Tanteo cordial entre Feijoo y Miñones en un clima de tensión institucional

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO

GALICIA

XUNTA

El nuevo delegado del Gobierno y el presidente de la Xunta abren un «novo período» con el ruido de fondo de la gestión de la pandemia

20 abr 2021 . Actualizado a las 19:26 h.

El presidente de la Xunta y el nuevo delegado del Gobierno en Galicia se han tanteado mutuamente en su primer encuentro institucional, celebrado en la sede administrativa de San Caetano. Tras compartir algunas conversaciones telefónicas y presenciales, Alberto Núñez Feijoo y José Miñones se reunieron durante una hora y media para abordar una «axenda potente» de asuntos pendientes de Galicia con los ministerios, siempre con la pandemia de fondo.

El titular autonómico y el exalcalde de Ames coincidieron en la identificación de los problemas latentes que les atañen como representantes públicos, y por el tiempo que compartieron y la cantidad de asuntos que ambos citaron se puede deducir que se trató de una puesta al día en la que no esquivaron los temas que están generando más tensión entre las dos administraciones. Miñones agradeció a Feijoo la cordialidad y la claridad de la conversación dentro de un ambiente general de tensión institucional por el reparto de los fondos europeos —Feijoo insistió en que debe haber transparencia y equidad— o la gestión de la pandemia, con el recurso de anticonstitucionalidad de la Lei de Saúde muy presente. Con todo, el presidente gallego quiso ser explícito al exculpar a Miñones de este desencuentro, que prácticamente coincidió con su nombramiento y que ambos abogaron por solucionar con diálogo.

«Celebremos os éxitos conxuntos e busquemos solucións aos problemas de Galicia», le propuso el líder popular al dirigente socialista, quien minutos antes había dejado caer su leit motiv que le acompaña desde incluso antes de tomar posesión: «Colaboración, colaboración e colaboración». Feijoo, que se sumó a esa idea, obvió las diferencias evidentes mantenidas con su antecesor, Javier Losada, pero dejó caer que con su relevo se abre «un novo período» y un escenario más propicio para el acuerdo, lo que permite plantearse el objetivo compartido de convertir a Galicia en una excepción dentro del «ruído político ensordecedor» que destila España.

Dentro de ese espíritu de colaboración, los dos mandatarios pusieron como ejemplo la senda abierta en las últimas semanas entre la Xunta y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, aunque hubo arranques de sinceridad de Feijoo que Miñones encajó con aplomo, como cuando calificó como «paralizadas» algunas infraestructuras pendientes; o achacó directamente al Gobierno de España que haya 16.000 puestos de trabajo industriales en el alero «por decisións políticas». Miñones, que incidió más en las coincidencias, puso como ejemplo de la colaboración el trabajo de las fuerzas de seguridad, un punto que Feijoo aprovechó para reclamar más agentes para la policía autonómica, con un 30 % de vacantes. Del Xacobeo, que quedó para el final, la Xunta espera mayor concreción de las aportaciones desde Madrid.