Los centros educativos cierran el trimestre con menos incidencias por covid-19 de las esperadas

El sistema aún cojea en enseñanza virtual e información a las familias

Un profesor pone una mascarilla a un niño de Infantil en el CEIP Raquel Camacho de A Coruña
Un profesor pone una mascarilla a un niño de Infantil en el CEIP Raquel Camacho de A Coruña

redacción / la voz

«Esperábamos un trimestre con una enseñanza intermitente y muchos más cierres de centros, y al final no ha sido así». Esta apreciación de Patricia Pérez, de la federación de AMPA de centros concertados de Ferrolterra, resume la impresión que el recién rematado trimestre deja en buena parte de la comunidad educativa gallega. Haber llegado ayer a las vacaciones de Navidad manteniendo la enseñanza mayoritariamente presencial es motivo de enhorabuena y fruto de la implicación de profesorado, alumnado y familias tanto para Francisco Lires como para Isabel Ruso, representantes de las asociaciones de directores de colegios e institutos públicos, respectivamente. «Los contagios fueron mínimos, y casi todos llegaron de fuera, sin que hubiera transmisión en los centros», destaca Ruso. «Os protocolos funcionaron», añade Lires, que sin embargo apunta que ha sido a costa de un alto nivel de estrés y carga de trabajo y burocracia para equipos directivos.

Para el presidente de Anpas Galegas, Fernando Lacaci, el trimestre deja buenas noticias en lo sanitario, pese a haber fallos en la comunicación e información a las familias ante los casos de coronavirus detectados. No lo ve así, sin embargo, en otros aspectos. «No lectivo, o trimestre é malo. Empezouse como un curso normal, sen compensar os meses confinados, e moito alumnado non logra adaptarse. Na atención emocional, o fracaso é estrepitoso, non se fixo nada. E a parte da atención domiciliaria é un insulto á intelixencia, segue a ser asunto pendente», dice.

«No que toca ao ensino a distancia, estamos case peor que en marzo», opina también Rogelio Carballo, de Confapa Galicia, quien además pone en duda los buenos datos sanitarios: «Non temos acceso directo a esa información, hai aulas pechadas que non se contabilizan». Una queja que también hace suya Lois Pérez, secretario de organización del sindicato de enseñanza STEG, que censura tener que enterarse de la incidencia del covid-19 en los centros por los medios de comunicación.

Además de la falta de transparencia, las AMPA y las organizaciones sindicales censuran también la falta de diálogo con la Consellería de Educación. Para ANPE el trimestre deja otro problema: la mala atención al profesorado vulnerable, sin adaptación de puestos.

Por su parte, el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, hizo ayer martes balance de este primer tramo del curso en la reunión de la Xunta Autonómica de Directores. Rodríguez consideró que este primer trimestre ha demostrado que los centros educativos son «lugares seguros ante a pandemia» en los que no hay transmisión del covid.

Así lo ven los directores

Francisco Lires, presidente de la Federación Galega de Asociacións de Directivos de Colexios de Ensino Público (Fegadicep)

Para Lires, el que acaba de terminar ha sido un trimestre «complicado», pero que los centros han solventado «de maneira sobresaínte». «Os casos foron importados de fóra dos centros e os protocolos funcionaron grazas aos equipos directivos, aos profesores, ás familias e aos alumnos, pero o nivel de estrés, a carga de traballo burocrático, o convertirnos case en rastrexadores... tamén pasa factura», apunta el también director del CEIP Felipe de Castro, de Noia

En su opinión, la actividad lectiva en estos meses se ha desarrollado «con total normalidade» y el currículo está al día gracias al «impresionante» trabajo de profesores y alumnos, a los que da la enhorabuena. Teme ahora el momento de regresar a las clases tras la Navidad: «A volta vai ser criminal, témolo asumido, hai que pedir moita responsabilidade, pero vai haber moitas reunións», apunta. Y el nuevo año, además de la vacuna, le gustaría que trajese consigo algo más que «palmadiñas no lombo» para los equipos directivos, y que su trabajo se vea realmente reconocido en las normativas con cuestiones como una mayor liberación horaria.

Isabel Ruso, presidenta de la Asociación de Directores de IES de Galicia (Addiga)

Isabel Ruso considera que hay que estar «muy satisfechos» por haber logrado acabar el trimestre de manera presencial, tras un comienzo complicado al que siguió un acostumbrarse a los nuevos protocolos. «Los contagios han sido mínimos, y llegados de fuera, sin transmisión en los centros», destaca esta directora, para quien el secreto está en que toda la comunidad educativa ha hecho «un trabajo ímprobo y ha mantenido una colaboración impecable, remando todos en la misma dirección», permitiendo que se haya «conseguido lo que era inimaginable».

A nivel lectivo, Ruso reconoce que se ha notado el parón de varios meses con el que finalizó el curso pasado. «Se ha avanzado, pero en el segundo trimestre tendremos que seguir adaptándonos para ponernos a nivel», indica, incidiendo especialmente en que el mayor esfuerzo se centra en el alumnado de segundo de bachiller que deberá enfrentarse a la selectividad.

Así lo ven las AMPA

Fernando Lacaci, presidente de Anpas Galegas

«Foi un trimestre moi accidentado no comezo, con moito medo, incerteza e inseguridade para as familias. Podía pasar de todo. E fronte a iso, pasou moi pouco», reconoce Fernando Lacaci, en lo que toca a lo sanitario. Apunta que se dieron muchos menos casos de los que cabía esperar, aunque sí hubo problemas a la hora de comunicar y dar información sobre los positivos a las familias.

