Los dueños del bloque desocupado en Vigo, a la espera para restaurarlo

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

GALICIA

M.Moralejo

Aguardan el permiso para rehabilitar un edificio histórico en el centro que se atribuye al arquitecto Jenaro de la Fuente

24 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La fundación José Estévez va a pedir licencia para poder rehabilitar el edificio histórico del Casco Vello de Vigo que ha estado ocupado por intrusos que se atrincheraron en él durante más de un año. El arquitecto ya ha visitado el edificio para comprobar su estado y tramitar el proyecto de recuperación.

El inmueble está situado en la calle Abelleira Menéndez, a un paso de la Porta do Sol y de la pinacoteca. El edificio se atribuye a Jenaro de la Fuente. Este arquitecto, uno de los grandes artífices de la arquitectura modernista y racionalista, dio empaque a la ciudad en la primera mitad del siglo XX.

Los dueños del edificio ya tenían pensado un plan de recuperación del inmueble hace dos años y, de hecho, comenzaron las tramitaciones en el Ayuntamiento. Pero la llegada de los okupas y la pandemia les provocó un problema que ha costado muchos meses resolver y que viven otros propietarios de casas de la zona antigua. Los titulares estos inmuebles se enfrentan con una burocracia y una legislación que favorece las okupaciones ilegales. En el caso del Casco Vello de Vigo y de otros barrios históricos de la ciudad como Bouzas, que fue una villa independiente, se da la circunstancia de que son espacios protegidos y la legislación es tremendamente restrictiva a la hora de llevar a cabo proyectos. Debido a la pandemia, las licencias en estos dos ámbitos pueden demorarse hasta dos años frente a los seis meses que pueden tardar en otros barrios de nueva creación donde la arquitectura y los materiales que se emplean son de empleo más libre.

En este inmueble hay muchos detalles a conservar, como la magnífica escalera con un pasamanos labrado en madera, o los suelos robustos. También hay que recuperar algunas puertas de madera de calidad y que están muy dañadas. El tratamiento de las maderas, los zócalos y las pinturas tiene que ser exquisito para preservar el carácter histórico de estas construcciones. En el barrio se da la circunstancia, además, de que hay una gran presencia de termitas, que es necesario controlar y atajar para que no se deteriore el mobiliario. Estos tratamientos suelen encarecer y complicar los proyectos.

A esto se añade que muchas construcciones cuentan con galerías y elementos de ebanistería y quedan pocos artesanos que sepan trabajarlos.

Así que a los trámites administrativos se añaden los que conlleva la propia rehabilitación. La fundación quiere convertir el viejo edificio histórico en nuevos apartamentos de dos habitaciones para alquilar. El ático ofrece unas preciosas vistas a la ría de Vigo. El dinero de las rentas se destinaría a los fines sociales y educativos de la fundación José Estévez, creada por este cura ya fallecido para ayudar a personas sin recursos.

Así quedó el edificio okupado

Los okupas destrozan un edificio en el centro histórico de Vigo

Luis carlos llera

Tras abrir la puerta, una bocanada de hedor pone a prueba a cualquier visitante. A unos metros de la Porta do Sol, el corazón de Vigo, se alza un majestuoso edificio realizado por el arquitecto racionalista Jenaro de la Fuente en el número 2 de Abeleira Menéndez. Es un inmueble compuesto de bajo, entresuelo, cuatro plantas y un ático con vistas a la ría. El señorial bloque de fachada de piedra ha estado okupado desde agosto del 2019. Ahora, los propietarios han podido volver a entrar gracias a la policía, a pesar de que el juzgado de Vigo archivó el caso. «Nos dijeron que archivaron la demanda porque no se la pudieron notificar a los que estaban dentro», cuenta Juan Carlos Rial, que dirige la Fundación José Estévez, que es la titular de la finca. El presidente de la entidad tuvo reflejos y llamó a la policía. Acompañado por las fuerzas de seguridad, entró y comprobó que no había nadie. Hasta hace poco era imposible acceder al inmueble. Los okupas vigilaban desde la ventana la llegada de cualquier persona a las inmediaciones. Tenían sus motivos.

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