«No quiero perder ni un día de mi experiencia en Harvard»

Sara Pérez LA VOZ

GALICIA

La ourensana Paula Leyes ha decidido pausar su formación en EE.UU. durante un año hasta que vuelva la docencia presencial

07 ene 2021 . Actualizado a las 18:16 h.

Después de instalarse en su habitación en Matthews Hall, en Harvard, y de estar totalmente adaptada al día a día de Massachusetts (Estados Unidos), la ourensana Paula Leyes, de 19 años, tuvo que abandonar la ciudad tras la irrupción de la pandemia. Ya en su casa familiar de Barcelona, y después de que la universidad anunciase que el próximo año las clases se impartirían online, Leyes decidió tomarse un año sabático. O lo que en Harvard llaman leaves of abscense: pausar durante un semestre o dos la formación y retomar el curso justo donde lo habías dejado. «No era lo que yo buscaba, pero al ser una opción que permite la universidad, la aproveché. No quiero perder ni un día de mi experiencia en Harvard», explica. Una oportunidad de la que también han disfrutado sus compañeros: «De los cuatro españoles que estamos allí, tres estarán un año fuera y otro solo un semestre».

Dos semestres, un año en el que se abre una ventana para adquirir experiencia profesional. Y eso es lo que ha hecho desde el mes de julio en una start-up de biotecnología de Barcelona, Venvirotech, que transforma residuos orgánicos en bioplásticos. Leyes formó parte de tres proyectos en esta aventura, que finalizó en diciembre. «Trabajé con una metodología diferente que permite hacer un número no elevado de experimentos para sacar conclusiones significativas», recuerda. También en la modelización de reactores. Y es que a Paula Leyes ya se la rifaron varias universidades americanas por su gran currículo.

Una experiencia que combinó con clases de alemán y con el carné de conducir, que precisamente ahora la llevan a vivir una nueva oportunidad laboral: se muda a Berlín durante seis meses para trabajar en la compañía de seguros Verti, que pertenece a Mapfre. Allí, formará parte del departamento actuarial, donde trabajan con probabilidad y estadística para calcular el riesgo de los clientes y fijar el precio de las pólizas. «Haré una estimación con mi riesgo», bromea.