«El pazo de Meirás contará la verdad del paso del dictador Franco y reivindicará a Pardo Bazán»

José Manuel Pan
José Manuel Pan REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en el centro junto a Feijoo, en la reunión sobre el pazo de Meirás celebrada este miércoles en la Delegación del Gobierno
La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en el centro junto a Feijoo, en la reunión sobre el pazo de Meirás celebrada este miércoles en la Delegación del Gobierno EDUARDO PEREZ

Carmen Calvo dice que tendrá «una mirada democrática, diferente a la de ahora, que es de enaltecimiento del franquismo»

10 dic 2020 . Actualizado a las 10:04 h.

¿Cuál será el futuro del pazo de Meirás? La respuesta a esa pregunta empezó a diseñarse ayer en A Coruña, en la primera reunión de alto nivel para decidir los usos futuros del pazo. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, convocó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo; al de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, y a los alcaldes de A Coruña, Inés Rey, y de Sada, Benito Portela, como representantes de las Administraciones que quieren participar en la gestión del pazo, y que fueron parte en el proceso que dio lugar a la sentencia histórica que ordena a los herederos de Franco devolver la fortaleza al Estado. Calvo agradeció la disposición de todos, pero quiso dejar claro que el Gobierno de España es el depositario del pazo y el que acudió a los tribunales: «Así lo decidimos políticamente porque consideramos intolerable la situación que se mantenía con la titularidad del pazo».

Sobre el futuro de la fortaleza, aseguró que «el pazo de Meirás contará la verdad del paso de Franco, pero sobre todo reivindicará la figura de Emilia Pardo Bazán». Lo dijo en las horas previas a «un día que va a significar mucho para Galicia y para el resto de España», porque el Estado va a recibir el pazo «que fue residencia veraniega del dictador y donde se llegaron a celebrar consejos de ministros». Con su presencia en A Coruña, Carmen Calvo quiso «acompañar a los miles de hombres y mujeres que desde Galicia, y también desde el resto de España, han pretendido durante mucho tiempo que este pazo sea patrimonio público, es decir, de todos».

Definió la reunión como muy constructiva y señaló que entre todos se habían dado un plazo no superior a seis semanas para decidir qué se hará en el pazo y para comprobar todos los bienes que allí hay. Y ya avanzó que «debe ser un lugar de encuentro con la historia en el que se cuente la verdad de lo ocurrido con el dictador Franco, con una mirada propia de la memoria democrática. No puede ser un lugar de recordatorio nostálgico del franquismo ni servir para su blanqueamiento». Señaló que el pazo abrirá sus puertas «con una mirada diferente a la de ahora, donde hay una situación de enaltecimiento de la figura de Franco».