Las autovías que globalizaron Galicia

Los expertos, sobre la A-6 y la A-52: «Fueron un antes y un después para esta tierra»

Viaductos de la A-6 a la altura de la Vega de Valcarce
Viaductos de la A-6 a la altura de la Vega de Valcarce

Vigo / Lugo / La Voz

En 1970, Franco reconocía expresamente ante sus ministros, reunidos en el pazo de Meirás, que Galicia estaba desconectada del resto de España. Nombró a un gallego ministro de Obras Públicas, Gonzalo Fernández de la Mora, para poner en marcha el que se denominó Plan de Accesos a Galicia. Para cuando se acabó el último tramo, las remozadas carreteras ya se habían quedado obsoletas. Un cuarto de siglo después, Galicia volvía a ser la última a la hora de afrontar su renovación viaria, pero esta vez las autovías A-6 y A-52 llegaron con los más novedosos adelantos técnicos para levantar las arterias que globalizaron la comunidad. Ahora se cumplen 20 años de la apertura de los tramos gallegos de las nuevas conexiones con la Meseta.

Gracias por leer La Voz

Suscríbete al periodismo sin límites hecho en Galicia

WEB+APP
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
VERSIÓN PDF
Accede a la réplica del periódico en PDF, a todas las ventajas de la suscripción WEB+APP y a la hemeroteca de La Voz desde 1882

Las autovías que globalizaron Galicia