El incendio de la fábrica de Vilalba destruyó miles de jamones

Carlos Cortés
Carlos Cortés LUGO / LA VOZ

GALICIA

Un bombero recogía material este domingo después de una madrugada de máxima tensión
Un bombero recogía material este domingo después de una madrugada de máxima tensión ALBERTO LÓPEZ

Las pérdidas causadas por el fuego rondan el medio millón de euros

24 may 2021 . Actualizado a las 12:23 h.

Los propietarios de la empresa Jamones Francisco Otero salvaban ayer en Vilalba lo que podían de su fábrica después del incendio que el sábado por la noche provocó graves destrozos en sus instalaciones. Nadie parece saber en estos momentos cuándo y en qué condiciones podrá volver a la actividad esta empresa, que lleva 25 años instalada en la parroquia de Goiriz. La empresa amaneció el domingo con el incendio apagado, pero con los bomberos todavía enfriando los rescoldos.

«Probablemente é prematuro adiantar agora nada sobre a posible reapertura, porque aínda hai que acabar de avaliar o alcance dos danos», decía ayer por la tarde la alcaldesa de Vilalba, Elba Veleiro, que siguió sobre el terreno los trabajos de control de las llamas y fue testigo de la impresión que el suceso provocó en los propietarios y el personal de la empresa. El fuego se declaró a las ocho de la tarde y tres horas después los bomberos habían conseguido controlarlo, pero los trabajos de extinción continuaron toda la noche. El edificio de la fábrica seguía en pie, pero una parte importante de las instalaciones había quedado destruida.

Las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencias tienen que evaluar ahora tanto las causas del incendio como la envergadura de los daños sufridos por esta empresa, que se dedica a elaborar y comercializar jamones y chorizos. Representantes de la empresa aseguradora apuntaban el sábado por la noche que el valor económico de lo que se perdió con el fuego puede rondar los 500.000 euros solo en producto, sin contar las instalaciones y la maquinaria. En la zona que ardió había miles de jamones, según declararon los propietarios el sábado por la noche mientras los bomberos todavía trataban de apagar las llamas.