La vuelta a la presencialidad reaviva la crisis latente de la atención primaria

Sindicatos y colegios médicos critican que se fijen porcentajes


Vigo / la voz

Los planes del Servizo Galego de Saúde para incrementar la atención presencial en los centros de salud están generando un enorme ruido en la atención primaria gallega. La crisis que se destapó en diciembre del 2018 con la dimisión de los jefes de servicio de Vigo, a la que siguió un año y medio de protestas, quedó tapada con la pandemia. En el confinamiento del año pasado, la atención presencial se convirtió en telefónica, pero desde entonces no se recuperó del todo la presencial. El Sergas quiere ahora que al menos el 60 % de las consultas de los centros de salud sean en persona.

Ese objetivo se incluye en los Acordos de Xestión (AdX), junto con los cuatro días de demora máxima para una cita. De su cumplimiento depende el cobro del complemento de productividad variable, un plus de unos mil euros anuales que forma parte del salario de los facultativos y que suele percibirse de manera generalizada.

El Consello Galego de Colegios Médicos ya avisó en febrero de que la situación de la primaria era injusta, porque se le achacaba «una dejación en la asistencia a los pacientes», a pesar de que a la atención habitual se le había sumado la de pacientes con covid. La institución pedía cambios al Sergas. El presidente del colegio ourensano, José Luis Jiménez, dice que incluir estos objetivos en los AdX es «una señal equivocada». «Hay compañeros que se están dejando la piel y no es tolerable culparlos a ellos». En su opinión, hay que mantener la consulta telefónica con criterios clínicos, no marcar porcentajes.

Los objetivos de los AdX no son una competencia de la mesa sectorial -algo así como el comité de empresa del Sergas-, pero los sindicatos se oponen radicalmente. «Quieren poner a la gente contra los trabajadores», dice Javier González Castro, de Comisiones Obreras. «Nosotros pedimos un plan, si no hay médicos pueden contratar psicólogos, fisioterapeutas y otros... y esto ya supondría una descarga».

Javier Martínez Fente, de UGT, dice que para la consulta presencial primero el Sergas debe «adaptar los centros de salud y las salas de espera y mejorar la gestión de las citas».

«Lo lógico sería que no hubiera demoras, pero para eso hace falta más plantilla», pide Manuel González, del CSIF, que es médico de familia. «La consulta presencial debe basarse en un criterio clínico, no en un porcentaje ya marcado».

La CIG también está en contra. «O Sergas decretou a consulta telefónica pola pandemia e agora ten que decretar como se volve á presencialidade, non impoñer porcentaxes», opina María Xosé Abuín.

Los sindicatos médicos también están en contra. CESM acusa al Sergas de «querer criminalizar a los pediatras y médicos de familia de atención primaria», pues fue la Administración la que impuso la consulta telefónica. Omega considera inviable cumplir los objetivos «cuando cada vez hay menos personal».

Xosé Luís Muíño: «Hai xente que necesita vir, aínda que sexa para algo banal»

Ao rematar a Semana Santa, tres médicos do centro de saúde de Mariñamansa, en Ourense, empezaron a probar a posibilidade de que toda a súa axenda diaria sexa presencial. Xosé Luís Muíño é un deles.

-Atenden a todos fisicamente?

-Non. Temos esa posibilidade pero a maioría da xente pide a cita pola central telefónica de citas, e aí só dan consulta telefónica. Cando se pide por Internet, tamén. Na práctica estamos ao 50 %.

-Pero sería desexable chegar ao 100 % de presencial?

-Non. Un 70-30 estaría ben. Estamos en pandemia e non é desexable volver a situacións de aglomeracións. A consulta telefónica é útil para ter resultados de probas, partes de baixa, renovacións de receitas, consultas menores... Antes da pandemia faciamos en torno ao 20 %.

-Debe poder elixir o paciente?

-Si. Hai xente que necesita a consulta física aínda que sexa para algo banal.

-E logo?

-Porque a banalidade é unha interpretación que fai o médico, pero para o paciente pode ser importante.

-Se en vez de tres médicos coa consulta totalmente aberta fosen os 17 do seu centro de saúde e os tres pediatras, sería factible?

-Creo que non, pero hai que ir comprobando como vai esta situación. O noso centro arquitectonicamente non está preparado para a pandemia, ten mala ventilación.

-Ve posible chegar ao 60 % de presencialidade, en xeral?

-Véxoo difícil porque a citación faise pola central de citas e só permite pedir a consulta telefónica. Pero véxoo desexable. É algo que un non controla pero que é necesario aumentar.

-E cumprir o obxectivo de que a demora máxima sexa de catro días, é posible?

-En demoras vamos excelentemente, porque cando falta alguén prolongamos o resto.

-Están pechados os centros de saúde?

-Non, iso é algo que se estendeu e é moi inxusto. Estivemos abertos todo o tempo. A maior parte dos diagnósticos de coronavirus fixéronse nos centros de saúde.

Susana Aldecoa: «El acceso debería pasar por unas preguntas de orientación»

La presidenta de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria cree que los Acordos de Xestión se han convertido «en un instrumento de penalización».

-¿Ve factible llegar al 60 % de presencialidad?

-Lo conseguiremos, pero el problema es cómo. Tenemos que ir a más presencialidad, pero no creo que sea adecuado que haya agendas abiertas, sin organizar previamente esas citas.

-¿Cómo cree que se hará?

-Abriendo agendas a lo loco, pero entonces las listas de espera se irán a la luna. Ya no quiero pensar en las salas de espera...

-¿Los centros de salud están cerrados?

-Están mal abiertos. Los pacientes pueden llegar a su médico, pero tardan demasiado. Si un paciente pidiera cita y se le llamase al día siguiente, no sería un problema. Pero si solo para la cita telefónica ya tienen que esperar muchos días, eso es mala atención.

-¿El objetivo de que la demora tope sea de cuatro días es factible?

-Lo desearía, pero no. Estamos desbordados.

-¿Qué tendría que cambiar?

-El Sergas tendría que tomar las riendas de los centros de salud. Necesitamos indicadores, decir qué tenemos que hacer y cómo, desarrollar las competencias de la enfermería y de áreas administrativas-sanitarias para que orienten al paciente... Pensar que esto va a existir de aquí a final de año me parece imposible.

-¿Qué agenda tiene y cuánto es presencial?

-Esta mañana [por ayer] tenía 37 pacientes, pero... espere. Ya estoy en 40 [es mediodía]. Tengo once presenciales, hoy son pocos. Esto a mí me viene dado. A algunos pacientes les he dicho que vengan, y dos consultas telefónicas van a ser domicilios. Pero es que para cada consulta presencial ya se hace previamente una telefónica.

-¿Debería elegir el paciente?

-Creo que no. El acceso debería pasar por unas preguntas de orientación, para decirle al paciente si tiene que ir al médico, a la enfermera o no venir al centro porque se puede resolver por teléfono.

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