El PPdeG prepara sus congresos con la sucesión de Feijoo como gran tabú

Juan María Capeáns Garrido
juan capeáns SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

XOAN A. SOLER

Los populares gallegos dejarán para el final las ciudades, con más dudas

10 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El PPdeG tiene varias cuentas pendientes consigo mismo. El adelanto electoral anunciado en febrero del 2020, la pandemia y el posterior aplazamiento de los comicios autonómicos a julio dejaron a los populares gallegos sin margen para consolidar su tradición de someter a cuestión, aunque solo fuera de manera formal, la presidencia del partido. El último congreso autonómico fue en abril del 2016, y el siguiente podría celebrarse cinco años más tarde, cuando los estatutos fijan una cadencia de cuatro años con la idea de que ese encuentro sirva de espaldarazo al candidato antes de las elecciones.

Pero entre la convocatoria celebrada en Ourense y la próxima, sin fecha ni lugar fijado, Alberto Núñez Feijoo ha resuelto su tercera y cuarta mayoría absoluta, por lo que el debate y las fanfarrias propias de estas citas se han limitado a la reflexión personal de un presidente indiscutible y su decisión unilateral e indiscutida de seguir al frente del proyecto.

De haber acompañado la situación epidémica, el congreso autonómico se hubiese fijado en el último trimestre del 2020, y tendría aires de fiesta, celebración y aclamación del líder. Pero la situación es la que es y la dirección del partido, descartada la opción telemática, esperará a que se relajen las restricciones y se reduzcan los riesgos para garantizar un encuentro presencial en el que no habrá guiños sucesorios. «Un congreso de transición», lo denominan dentro del partido, desde el que evitan a conciencia mirar más allá para evitar especulaciones.