António Costa descarta abrir la frontera de Portugal con Galicia pese a la ola de protestas

Monica López Torres
mónica torres VALENÇA / LA VOZ

GALICIA

El primer ministro luso evita poner fecha para levantar las restricciones tras ser recibido con abucheos al inaugurar los primeros trenes eléctricos hasta Valença

27 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El cierre de fronteras transformó en una paradoja el hito en materia de comunicaciones que supuso ayer la inauguración de los primeros trenes eléctricos que unen Lisboa con el norte de Portugal. El primer ministro, António Costa, y el responsable de la cartera de Infraestructuras, Nuno Santos, fueron recibidos en la estación de Valença con abucheos, pitidos y bocinazos. Nada más bajarse del tren en el que viajaron desde Viana do Castelo se toparon con una protesta de los trabajadores lusos de Infraestructuras, que reclaman mejoras salariales, pero la manifestación más sonora estaba protagonizada por las más de doscientas personas que reclamaron la reapertura de las fronteras. Costa no se pronunció públicamente sobre esta demanda, que es un clamor en la raia, si bien trasladó al alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, su «optimismo» ante la posibilidad de aligerar pronto las restricciones de movilidad. «António Costa díxome que Portugal estudará a posible apertura de fronteiras nos próximos días», dijo. Pero también le recordó que, aunque la situación epidémica sea similar en el norte luso y el sur gallego, no se puede abrir solo la frontera de Tui, ya que hay que tomar una decisión consensuada con España y para todos los pasos», trasladó Enrique Cabaleiro a La Voz tras el encuentro.

Costa descartó el miércoles que esa esperada reapertura se produzca el 1 de mayo, fecha en la que expira la última prórroga, pues la falta de oxígeno sin una fecha en el horizonte ahoga la maltrecha economía de la raia. «La situación es insostenible. Las empresas que hay entre Caminha, Valença y Melgaço perdemos 6 millones de euros cada semana por el cierre de fronteras con Galicia». La valoración de João Cunha, representante de los comerciantes y empresarios, evidencia el durísimo momento que afrontan. «Abran as fronteiras. Queremos traballar», fue la banda sonora de toda la estancia de Costa en Valença.

El regidor tudense también cuantificó el impacto económico. «Non hai un criterio uniforme, pero a hostalería e o comercio da zona galega fronteiriza está tendo perdas de ata un 70 %. O peche de fronteiras en pouco ou nada está a axudar a controlar a pandemia, pero está a estrangular as economías», advirtió Cabaleiro. Su homólogo de Valença, Manuel Lopes, insistió en el argumento ante el primer ministro de Portugal. «Non estamos contra o peche das fronteiras sempre que a situación pandémica o xustifique. Pero non entendemos a continuación deste peche a día de hoxe», le dijo directamente.

El diputado provincial Uxío Benítez considera que el argumento de que abrir la frontera del Miño implicaría hacerlo con toda España «son as desculpas de sempre».