El Congreso rechaza la pretensión de ERC de permitir que los residentes en el exterior puedan delegar su voto

La iniciativa, que solo contó con apoyo de independentistas catalanes, permitiría a un elector votar en España hasta cuatro veces. «No podemos aceptarlo, con la historia de manipulación del voto emigrado en Galicia», ha dicho Néstor Rego, del BNG

Imagen de archivo del recuento del voto emigrante
Imagen de archivo del recuento del voto emigrante

redacción

El Pleno del Congreso ha rechazado esta mañana la propuesta de ERC de introducir el voto delegado en la legislación electoral de forma que los residentes en el extranjero puedan ceder el sufragio a un elector de España para que vote en urna en su nombre. La idea, que solo ha contado con el respaldo de formaciones independentistas, ha sido tachada de «despropósito» por considerar que abriría la puerta al fraude.

La propuesta de ERC se ha presentado como texto alternativo a la proposición de ley que hace meses presentaron el PSOE y Unidas Podemos para derogar el voto rogado que se exige a los electores residentes en el extranjero desde el 2011. Ese tipo de voto ha hecho que se desplome la participación de los residentes en el exterior, y no ha eliminado los problemas, como se constató en los últimos comicios en Galicia. 

ERC comparte la idea de acabar con ese requisito que obliga a los emigrados a pedir el voto con antelación para poder ejercerlo, también llamado voto rogado, y en su texto añade algunos retoques para garantizar la gratuidad y celeridad del sufragio por correo, y también del voto en urna en los consulados.

Pero su enmienda de totalidad, a la que tuvo acceso Europa Press, incluye también que los emigrados puedan confeccionar su propia papeleta electoral y añade además otra opción para participar en las elecciones: delegar el voto en urna a otro elector de su elección y de su misma provincia, rellenando un formulario que se entregaría en mano en la embajada o consulado más próximo.

Según la propuesta de ERC, defendida por la diputada Marta Rosique, esa delegación de voto se plantea para un proceso electoral concreto, pero también se abre la puerta a dejar delegado el voto durante un plazo de tres años. Y el elector residente en España podrá ejercer el voto hasta cuatro veces, una en su propio nombre más un máximo de tres delegaciones de ciudadanos residentes en el extranjero.

La iniciativa ha sumado el respaldo de formaciones independentistas, como PDECat y Junts. La formación de Carles Puigdemont considera que la delegación de voto es «un avance positivo», pero no lo suficiente, y añade otra opción más: el voto telemático.

Pero el rechazo ha sido generalizado. La socialista Ana Belén Fernández Casero ha dicho no entender la presentación de este texto alternativo porque retrasa aún más la reforma para suprimir el voto rogado, cuando había un acuerdo entre todos los grupos.

Para José Antonio Bermúdez de Castro, del PP, la idea de ERC incumple el principio de una persona, un voto, permitiendo que haya electores que voten hasta cuatro veces. «Es un auténtico dislate jurídico», ha dicho.

Según Mikel Legarda, del PNV, el modelo de ERC no ofrece seguridad jurídica y, en el caso del voto delegado, no tiene cabida en la legislación ya que el sufragio es «un derecho personalísimo».

ERC ni siquiera ha sumado a Unidas Podemos, cuyo ponente, el coruñés Antón Gómez-Reino, considera que la papeleta autorellenable o el voto delegado «abrirían el campo a numerosas irregularidades». «No podemos aceptarlo, con la historia de manipulación del voto emigrado en Galicia», ha dicho también Néstor Rego, del BNG.

Rechazada la propuesta de ERC, el Congreso seguirá con el trámite de la proposición de ley del PSOE y Unidas Podemos para poner fin al voto rogado con la presentación de las correspondientes enmiendas parciales.

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