Sin embargo, para Lacaci desde el punto de vista lectivo el trimestre ha sido malo. «Estase tomando coma un curso máis, arrancando do temario deste ano e tirando para diante, obviando os meses de confinamento. Os resultados do curso están por vir, pero tememos o fracaso de moitos alumnos que non se están adaptando», vaticina. También considera que ha habido un «fracaso estrepitoso» en lo tocante a la atención emocional («non houbo ningún plan de readaptación», censura) y que tampoco se ha abordado la atención domiciliaria al alumnado, siendo la formación a distancia un «tema pendente». Pero además, apunta a que hay dos colectivos que son los grandes perdedores: el alumnado con necesidades especiales «esquecido xa dende o confinamento, para o que seguen sen haber adaptacións», y el estudiantado de segundo de bachillerato «que arrastran as eivas do curso pasado e este ano ten que enfrontarse ás probas da ABAU, coa incerteza de que aínda non está plasmada como van ser».

Rogelio Carballo, presidente de Confapa Galicia

Carballo es especialmente crítico a la hora de valorar un trimestre «cheo de sobresaltos, novidades e incertidume». Censura especialmente que el prometido diálogo del nuevo equipo de la consellería no se haya convertido en una realidad y no se atreve a decir si la situación sanitaria ha sido mejor de lo esperado porque critica no tener acceso directo a los datos de incidencia del covid en los centros educativos. «Non temos acceso a eses datos médicos, hai aulas pechadas que logo non vemos reflectidas nos medios...», apunta.

Pero lo más sangrante en su opinión es el trabajo realizado en el campo de la digitalización de la enseñanza. «No ensino a distancia estamos cae peor ca en marzo, non quero pensar que volvamos a un peche de aulas porque non se ten feito absolutamente nada», asevera, censurando que se hable mucho de plataformas, pero nada de metodología y contenidos.

Patricia Pérez, responsable de la Federación de ANPA Concepción Arenal de Ferrolterra, que agrupa a centros concertados y algunos públicos

Para Pérez el trimestre ha sido «muy satisfactorio, mucho mejor de lo esperado, esperábamos una enseñanza más intermitente, con más cierres de centros, y no ha sido así, en contados casos ha habido transmisión dentro de los centros», apunta. Considera esos buenos resultados fruto del buen trabajo y la implicación de familias y alumnado, pero también de centros y profesores. Destaca además la implicación del profesorado de los centros concertados en la vertiente lectiva, tanto durante el confinamiento como en la puesta al día con el retorno a las aulas.

Afronta 2021 con preocupación por la nueva ley educativa a punto de aprobarse, la Lomloe, y pide a la Administración autonómica el máximo apoyo para reducir el impacto de la nueva normativa.

Así lo ven los sindicatos

Lois Pérez, secretario de organización de STEG

En opinión de Lois Pérez, «foi un trimestre especialmente duro e atípico, caracterizado pola enorme responsabilidade e esforzo do profesorado, os equipos directivos, o alumnado e as familias, que conseguiron que a situación, pese a non ser boa, non fose aínda peor». En el extremo opuesto, coloca a la Consellería de Educación, a la que critica por no haber tenido en cuenta las aportaciones de sindicatos y comunidad educativa. «É certo que houbo menos incidencia do covid da esperada, pero estamos convencidos de que algúns problemas que houbo se terían evitado de terse aplicado algunhas das nosas propostas», entre las que destaca el aumento de profesorado e inversión y la bajada de ratios.

Pérez lamenta que no se dotase «en tempo e forma» al profesorado de equipos de protección. También ve «descoordinación» entre las consellerías de Educación y Sanidade, así como «falta de transparencia e información» sobre la incidencia del covid en los centros. «Enterámonos dos casos que hai polos medios de comunicación», censura. Considera además que los equipos directivos han sido los «grandes castigados» con sobrecarga de trabajo y responsabilidades, y que ha habido una muy mala atención al profesorado que solicitó ser considerado de riesgo. «Non se tramitaron os expedientes, deberon de denegarse entre 700 e 800 en toda Galicia, e apenas tres ou catro decenas foron favorables, iso non responde á realidade sanitaria do profesorado galego», apunta.

Julio Díaz, presidente del sindicato de profesorado ANPE

Díaz resalta «con orgullo» el «bo facer» de equipos directivos, docentes y alumnos «que fixeron que este inicio de curso poidesen funcionar con total normalidade os centros educativos de Galicia». Sin embargo, también traslada sus quejas por lo que considera una «mala xestión» del personal vulnerable de los centros educativos «cunha total falta de adaptación dos postos de traballo que o requerian así como a insuficiente protección a profesorado de ensinanzas especiais».

Desde ANPE también critican la tardanza en crear los equipos de atención virtual al alumnado (conocidos como grupos AVA), que no han entrado en funcionamiento en el primer trimestre, y las modificaciones de última hora en los planes de digitalización que han obligado cambios en lo que muchos centros ya tenían previsto, asegura. Han insistido también en que el regreso a las aulas tras las vacaciones de Navidad debe retrasarse al día 11 de enero, en lugar del 8.

Así lo ve la Xunta

Román Rodríguez, conselleiro de Cultura, Educación e Universidade

Román Rodríguez calificó el trimestre de «moi intenso», destacando el esfuerzo del alumnado, las familias y todo el personal de los centros educativos para hacer de ellos «lugares seguros ante a pandemia». En esta línea, consideró que estos meses han constatado que colegios e institutos no son lugares de transmisión del covid-19. El conselleiro también afirmó que la Administración autonómica ha hecho un «esforzo» contratando nuevos profesores (los cifró en 2.300) y también desde el punto de vista presupuestario.

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