Las novatadas, plagios y estar ebrio en las universidades podrán castigarse con hasta cinco años de expulsión o multas

redacción LA VOZ

GALICIA

Novatadas, en una imagen de archivo, en Santiago
Novatadas, en una imagen de archivo, en Santiago Álvaro Ballesteros

El Consejo de Ministros aprueba la Ley de Convivencia Universitaria, que deroga la normativa vigente desde 1954

25 may 2021 . Actualizado a las 17:04 h.

Han tenido que pasar 40 años para que las universidades contasen con su primer código de conducta ajustado a la Constitución. Hasta este miércoles, tras su aprobación en el Consejo de Ministros, el régimen disciplinario en las facultades del país obedecía a un decreto de 1954, firmado por el dictador Francisco Franco en el pazo de Meirás, que queda hoy derogado y que el Ministerio de Universidades definía como «anacrónico» y «preconstitucional». Con la entrada en vigor de la Ley de Convivencia Universitaria, realizar novatadas con grave menoscabo de la dignidad de las personas, el acoso o el plagio pasan a ser conductas que podrán ser castigadas con la expulsión de dos meses a cinco años de la universidad.

El Gobierno entendía, además, que el decreto hasta hoy vigente estaba en clara contradicción con los principios democráticos y establecía un régimen disciplinario preconstitucional, esencialmente punitivo y que incluía sanciones desproporcionadas. «No solo contempla las máximas garantías jurídicas para los estudiantes, sino también las especificidades del ámbito universitario adecuado a la realidad social que se vive en la universidad», recoge el borrador de la ley.

El ministro Manuel Castells logra derogar así la normativa franquista, que acumulaba casi setenta años en vigor, después de intentarlo el verano pasado. «El reglamento es obsoleto y punitivo desde cualquier punto de vista democrático», apuntó Castells en marzo a los colectivos estudiantiles para anunciar el fin del decreto, que encontró el rechazo de los rectores al advertirle del «vacío legal» que dejaba esta suspensión sin un recambio jurídico. Así, el nuevo marco actualiza una normativa que, hasta ahora, no regulaba el derecho de defensa del estudiante o no consideraba los principios básicos de proporcionalidad y responsabilidad.