Darío murió de pena por el covid... pero sin contagiarse

Vecinos de Ourense rinden homenaje a un camarero dominicano fallecido, que sufrió las restricciones de la pandemia y el hecho de no tener convivientes

Homenaje de varios vecinos al camarero fallecido
Homenaje de varios vecinos al camarero fallecido

Ourense / La Voz

Ramón Darío Sánchez Ulloa murió el pasado jueves a los 54 años de edad. Natural de Santo Domingo, República Dominicana, viajó hace más de un década a Ourense para cambiar de vida, para buscar un futuro. Trabajó en el mundo de la hostelería como camarero, y sus últimos años lo hizo en la cafetería Nicole, situada en la plaza Eduardo Barreiros de la capital ourensana.

«Era un ser especial, particular, alegre, cariñoso», afirma Mónica Fernández González, una de sus clientas. Ella, junto a otros vecinos de la zona, le rindieron este sábado un homenaje en el mismo lugar en el que trabajó durante tantos años. Darío, como todos lo llamaban, no tuvo una vida fácil. La muerte de su hermana pequeña en Santo Domingo fue un duro golpe que lo animó a viajar a Ourense para comenzar una nueva vida. Solo. Aquí se centró en su trabajo, en ganar dinero para sobrevivir. Hace un año falleció su madre, y no pudo viajar a despedirla por la pandemia del covid-19. Le tocó sobrellevarlo casi en silencio, sin un abrazo. Luego vino el cierre de la hostelería, la falta de trabajo y la ausencia de ingresos.

«Él vivía solo y a pesar de tener problemas nunca nos quiso molestar. No pudimos ni consolarlo cuando falleció su madre. Cobraba un subsidio y tenía que pagar deudas por haber sido ingenuo porque era un ser bondadoso, nunca pedía nada. Y cuando le dabas para que pudiera comer, nos preguntaba ¿por qué me das esto», relata Mónica. Las últimas restricciones del covid y el hecho de vivir solo sin convivientes en su casa fue la puntilla. «Tenía vergüenza de su situación y no nos quería decir cuál era su casa, no quería que viésemos cómo vivía. Siempre nos decía que le dejásemos calles más abajo e incluso en otro barrio», señala la clienta y amiga.

Darío Sánchez tenía 54 años
Darío Sánchez tenía 54 años

Pero esta semana, tras días sin saber de él, se preocuparon e intentaron localizarle. «A una de nosotras le dijo que se quería morir, fuimos hasta allí, porque una compañera del bar nos explicó más o menos dónde vivía; estuvimos preguntando a los vecinos, que nos fueron informando. Ellos tenían también solo buenas palabras para Darío. Lo encontramos muy mal, en la cama. Llevaba días sin comer ni beber. Estaba muy delgado», relatan.

El miércoles por la tarde ingresó en la UCI y el jueves se murió. «Se dejó ir. Se puede decir que murió por el covid, aunque no lo tuviera», añade. Los vecinos han sufragado su incineración y el viaje que hará junto a una compatriota la semana que viene para ser enterrado junto a su hermana y su madre. «Él nos dio mucha alegría. Recogía la terraza del bar cantando y nos alegraba a todos el día. Aquel que era servido por él no se olvidada nunca de su cara. Era cariñoso y siempre tenía una buena palabra. A raíz del fatal suceso nos hemos dado cuenta de la cantidad de gente que lo conocía y lo quería». Una corona de flores y su foto lo recordaron este sábado en la plaza de Ourense a la que hizo feliz. Y sobre el cielo de Ourense sonó Gloria Trevi.

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