El maestro Mateo no esculpió las estatuas para estar encerradas en torreones

Rocío Sánchez Ameijeiras

GALICIA

Las estatuas que esculpió el maestro Mateo, en la capilla del pazo de Meirás, están protegidas por la declaración como BIC
Las estatuas que esculpió el maestro Mateo, en la capilla del pazo de Meirás, están protegidas por la declaración como BIC CESAR QUIAN

Las figuras de los profetas que se guardan en el pazo de Meirás fueron labradas para la fachada del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago

04 may 2021 . Actualizado a las 16:46 h.

El general Franco parecía sentirse a gusto entre la parafernalia medieval con la que su equipo de hábiles asesores construyó su imagen pública. Como nuevo Cid campeador —de Ferrol, que no de Vivar—, se presentaba escoltado por una guardia mora —marroquí, que no valenciana— y recibía cada primero de enero en el Palacio Real las credenciales de los embajadores, de pie custodiando el trono de un providencial nuevo monarca que habría de venir.

Estos son solo algunos ejemplos. En el marco de esa construcción medieval que se gestó en torno a su figura, las portadas de catedrales medievales profusamente esculpidas se convirtieron en atrezo de honor para ceremonias especialmente señaladas. Así, si la portada del Sarmental de la catedral de Burgos sirvió de telón de fondo sobre el que se perfilaba la figura del general, al pasar revista a la tropa en el desfile de lo que el bando de los sublevados denominó Día de la Victoria, cada 25 de julio el Pórtico de la Gloria habría de darle la bienvenida cuando entraba en la catedral bajo palio, para rendir honores al santo adalid patrón de las Españas.

Es probable que en una de esas ocasiones le fueran mostradas a Franco dos esculturas que provenían de la parte exterior del Pórtico, destruida cuando se levantó la fachada barroca del Obradoiro. Eran, por aquel entonces, propiedad del Ayuntamiento de Santiago y acabarían, hasta hace poco tiempo, en la Casa Cornide, en la ciudad de A Coruña.