El PSOE pretende desde el Congreso que la AP-9 siga siendo estatal y solo se transfiera a Galicia su gestión

GALICIA

La AP-9, en el Puente de Rande, en Vigo
La AP-9, en el Puente de Rande, en Vigo Óscar Vázquez

Aduce que es una vía de interés general y que así se garantizarían mejor las bonificaciones que deben arrancar en unos días

19 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Nuevo vuelco inesperado sobre el futuro de la AP-9. Pese a sumar el apoyo de gran parte del Congreso, el respaldo unánime del Parlamento gallego y contar con antecedentes sin reparos en favor de las competencias del País Vasco y Cataluña, el traspaso de la titularidad de la autopista gallega en favor de la Xunta corre peligro serio de verse notablemente limitado. La presentación de enmiendas a la norma que regulará la transferencia de la infraestructura a Galicia ha desvelado las intenciones del PSOE sobre dicho traspaso.

Al final de los diez folios en los que los diputados socialistas, incluidos los del PSdeG, formulan sus sugerencias sobre la concesión a la Xunta de la propiedad de la AP-9, el grupo parlamentario mayoritario en la cámara y el que dirige el Gobierno central se manifiesta a favor de que la autopista que explota Audasa siga perteneciendo a la red de titularidad estatal dependiente del Ejecutivo español. «Se considera más adecuado, para garantizar que el esquema de bonificaciones va a poder salir adelante y aprobarse, plantear una transferencia de determinada competencias sobre la administración y explotación de la infraestructura, manteniéndose en principio, la titularidad por parte de la Administración General del Estado», escriben los socialistas como conclusión a sus enmiendas presentadas.

Dicha propuesta haría en la práctica que la autopista del Atlántico siguiese en manos del Ministerio de Transportes en lugar de pasar a depender a todos los efectos de la Administración gallega, como sí ocurrió en cambio a favor de Cataluña con la AP-17, o con el País Vasco con las autopistas AP-1, AP-8 y AP-68, esta última transferida sin problema alguno por un Gobierno presidido ya por Pedro Sánchez en abril del 2019, al filo de las elecciones generales de entonces.