Las comunidades gestionarán el 55 % de los fondos de la UE, 10.500 millones

Juan María Capeáns Garrido
Juan capeáns SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, conversa con el presidente de la Xunta
La ministra de Sanidad, Carolina Darias, conversa con el presidente de la Xunta Jesús Hellín | Europa Press

Feijoo ve el anuncio con «esperanza», pero pide uniformizar los criterios

31 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Pedro Sánchez llegó a la conferencia de presidentes de Salamanca con dos ases en la manga: el del refuerzo de las vacunas en el mes de agosto y el anuncio de la cogestión de los fondos europeos con las comunidades, que tendrán a su disposición 10.500 millones de los 19.036 que va a recibir España de la Comisión Europea este año. Supone un 55 %, cinco puntos más de lo que reclamaban los presidentes más insistentes con la cogobernanza, entre los que se encontraban el gallego y el andaluz.

La Moncloa deslizó este anuncio temprano, con el objetivo de desactivar los ataques de los líderes populares, que centraron sus críticas previas en este punto y en el propio formato del encuentro, sin orden del día ni negociaciones previas, que siguió vigente en las valoraciones finales. Con matices, la medida consiguió rebajar la tensión y abrió un «apartado a la esperanza», reconoció el presidente de la Xunta, que llevaba bien calculado el balance del reparto hasta el momento, que deja en manos del Gobierno un 62 % de los fondos percibidos y la sensación de que en cada departamento estatal hay criterios distintos. «Nos sentimos como oficinas que gestionan las decisiones de los ministerios», reprochó el jefe de la Xunta, que pidió transparencia y equidad para las inversiones en proyectos público-privados. Su ejemplo de que esto no está ocurriendo es el anuncio de la fábrica de baterías en Cataluña.

En la línea de Feijoo se posicionó el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), quien también solicitó esa unidad de criterio y que esta disposición se mantenga en los próximos ejercicios, sin que los fondos puedan tratarse en negociaciones bilaterales y «a espaldas» del interés general.