galego de Saúde (Sergas) se propone ahora recuperar poco a poco la normalidad, abriendo desde este mismo jueves la posibilidad de que los pacientes puedan solicitar citas físicas con su facultativo, en vez de ser atendidos por teléfono. La previsión de Sanidade pasa por duplicar la proporción de las consultas presenciales y que supongan el 60 % del total hacia finales de año.

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