El narco de Brasil que fingió su muerte huyó en avión de Lisboa a Kiev y Dubái hasta desaparecer

Carvalho, que organizó un alijo de 1.700 kilos de coca en Galicia bajo el alias de Paul Wouter, usó un avión de su compañía aérea

Ficha policial brasileña de Sérgio Roberto de Carvalho con sus huellas, que coinciden con las tomadas a Paul Wouter tras su detención en agosto del 2018 por un alijo en Galicia.
Ficha policial brasileña de Sérgio Roberto de Carvalho con sus huellas, que coinciden con las tomadas a Paul Wouter tras su detención en agosto del 2018 por un alijo en Galicia.

vigo / la voz

Sérgio Roberto de Carvalho quemó su aventurada identidad falsa en Galicia. Respondía a Paul Wouter, nacido en 1965 en Guyana y con nacionalidad de Surinam. La primera, la real, lo sitúa en el 2017 escapando de su país, Brasil, para instalarse en Marbella y, con otra residencia en Lisboa. Lo acusaban de liderar una organización internacional de tráfico de cocaína en Portugal, Bélgica, Alemania, Emiratos Árabes Unidos y Holanda. Pero la coartada de Paul Wouter se cayó, en el 2018, por un alijo de 1.700 kilos de coca enviado a las Rías Baixas. Desde entonces no levantó cabeza. Incluso presentó pruebas falsas, constatadas, para esquivar el delito. El pasado noviembre, al conocer la petición de cárcel (13 años) por el porte a descargar en las Rías Baixas, a los pocos días, Paul Wouter fallecía. Se le dio por muerto.

Pero Sérgio Roberto de Carvalho siguió haciendo de las suyas. Lo primero fue dejar constancia documental de que el cadáver de Wouter se incineró. Lo segundo fue utilizar su medio de transporte favorito para moverse por la Península, avionetas. Subido a una llegó a Lisboa para buscar refugio y reorganizarse. Al fin y al cabo en Portugal tenía instalado al grueso de su gran emporio criminal en Europa. De ahí que las pruebas falsas aportadas en España, como una multa de tráfico oficial, procedieran del país vecino. En Lisboa le constan dos céntricos apartamentos, en propiedad, tasados en 2,5 millones de euros. También desde Lisboa, el 25 de noviembre del 2020, se subió a otro avión privado de una compañía aérea de su propiedad, de la que consta el nombre.

Rumbo al Este

El destino de aquel jet era la capital de Ucrania, Kiev. Un país donde alguien como Sérgio Roberto de Carvalho puede ocultarse a base de amistades influyentes y dinero. Dos días después de huir de Portugal, explotó una gran operación internacional entre Brasil, Portugal y España. Implicó el decomiso de 11,7 millones de euros en efectivo dentro de una furgoneta en Lisboa, y de 37 aviones en Brasil vinculados a la organización de Carvalho. Otra evidencia de su devoción por este medio de transporte. Kiev era tan solo una escala en el viaje planeado por Carvalho. Se sabe que abandonó el país para volar a Dubái, donde se le pierde la pista a finales del año pasado.

El bivalvo como coartada

Esa ciudad de los Emiratos Árabes no resulta ajena a la trayectoria de este narco con dos caras. Al menos la que atañe a su otro yo, Wouter, que al ser detenido por el alijo de Galicia alegó poseer dos empresas allí dedicadas a la importación y exportación de marisco. También en Marruecos, en el sector del bivalvo. De hecho, ese producto era la coartada que Paul Wouter presentó en su día para justificar reuniones con el segundo principal acusado, de Boiro, por los 1.700 kilos de cocaína. El juicio está señalado para marzo en Pontevedra y, dados los cargos, no se prevé que reaparezca.

Carvalho permanece en la sombra sabiéndose protagonista de una orden de búsqueda internacional que lo sitúa, según las autoridades de Brasil, exportando 45.000 kilos de coca a Europa entre el 2017 y su fuga en noviembre. La Policía Judiciaria lusa, esta semana, lo ha relacionado directamente con un avión en Brasil, listo para despegar, cargado con 578 kilos de coca. Todos los ocupantes, incluida la tripulación, fueron detenidos. Se trata de un jet privado utilizado para un asunto de trabajo por varias personas.

La extraña muerte de un narco con dos caras

Javier Romero
Ficha policial brasileña de Sérgio Roberto de Carvalho con sus huellas, que coinciden con las tomadas a Paul Wouter tras su detención en agosto del 2018 por un alijo en Galicia.
Ficha policial brasileña de Sérgio Roberto de Carvalho con sus huellas, que coinciden con las tomadas a Paul Wouter tras su detención en agosto del 2018 por un alijo en Galicia.

Notifican el fallecimiento de un empresario que, con doble identidad, movió 1.700 kilos de cocaína por Galicia siendo realmente un gran capo en Brasil

El empresario Paul Wouter abandonó forzado el anonimato que disfrutaba por todo lo alto en Marbella. Un millonario porte de cocaína, decomisado en agosto del 2018 en el Atlántico, fue la causa. Wouter, nacido en 1965 en Guyana, pero con pasaporte de Surinam, no era quién decía ser. Respondía en realidad al nombre de Sérgio Roberto de Carvalho, un magnate del narcotráfico en Brasil con capacidad para enviar grandes alijos a Europa y Asia. El análisis comparativo de las huellas dactilares de ambos lo demuestra: son idénticas. Lo último, que acaba de ser aportado al procedimiento de esta causa, ha sido la notificación de la muerte de Wouter en su casa de Marbella.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

El narco de Brasil que fingió su muerte huyó en avión de Lisboa a Kiev y Dubái hasta desaparecer